Antaño en España nos conformábamos con recordar a nuestros difuntos el 1 de noviembre en el Día de Todos los Santos pero, de un tiempo a esta parte, la tendencia natural hacia el festejo nos ha llevado a sumarnos la noche previa al cada vez más extendido Halloween.

Una celebración muy arraigada desde hace décadas en países anglosajones, que está ya más que extendida por el resto del mundo y que se conoce también como Noche de Brujas, Noche de los Muertos o Noche de Víspera de Difuntos.

Bajo el lema de ‘truco o trato’, los más pequeños reclaman golosinas en esta fiesta que, en última instancia, podría incluso considerarse casi un desafío o una banalización de la muerte. De ahí que sean habituales los disfraces de fantasmas, vampiros, brujas o muertos vivientes.

Las calabazas sonrientes son la guinda a una celebración que para muchos no deja de ser una variante macabra del carnaval. A esto han contribuido tradiciones como ver películas de terror durante la noche de Halloween, en una variación del ‘truco o trato’ original por el más socarrón ‘susto o muerte’.

Se trata, en definitiva, de pasar miedo porque sí para así reírse de la muerte. Y por eso proponemos a continuación una quincena de videoclips musicales de lo más variopinto e ideales para poner imágenes y banda sonora a la noche más sobrecogedora del año.

Alice Cooper: Welcome to my Nightmare

El bueno de Vincent Fournier -su nombre real- ideó para su álbum de debut como solista allá por 1975 un álbum conceptual protagonizado por un tal Steven que tenía que enfrentarse una detrás de otra a sus peores pesadillas. Folk, psicodelia y rock aunados en un turbador maestro de ceremonias con aspecto de elegante vampiro melenudo, al que no le faltan ni la chistera ni las gentiles maneras de embaucador nocturno.

Ozzy Osbourne: Mr Crowley

Otro que no puede faltar por aquí es Ozzy Osbourne, músico británico también aficionado ‘al lado oscuro’ tanto con Black Sabbath como en solitario. El príncipe de las tinieblas fue incluso un pasito más allá en su imaginería satánica dedicando toda una canción a Aleister Crowley, influyente ocultista, místico, alquimista, escritor, poeta, pintor y mago ceremonial. En su correspondiente videoclip tenemos la casa encantada de rigor y a Ozzy convertido en vampiro en sanguinolento gozo tras morder a la doncella de turno.

Marilyn Manson: This is Halloween

Prácticamente cualquier canción del Reverendo Manson -alumno aventajado de Ozzy y Alice- es válida para un Halloween de miedo, pues por algo es considerado poco menos que el mismísimo demonio por los sectores más conservadores. Pero por tratarse de la ocasión que es, resulta inevitable no decantarse por su versión de This is Halloween para la Pesadilla antes de Navidad del cineasta Tim Burton, con un videoclip premeditadamente fantasmagórico.

Rob Zombie: Dragula

Tan aficionado como es Rob a las películas de terror -a poder ser de serie-Z-, resulta lógico que esa querencia se manifieste también en sus videoclips. Como por ejemplo en el de Dragula, bien llenito de efectos visuales maníacos, personajes estrambóticos, payasos que no inspiran nada de confianza y, bueno, él mismo con su imponente aspecto al mando de todo prácticamente invitando al apocalipsis de las almas descarriadas.

Avenged Sevenfold: Nightmare

Los hospitales psiquiátricos siempre dan mucho juego a la hora de provocar pavor. Y en este vídeo de la banda de metal norteamericana Avenged Sevenfold vemos a un hombre bien amarrado a una camilla que es empujada por largos pasillos vacíos en un clima de paranoia total. Cuando aparece un sacerdote con la Biblia en la mano y empieza a rezar al lado del descompuesto enfermo, parece claro que el muchacho queda sentenciado. Un mal rollo importante.

La Oreja de Van Gogh: Pesadilla

Todo muy inquietante en este videoclip en el que el protagonista no deja de correr asustado por todo lo que ve a su alrededor, en un ambiente de nocturnidad y alevosía. En algunas escenas duerme profundamente en una cama en medio de un bosque mientras la banda toca junto a él… ¿Puede haber peor despertar que tener a Amaia Montero haciendo gorgoritos a tu vera y a la intemperie? La historia de este vídeo de la banda vasca concluye con un primer plano del ojo del bello durmiente abriéndose asustado ante lo que tiene ante él. Miedito.

La Unión: Lobo hombre en París

Las calles de la noche frecuentadas por prostitutas, marineros y personajes extraños no invitan precisamente a pasear. Pero ahí va Rafa Sánchez convertido en un galán de otra época, como poseído por el espíritu del mismísimo Boris Vian -su libro El lobo-hombre inspiró uno de los más grandes clásicos del pop español-, como de principios del siglo XX, adentrándose en un bar no demasiado recomendable. Allí es donde escoge a su víctima para una noche de lujuria que acaba en crimen y desconcierto.

Alaska y Dinarama: Mi novio es un Zombie

Puede que a estas alturas ya estemos todos más que acostumbrados a la imagen de Alaska, pero su aspecto de bruja allá por los años ochenta del siglo pasado sigue manteniendo un magnetismo fuera de toda duda. Tanto para los niños de aquella época, como para los niños de ahora no dan crédito al verla por primera vez cantando Mi novio es un zombie. La presencia de Freddy Krueger -un disfraz clasiquísimo para Halloween, por otro lado- bailando este pegadizo estribillo es la guinda definitiva.

Mecano: No es serio este cementerio

Una marcha fúnebre en toda regla rodada en blanco y negro con los hermanos Nacho y José María Cano y la cantante Ana Torroja vestidos de riguroso luto y con una pinta de lo más extraña, pues supuestamente están muertos… ¿Y en un desgüace? La verdad es que dan bastante mal rollo por mucho que bailen el contagioso estribillo sonriendo jovialmente y parezca que van a lo suyo sin meterse con nadie. Pero casi mejor no cruzarse con gente de esta guisa para evitar infartos inesperados.

Andrés Pajares: Drácula Ye-yé

Todo un éxito de Andrés Pajarés allá por 1968, cuando los cómicos vendían en España tantos discos de vinilo como las estrellas del pop. Bueno, y es que el madrileño en realidad aquí demuestra sus buenas dotes como músico con una letra divertida, una composición repleta de swing y un ritmo contagioso que sigue resultando infalible en cualquier guateque que se precie. Este vídeo casero es bastante simpático, aunque también da miedito porque no termina de apetecer estar en esa casa con ese extraño Drácula Ye-ye. ¿O acaso sí?

Rockwell: Somebody is watching me

Un éxito a principios de 1984 en países europeos como Bélgica, Francia y España, que llegó incluso al número 6 en Reino Unido. Nada mal para este ‘one hit wonder’ que consiguió también un importante impacto con un videoclip que subraya el tono paranoico de la canción ubicándola en una casa encantada que incluye imágenes de cabezas flotantes, cuervos, cementerios y escenas de duchas que hacen referencia a Psicosis. Un poco serie-b ochentera pero con su punto chungo bien conseguido.

The Rocky Horror Picture Show: Time Warp

El coche de Susan Sarandon y Barry Bostwick, pareja de recién prometidos, les deja tirados en medio de la nada. Esto les lleva, incautos ellos, a pasar la noche en la aislada mansión del Doctor Frank-N-Furter, quien celebra una convención de transilvanianos con motivo de la creación de su criatura, Rocky Horror, un hombre perfecto con medio cerebro de un delincuente juvenil. Un musical rock clásico y tan influyente que recurrentemente vuelve a tener espacio en los cines de todo el mundo, con su sobrecogedora a la par que magnética colección de freaks.

David Bowie: Ashes to Ashes

Si hay algo que siempre ha tenido David Bowie es esa capacidad innata e infinita para llamar la atención. Para casi aterrar con su inabarcable magnetismo. Eso lo saben bien los niños que veían este vídeo perteneciente a su disco de 1980 Scary Monsters (and Super Creeps), en el que aparece caracterizado con todo tipo de disfraces bizarros. El más sobrecogedor, el de ese singular arlequín con sus extraños colegas.

The Cure: Lullaby

Otro de esos videoclips icónicos que marcan generaciones enteras. Con Robert Smith postrado en la cama cayendo poco a poco irremediablemente en una agobiante tela de araña mientras canta esta lúgubre nana rodeado de personajes tan siniestros como él mismo. Una cima del movimiento gótico más comercial que sigue poniendo los pelos de punta 19 años después. Y el final no puede ser más horrendo.

Michael Jackson: Thriller

Y no podemos terminar nuestra propuesta para Halloween de otra manera que no sea con Thriller. El videoclip más famoso de la historia, tan pionero allá por 1982 en los albores de la MTV como ambicioso, con el cineasta John Landis a los mandos y una producción majestuosa. Todo preparado a mayor gloria de Michael Jackson, que engatusa a su asustadiza pareja y que dejó para la posteridad una coreografía imposible con un escuadrón de zombies. Cultura popular del siglo XX, en definitiva.