El escritor vasco Bernardo Atxaga ha sido galardonado hoy lunes con el Premio Nacional de las Letras Españolas 2019, que concede el Ministerio de Cultura y Deporte por “su contribución fundamental a la modernización y a la proyección internacional de las lenguas vasca y castellana».

El premio, dotado con 40.000 euros, distingue el conjunto de la labor literaria, en cualquiera de las lenguas españolas, de un autor español cuya obra esté considerada como parte integrante del conjunto de la literatura española actual. En la última edición, el galardón recayó en la poeta Francisca Aguirre.
Atxaga ha contribuido a la modernización y a la proyección internacional de las lenguas vasca y castellana «a través de una narrativa impregnada de poesía en la que ha combinado de una manera brillante realidad y ficción”, según el fallo del jurado, que se ha reunido en el Ministerio de Cultura y Deporte.

Joseba Irazu Garmendia (Asteasu, Gipuzkoa, 1951), conocido por el seudónimo literario de Bernardo Atxaga, estudió Ciencias Económicas en la Universidad de Bilbao y Filosofía y Letras en la Universidad de Barcelona.

Es miembro de la Real Academia de la Lengua Vasca-Euskaltzaindia, desde 2006, y miembro de Jakiunde, Academia de las Ciencias, de las Artes y de las Letras, desde 2010.

La mayor parte de su obra, escrita y publicada en euskera, puede leerse en 32 lenguas. Es un autor que cultiva todos los géneros, novela, poesía, teatro, ensayo, o literatura infantil, y también ha escrito letras para canciones de artistas de pop, folk y rock.

Comenzó a escribir cuentos en euskera unido a los movimientos literarios de vanguardia de Euskadi de finales de los años 70. El primero, «Borobila eta puntua» se publicó en 1972, junto con las obras de otros autores vascos, en el volumen «Euskal Literatura-72», dirigido por el poeta Gabriel Aresti.
En su cuento «Camilo Lizardi erretore jaunaren etxean aurkitutako gutunaren azalpena (Exposición de la carta del canónigo Lizardi)», Premio Ciudad de San Sebastián, presentó por primera vez el territorio legendario de Obaba.

Allí se sitúan algunas de sus narraciones más conocidas, como «Sugeak txoriari begiratzen dionean (Cuando la serpiente mira al pájaro)» (1984), «Bi letter (Dos letter)» (1984), la novela «Bi anai (Dos hermanos)» (1985, Premio de la Crítica) y, sobre todo, «Obabakoak» (1988), la obra que más fama y reconocimiento le ha aportado y que ha sido traducida a 26 idiomas.