Miguel Bosé se ha separado. En el siglo XXI esto no debería sorprender a nadie. Es más, ya deberíamos ser lo suficientemente adultos como para saber llevar un divorcio sin utilizar a los menores como moneda de cambio. Según publicó el pasado sábado el suplemento LOC, el cantante ha roto su relación con Nacho Palau, el escultor valenciano con el que compartía hogar desde hace 26 años y la paternidad de dos parejas de mellizos.

Poca gente sabía que el cantante de Linda mantenía una relación desde hace 26 años con Nacho Palau, que además ha anunciado a través de un comunicado que va a iniciar “la defensa y protección de sus intereses y de sus hijos menores”. ¿De los cuatro o de dos?

El comunicado es contundente. Oficializa la relación del cantante al mismo tiempo que anuncia la separación

El comunicado es contundente. Oficializa la relación del cantante al mismo tiempo que anuncia la separación. “Tras la ruptura de la relación y convivencia mantenida de forma ininterrumpida con don Miguel Bosé Dominguín durante más de 26 años, y como quiera que han fracasado las negociaciones previas que se han venido desarrollando, don Ignacio Palau Medina ha encargado a este despacho profesional la interposición de las acciones judiciales necesarias para la defensa y protección de sus intereses y, fundamentalmente, los de sus hijos menores”.

Aunque hasta ahora los medios siempre han afirmado que los cuatro eran hijos de Miguel Bosé, de hecho, el propio Miguel Bosé confirmó en 2013 que era padre de cuatro niños, ahora parece que dos sí realmente eran suyos y los otros dos provenían de Palau.

Los niños, que han crecido como hermanos, se ven destinados a separarse por los problemas de sus padres

Celoso de su vida privada, del cantante sólo se sabe que musicalmente hay Bosé para rato. El próximo año editará un nuevo disco al que le seguirá una gira. Hermético, como siempre, tras su separación, Miguel Bosé ha abandonado su residencia de Panamá, ha recogido sus bártulos y a los que supuestamente son sus dos hijos, ahora vive en México, en una urbanización con fuertes medidas de seguridad que le permite mantener a sus hijos lejos del circo mediático. Mientras que Nacho Palau mantiene su residencia en Panamá con los otros dos. Vosotros a Panamá y yo a México, como la película pero multiplicado por dos.

Los niños, que han crecido como hermanos, se ven destinados a separarse por los problemas de sus padres. Algo de lo que se quejaba el cantante cuando le confesó al mundo por sorpresa que era padre. “No quería hacerlo (el ser padre) con una pareja… estoy harto de ver como se utiliza a los niños en las separaciones, como pagan los platos rotos y sufren las consecuencias de una relación que se rompe. Cuando tomé la decisión comprobé que con 50 años se te cierran las puertas en todo el mundo para adoptar, y entonces Ricky Martin me sugirió esa opción (vientre de alquiler) que al final escogí”.

No nos engañemos, en una separación los que de verdad pierden son los menores. Les rompemos la vida, se la complicamos y les hacemos partícipes de nuestros conflictos. Diego, Tadeo, Ivo y Telmo mantienen ahora su relación a través de Skype. Menudo lío para la Justicia. ¿Son hermanos y no se deben separar o son hermanastros y se consideran como si fueran hijos de otros matrimonios anteriores?