Coincidiendo con su cuarenta aniversario, Barón Rojo pasarán todo el próximo año haciendo kilómetros, recorriendo España y América con su gira de despedida. Un adiós prolongado que culminará el 30 de diciembre de 2020 con un último gran concierto en el WiZink Center de Madrid.

“La fiesta final”, resume a Europa Press el vocalista y guitarrista Armando de Castro (Madrid, 1955), quien añade: “Queremos hacer algo trascendente para nuestra historia y que la gente se quede con un buen sabor de boca. Hay nostalgia por acabar y dejarlo, pero queremos que sea un acontecimiento musical y un cierre adecuado”.

Adelanta Armando que en este ‘último vuelo del Barón’ habrá “invitados súper importantes en calidad y cantidad, nacionales e internacionales”, aunque apostilla que “todavía no es el momento” de desvelar estas cosas. Durante los 16 meses que faltan hasta el concierto, irán anunciando los nombres “poco a poco”.

Eso sí, lo que está claro es que con Armando y su hermano Carlos -también vocalista y guitarrista- no estarán los otros dos miembros fundadores, Sherpa -voz y bajista- y Hermes Calabria -batería-, fuera del grupo desde 1989 y que solo volvieron de 2009 a 2011 para una gira de reunión.

“Es algo que debería haber sido posible, pero creo que ha habido quien se ha encargado de poner todas las astillas en las ruedas para que eso no ocurra”, plantea Armando sobre una de las contiendas más históricas del rock español, que ahora vive un nuevo capítulo con la formación de Los Barones por parte de Sherpa y Hermes. “Parece muy poco posible”, remacha el guitarrista educado y sonriente.

Adiós definitivo

Así las cosas, son Carlos y Armando, los dos miembros originales que siempre han comandado Barón Rojo hasta hoy, los que darán cerrojazo a la historia de la banda madrileña, respaldados por Rafa Díaz a la batería (desde 2007) y José Luis Morán al bajo (desde 2018).

De esta manera afrontan los hermanos el adiós del grupo, conscientes de que el tiempo pasa y “en algún momento sientes que es mejor cerrar cuando todavía estás dando lo mejor de ti, en buena forma y con la gente llenando los conciertos”. “Es mejor eso que esperar a que empiece el túnel de salida. Nosotros creemos que todavía estamos en la plenitud de lo que Barón Rojo puede ser en directo y queremos cerrar arriba”, señala Armando.

Un músico de rock lo sigue siendo hasta que ya no sepa ni lo que tiene entre las manos

Carlos (Madrid, 1959) apostilla que “biológicamente todos nos hacemos viejos, unos más y otros menos, unos física y otros mentalmente, pero siempre llega un momento que piensas que lo mejor es dejarlo ahí”. Y agrega entre risas: “Esto no es óbice para que luego cada uno pueda tener otro tipo de proyectos, pero en principio se para Barón Rojo… Que muchas veces es mentira y los grupos vuelven, pero digamos que no es lo que tenemos ahora mismo planeado”.

Se muestra de acuerdo Armando, pero argumenta que más que algo biológico se trata de que han “cubierto una etapa y es mejor dejarlo en un buen momento que cuando ya casi no puedas coger la guitarra con las manos”. Defiende, además, que Barón Rojo aún no están “hechos polvo” ni les tienen que “sujetar en el escenario como a marionetas”, al tiempo que admite que tampoco quieren “llegar a ese punto” y remata con sorna: “Un músico de rock lo sigue siendo hasta que ya no sepa ni lo que tiene entre las manos”.

Extensa gira

En esta gira de despedida cuenta ya con una decena de citas en España y también estará muy presente el continente americano, donde ya hay fechas anunciadas en Chile, Argentina, Uruguay, Colombia, Bolivia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Costa Rica y Honduras.

“Barón Rojo lleva visitando América desde 1983”, rememora Armando, quien resalta que siempre han tenido “demanda por allí, así que es de justicia que gran parte de la gira final sea por América, sobre todo de Río Grande para abajo, aunque probablemente” visiten también Estados Unidos.

A este respecto, aún añade: “El contacto con Latinoamérica ha sido para nosotros una parte muy sustancial de la trayectoria de Barón Rojo. La gente allí es más caliente, se vuelca mucho. Aquí estás en España y parece que estás más visto. En América se nos ve como una leyenda y eso en España quizás no se valora tanto”.

los que nos dedicamos al rock estamos acostumbrados a ir siempre contracorriente, venciendo resistencias

Sobre esa leyenda a la que hace referencia, añade Armando que “Barón Rojo forma parte con letras bien grandes de la historia del rock en español”, al tiempo que denuncia: “En los últimos años también observo que se quiere arrinconar un poco la música de Barón Rojo. Rarísima vez escucho canciones nuestras por la radio, pero la gente siempre va a tener a Barón Rojo entre sus referencias importantes dentro del rock en español”.

Y sobre las dificultades inherentes a mantener con vida un grupo de rock durante cuarenta años, explica Armando que “el rock no sería lo que es si no fuera una lucha continua”. “Parece que otros estilos han encontrado rápido el apoyo mediático, de la cultura”, prosigue, para luego indicar: “Pero los que nos dedicamos al rock estamos acostumbrados a ir siempre contracorriente, venciendo resistencias. Hay muchas inercias en contra que hay que ir venciendo pero al mismo tiempo eso forma parte de nuestra idiosincrasia. Vencer dificultades forma parte del espíritu del rock y eso te va curtiendo”.

Mantenerte es lo más difícil y creo que Barón Rojo se ha mantenido muy bien todos estos años

Con sonrisa traviesa toma la palabra Carlos para asegurar que, en cualquier caso, echarían de menos “ser los malos de la película”, y plantea: “Ahora cuando se hacen programas o recopilatorios, la historia de la música pasa de los cantantes melódicos de los setenta al pop de La Movida, parece que el rock no ha existido nunca en este país”.

Una vez lanzada la queja, confiesa que en realidad están “acostumbrados” a ese trato e incluso muchas veces han pensado que “es mejor así”. “Parte del éxito de supervivencia de tantos años se debe a que nunca hemos sido un producto mediático como tal, siempre hemos sido de la periferia de la industria musical”, subraya Carlos, quien remata después con ironía: “Eso quizás nos haya venido bien porque el underground siempre está ahí y siempre vende”.

Para terminar, echa la vista atrás Armando y asegura que “todas las trayectorias de los grupos tienen momentos bonitos y otros más dudosos y difíciles”. Y mientras su hermano Carlos asiente, concluye: “Es algo con lo que estamos acostumbrados a convivir y hemos tirado para adelante. Estamos acostumbrados a pelear, el rock va a seguir siendo siempre así de peleón. Mantenerte es lo más difícil y creo que Barón Rojo se ha mantenido muy bien todos estos años”.