Bastan cinco segundos para que la vida le cambie a uno. Para bien. O para mal. En el caso del protagonista de la película italiana Cinco segundos, con dirección y guion del livornés Paolo Virzì (Locas de alegría, El capital humano), para muy mal. El actor romano Valerio Mastandrea (54) interpreta en Cinco segundos a Adriano, un hombre huraño que vive, o des-vive, en una villa de la Toscana. ¿Quién es? ¿Qué le ha llevado hasta allí? El director, junto a los guionistas Francesco Bruni y Carlo Virzì, rodean rápidamente al protagonista de un grupo de jóvenes. ¡Lo que le faltaba! Cinco segundos llegó a las salas de cine españolas el 4 de septiembre. El Independiente habló con Paolo Virzì en su visita a Madrid días atrás.
Pregunta.- ¿Te consideras romano o toscano?
Respuesta.- Me considero livornés. Livorno es la pequeña ciudad donde nací. Estoy muy vinculado a Livorno. A Roma fui porque John Fante hace ir a Arturo Bandini a Los Ángeles; y yo de Livorno sólo podía ir a Roma [se ríe].
P.- ¿De dónde surgió la historia de Cinco segundos? ¿Está basada en hechos reales?
R.- En todas mis películas hay algo de mi vida. A veces me disfrazo de mujer [se ríe]. No te quiero indicar exactamente qué es autobiográfico, pero sí hay puntos en común como la forma de reflexionar del padre y el tema de la separación; el lío que conlleva separarse para los hijos. Para mí, la relación con el dolor es muy importante. La película [Cinco segundos] empieza con una persona que ha huido de la vida, que ya no quiere saber nada y que, en cambio, regresa para enfrentarse a ella. Me recuerda a una película que me encantaba de niño, Paris, Texas [1984], con ese hombre en el desierto... Creo que algo le robé a Wim Wenders. Si Paris, Texas acaba con un atardecer; Cinco segundos acaba en un amanecer.
P.- Entiendo que Valerio Mastandrea, el actor protagonista de Cinco segundos, es un tipo famoso en Italia. ¿Habías trabajado con él anteriormente? ¿Qué te gusta de él para hacer este personaje que, al principio, es un poco huraño y después se descubre que es un buen hombre con su corazoncito?
R.- En Italia es muy popular. Es nuestra quinta película juntos. Es algo más que una amistad; es fraternidad. Yo a veces también soy huraño... Valerio encaja porque tiene un estilo de quita y pon; este dolor desgarrador le encajaba. Es seco, irónico y no retórico. Con Valeria Bruni Tedeschi es la tercera vez que la dirijo tras El capital humano y Locas de alegría. La adoro. Es una de las mejores actrices europeas. Está llena de talento e ironía. Ella es capaz de juntar comedia y tragedia.
P.- Cinco segundos habla de algo muy doloroso como es la muerte de un hijo o una hija, independientemente de las circunstancias. Podría haber sido esto un dramón.
R.- Me hubiera parecido demasiado incómodo; una manera de chantajear al público. Cuando estamos desesperados, también podemos hacer reír.
P.- Hay también un choque generacional. El protagonista tiene prejuicios sobre los jóvenes; cree que son okupas, que no tienen estudios... Y descubre que no.
R.- Y consiguen hacer vino. ¡Es un milagro! Ocurrió de verdad en un viñedo abandonado a los pies del volcán Etna. Es el poder de la naturaleza..., pero eso también vale para los humanos. Adriano es un hombre que, si se cuida, puede volver a la vida.
P.- ¿Cuántos años tienes, Paolo?
R.- 62.
P.- Uno, a medida que se va haciendo mayor, ¿piensa siempre mal de la juventud?
R.- Al contrario. Idealizo la juventud. Yo, en todo caso, de manera muy peligrosa, tengo confianza en las nuevas generaciones. Nosotros estamos dejando un mundo desastroso. Yo soy fan de las nuevas generaciones que puedan reparar los daños que hemos causado nosotros.
P.- España e Italia no están en nuestro mejor momento...
R.- Yo voy con España [se ríe]. No conozco la política nacional española, pero si tú me das a Pedro [Sánchez], yo te doy a Giorgia [Meloni]. Han intentado buscar votos con una tragedia humana; la inmigración es un tema complicado. Tengo que reconocer que me parece que Sánchez tiene más dignidad, pero no conozco la política nacional; si hay problemas en España... Y luego es un hombre bello. Te voy a decir otra cosa: con Italia fuera del Mundial, mi equipo elegido era España.
P.- ¿Y Argentina?
R.- Argentina nos hace sufrir muchísimo. Esta no era la Argentina de Maradona.
P.- Yo lo que quería decir es que el cine italiano cala en la audiencia española. Y al revés.
R.- Me gustaría que el cine español penetrara más en Italia. Sólo llegan los grandes nombres como Pedro... Almodóvar; no Sánchez [se ríe].
P.- A lo mejor conectamos porque en realidad somos muy parecidos.
R.- Los españoles son italianos de buen humor. Y los franceses son italianos de mal humor.
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