La biblioteca del novelista Juan Benet, el archivo del poeta José Hierro, la obra de ‘Forges’, el archivo del escritor Eduardo Zamacois, cartas de León Felipe, entre otras donaciones hasta un total de 183.000 piezas a lo largo de este año 2018. Entre familiares, centros e instituciones, 450 personas decidieron donar estos archivos ya históricos a la Biblioteca Nacional de España (BNE), lo que aporta un valor aproximado de 845.000 euros, un tercio más que el año anterior.

“Por la vía del donativo nuestras adquisiciones han sido muchas y de extraordinaria calidad, creo que lo alcanzado puede estimarse como sumamente satisfactorio, pues se han logrado las cifras más altas de los últimos años”, ha señalado la directora de la BNE, Ana Santos Aramburo, durante un acto de agradecimiento a los donantes.

Correspondencias, manuscritos, fotografías y partituras

Unos meses antes del fallecimiento de Antonio Fraguas, más conocido comoForges, el humorista gráfico firmó el compromiso de donar su archivo a la BNE y así lo ha hecho su familia en las últimas semanas. “El fondo ya se encuentra en la Institución y está siendo catalogado para ponerlo cuanto antes a disposición de los investigadores. La BNE quiere rendirle un sentido homenaje y destacar su generosidad con lo público”, destacó Santos Aramburo.

La familia de José Hierro ha cedido su biblioteca y archivo personal que comprende más de 3.500 documentos

Otra importante donación es la del poeta y Premio Cervantes José Hierro, cuya familia ha cedido su biblioteca y archivo personal, que comprende más de 3.500 documentos de distinta naturaleza, sobresaliendo el original de su novela inédita La vida es el fin, así como una variada correspondencia; también se incluye una copia autógrafa de La destrucción o el amor de Vicente Aleixandre, copia que escribió en las tardes de verano en su casa de Miraflores de la Sierra para regalar a su amigo Pepe Hierro.

La Biblioteca ha recibido también el archivo de Eduardo Zamacois, novelista español exiliado en Buenos Aires, contribuyendo de esta manera a recuperar el patrimonio bibliográfico y documental de nuestros exiliados, proyecto en el que la BNE lleva varios años trabajando. Será en 2019 cuando se cumplan 80 años del inicio del exilio después de la Guerra Civil.

Carta de León Felipe

Carta de León Felipe

Otras donaciones han sido la de la familia Morales Barba, compuesta de más de 1.300 cartas dirigidas al poeta Rafael Morales Casas, entre las que destaca la correspondencia de los más ilustres escritores coetáneos, como Dámaso Alonso, Buero Vallejo o Blas de Otero; correspondencias de autores españoles como dos cartas de León Felipe a su sobrina, Consuelo Girón Camino; la biblioteca del novelista Juan Benet, a través de la cual se podrán estudiar sus influencias culturales y literarias, así como sus preferencias y críticas a través de los subrayados y las notas manuscritas que muchos de estos libros incluyen.

Igualmente ha sido entregada una colección completa del periódico El defensor de los pueblos, editado en Madrid entre 1903 y 1906, publicación de la que no se ha encontrado ningún otro ejemplar en España y colecciones personales como las de Peridis, Mathilde Pomès, Jesús Marchamalo, Félix Ibarrondo, Tino Gatagán, Claudio Guillén, etc.

Recopilación de colecciones personales

Durante los últimos 7 años la BNE tiene en marcha un proyecto relacionado con la compilación de archivos personales e institucionales que ha recibido en donación 48 de estos archivos, entre ellos, el de Felipe Boso, Antonio Muñoz Molina, Luis Goytisolo, Rosa Montero, Joan Guillén, Félix Ibarrondo y Chumy Chúmez, lo que se traduce en más de 2 millones y medio de euros.

Estos archivos requieren unos tratamientos especiales para la conservación que solo las grandes instituciones culturales pueden proporcionar

“Se trata de colecciones personales de grandes creadores de la cultura española, compuestas normalmente de correspondencia, fotografías, originales autógrafos de sus obras, cuadernos de anotaciones, etc.; requieren unos tratamientos especiales para la conservación y la difusión –que solo las grandes instituciones culturales pueden proporcionar–, y ofrecen nuevas y múltiples vías para la investigación”, afirmó Santos Aramburo.

En total, de las 183.050 las piezas recibidas en donación (128.763 piezas más que las recibidas en el año anterior), 26.872 son números de publicaciones periódicas, 2.147 títulos de monografías, 27.678 cartas y papeles varios, 169 libros manuscritos, 1.299 partituras, 29.839 grabados y dibujos, 1.831 fotografías, 424 documentos sonoros, etc. La directora de la institución anunció como agradecimiento a la generosidad de los donantes “que vuestros nombres figurarán en el catálogo junto con la descripción del bien que habéis donado.”