El Conjunto Arqueológico de Carmona (Sevilla) cuenta ya con una solución arquitectónica de vanguardia destinada a frenar el deterioro continuado que la lluvia y los agentes climáticos provocaban en sus frágiles estructuras subterráneas. Se trata de una cubierta protectora de última generación, de 166 metros cuadrados de superficie, diseñada por investigadores de la Universidad de Sevilla como una "máquina sostenible" que garantiza la conservación de las históricas tumbas de Postumio y de las Tres Puertas, datadas en el siglo I de nuestra era.

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La instalación, cuyas obras han concluido recientemente, ha sido visitada este jueves por la consejera de Cultura y Deporte en funciones de la Junta de Andalucía, Patricia del Pozo, acompañada por el alcalde de Carmona, Juan Ávila Gutiérrez. Ambos han podido comprobar la efectividad de este vanguardista sistema que dota a ambos complejos funerarios de una envolvente común basada en una doble membrana. Esta estructura alberga una cámara intermedia de aire que, convenientemente monitorizada y gestionada, permite desplazar de manera controlada las masas de aire caliente y frío en el interior del complejo, evitando la condensación y la entrada de agua pluvial.

Innovación tecnológica sin huella arqueológica

El diseño de esta estructura ligera destaca por su total respeto al patrimonio protegido. Desarrollada a través de software paramétrico, la cubierta posee una gran adaptabilidad a la compleja geometría y a las condiciones del yacimiento. Su principal virtud reside en que no genera ningún tipo de huella física en el subsuelo: su anclaje y apoyo en el suelo arqueológico se realiza mediante elementos ocultos de lastre de escasa profundidad, lo que asegura que la intervención sea plenamente reversible y autosuficiente, reduciendo al mínimo el impacto ambiental durante todo su ciclo de vida.

La consejera Patricia del Pozo ha destacado durante la visita técnica que se trata de una actuación de excelencia y fruto de la colaboración científica. Según la responsable autonómica, el proyecto ha permitido dar una respuesta original a los retos que plantea la conservación histórica, ofreciendo una protección sostenible, autosuficiente y totalmente reversible que asegura la integridad de los bienes sin interferir en su lectura histórica.

Imagen de la cubierta protectora de última generación que garantizará la conservación de las tumbas de Postumio y de las Tres Puertas.

El desarrollo de esta solución se enmarca en el proyecto de investigación cobARQact, financiado por el Plan Andaluz de Investigación, Desarrollo e Innovación (PAIDI 2021) de la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación. La dirección científica ha corrido a cargo de los doctores en Arquitectura y profesores de la Universidad de Sevilla, Juan Carlos Gómez de Cózar y Ángel Luis León, junto con el también profesor Manuel Ordóñez, autor de la solución arquitectónica implementada. La inversión total de esta infraestructura ha ascendido a 91.846 euros, sufragados en un 26% directamente por la Junta de Andalucía, completando un paquete de mejoras recientes en el que también se integraron las obras del cerramiento perimetral de la finca del Anfiteatro, con un presupuesto que rozó los 400.000 euros para potenciar la accesibilidad y seguridad del entorno.

Próximas actuaciones: la Tumba de Servilia

Coincidiendo con la puesta de largo de la nueva cubierta, la Consejería de Cultura ha anunciado la licitación oficial de la próxima fase de intervenciones en la necrópolis. Este nuevo proyecto contempla las obras de retirada de las terreras superiores de la monumental tumba de Servilia, el resanado de las tierras emergentes del enclave y su correspondiente seguimiento arqueológico.

Esta nueva fase cuenta con un presupuesto de 222.862 euros, cofinanciados con los fondos europeos FEADER. Servilia representa uno de los linajes más influyentes y poderosos de la antigua Carmo romana, por lo que desenterrar y consolidar sus estructuras es una prioridad dentro del plan de conservación de un enclave que sólo durante el año pasado recibió cerca de 35.000 visitantes. De cara a los próximos meses, las previsiones de la Junta también incluyen trabajos específicos en el interior de la propia tumba de Postumio, donde se acometerán labores de análisis, limpieza, eliminación selectiva de morteros antiguos defectuosos y consolidación estructural de sus valiosas pinturas murales y pavimentos.

Un yacimiento pionero expuesto a la erosión natural

El Conjunto Arqueológico de Carmona ostenta el hito de haber sido el primer yacimiento arqueológico en abrirse a la visita pública en España, en el año 1885. La mayor parte de sus tumbas responden a una tipología que saca partido de la facilidad presentada por el sustrato rocoso donde se ubican, la región de los Alcores, compuesto por calcarenita. Los antiguos romanos excavaban cámaras subterráneas a las que se accedía mediante un pozo vertical o un patio, una disposición que con el tiempo ha jugado en su contra.

La entrada de agua de lluvia degrada severamente esta piedra porosa, provocando complejos procesos de arenización y la disgregación de los morteros históricos. De las dos estructuras protegidas por la nueva cubierta, la tumba de Postumio (bautizada así por la inscripción de su propietario, Quinto Postumio) destaca por su arquitectura y pintura mural decorativa, siendo un espacio visitable. Por su parte, la contigua tumba de las Tres Puertas es un hipogeo colectivo con hornacinas para urnas cinerarias que actualmente no está abierto al público general, pero que presentaba el mismo cuadro de afectaciones en su conservación.