La historia de Lucy Letby, la enfermera británica acusada de ser una de las peores asesinas en serie de recién nacidos del Reino Unido, vuelve a estar en el centro del debate público gracias al nuevo documental de Netflix, que ha reavivado el interés por el caso.

De muertes inexplicables al "caso Letby"

Entre junio de 2015 y junio de 2016, el servicio de neonatología del Countess of Chester Hospital, en el noroeste de Inglaterra, empezó a detectar un aumento inusual de muertes y colapsos graves en bebés prematuros. Se trataba de niños muy vulnerables, pero la tasa de fallecimientos se disparó de forma llamativa respecto a años anteriores.

Varios pediatras y consultores del hospital alertaron a la dirección de que muchos de estos episodios críticos parecían concentrarse en los turnos de una misma enfermera, Lucy Letby. Ella trabajaba como enfermera neonatal desde 2011. Los médicos observaron algunos patrones que les resultaban inquietantes. Entre ellos, colapsos repentinos en bebés que parecían estables, cambios bruscos en analíticas y una extraña coincidencia en la presencia de Letby en el momento de las crisis.

Ante la insistencia de los facultativos, el hospital acabó contactando con la policía y en 2017 se abrió la investigación formal. Fue bautizada como "Operation Hummingbird" y dirigida por la policía de Cheshire. Los investigadores revisaron historias clínicas, analíticas, registros de turnos y protocolos de medicación antes de centrarse en la hipótesis de un daño intencionado.

En esa fase se detectaron, entre otros puntos clave:

  • Analíticas de dos bebés (conocidos como Baby F y Baby L) con niveles anómalamente altos de insulina, interpretados como indicio de una inoculación deliberada.
  • Episodios de supuesta embolia gaseosa a partir de cambios bruscos en el estado de los recién nacidos y hallazgos en autopsias.
  • Notas manuscritas halladas en casa de Letby, donde escribía frases como "I am evil, I did this". La defensa las describió como el desahogo de una persona al borde del colapso emocional.

El proceso judicial y la condena a cadena perpetua

Lucy Letby fue finalmente acusada en noviembre de 2020 de múltiples delitos. Entre ellos, siete cargos de asesinato de bebés y numerosos cargos de intento de asesinato de otros recién nacidos. El juicio principal se celebró en el Manchester Crown Court y se prolongó durante meses. Tuvo una enorme atención mediática dentro y fuera del Reino Unido.

En agosto de 2023, el jurado la declaró culpable del asesinato de siete bebés y del intento de asesinato de otros siete. El juez James Goss le impuso una "whole life order", es decir, cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Esta es la pena más severa que contempla el sistema penal inglés y que se reserva para los crímenes más graves.

El magistrado describió la conducta de Letby como "una campaña cruel, calculada y cínica de asesinato contra los más pequeños y vulnerables". A su juicio, mostraba una "profunda malevolencia" y ausencia total de remordimiento. Con esa sentencia, Letby se convirtió en la cuarta mujer en la historia reciente del Reino Unido en recibir una condena de por vida sin revisión.

En 2024 se celebró un nuevo juicio por uno de los intentos de asesinato sobre los que el primer jurado no había alcanzado veredicto. Fue declarada culpable también en ese caso y a partir de ahí, su defensa intentó abrir la vía de la apelación.

Apelaciones y revisión del caso

Letby presentó recursos para intentar impugnar sus condenas, alegando que la enorme presión mediática había afectado la imparcialidad del jurado. Sin embargo, el Tribunal de Apelación rechazó sucesivamente sus intentos de recurrir.

Paralelamente, se puso en marcha una investigación pública independiente sobre lo ocurrido en el hospital y sobre cómo se gestionaron las alertas internas de los médicos que ya desconfiaban de la situación en 2015–2016.

El punto de mayor impacto llegó en febrero de 2025. Fue entonces cuando un panel internacional de 14 expertos médicos hizo público un informe en el que afirmaba no haber encontrado "evidencias médicas que apoyen la malicia" en las muertes y daños atribuidos a Letby, apuntando a causas naturales o a mala praxis médica como explicación alternativa. Este panel sostuvo que no había pruebas directas de que Letby hubiera inyectado aire o insulina con intención criminal.

A raíz de ese informe, la defensa remitió el caso a la Criminal Cases Review Commission (CCRC), el organismo británico que examina posibles errores judiciales de gran calado, con el objetivo de reabrir eventualmente el proceso. Hasta la fecha, Letby sigue en prisión cumpliendo 15 condenas de por vida.

De los tribunales a Netflix, el caso que arrasa en la pantalla

En este contexto, la historia de Lucy Letby ha dado el salto definitivo al gran público gracias a Netflix. La plataforma estrena el documental The Investigation of Lucy Letby, una producción de ITN Productions dirigida por Dominic Sivyer. Esta se centra en reconstruir el caso desde la investigación policial hasta las últimas controversias médicas.

En el tráiler del documental, que se lanzó mundialmente el 4 de febrero, se ve a la enfermera siendo arrestada en su casa, en bata, pidiendo a sus padres que no miren mientras la policía se la lleva detenida, escenas que han impactado profundamente a la audiencia.