La periodista Marina Castaño, viuda del escritor Camilo José Cela, ha señalado en el inicio de la vista que dirimirá si hubo malversación de caudales públicos en la Fundación que honra al Premio Nobel que ella quiso «sanear» la institución y consolidar su permanencia en Galicia.

En la vista que se celebra desde este lunes en la sección sexta de la Audiencia Provincial de A Coruña, cuya sede está en Santiago, ha confesado que siempre anheló mantener su carácter privado, pero a causa de la crisis económica, para cumplir el «expreso deseo» de su marido -de que siempre permaneciese en su tierra natal- no había más remedio que entregarla a la Xunta.

Es lo que ha dicho a preguntas del fiscal Álvaro García Ortiz, que demanda cuatro años y medio de cárcel y ocho de inhabilitación para Marina Castaño y las otras tres personas acusadas de cometer irregularidades en la gestión económica de esta institución ubicada en Iria Flavia, así como que se indemnice al Gobierno gallego con 150.000 euros.

Además de la viuda del premio Nobel, se sientan en el banquillo el expatrono y exmiembro del Consello de Contas Dositeo Rodríguez, su hija Covandonga Rodríguez y el exgerente de la entidad Tomás Cavanna, este último por el abono de una indemnización de 150.000 euros por un despido que se supone no era tal.