El cantante y compositor conquense José Luis Perales, que recibirá este lunes la Medalla de Oro en el Día de Castilla-La Mancha, afirma que afronta su gira de despedida en un momento en que “la gente necesita disfrutar de la libertad, de ver a la familia, viajar, ver conciertos…”, aunque también matiza que tiene que ser “una libertad bien entendida”.

En una entrevista con la Agencia Efe, Perales (Castejón, Cuenca, 1945) reconoce que tras unos meses “tremendos” a causa de la pandemia “ya se va a empezar a ver la luz, y es importante para la gente hacer este tipo de actividades”, y añade que “es un momento para levantar un poco la mano, siempre que tengamos cuidado”.

Insiste en que “no lo podemos tomar como algo que se ha acabado ya, porque todavía tenemos que andar con pies de plomo todavía con este bicho maldito que nos anda por ahí acechando, pero sí de disfrutar de la música, de los viajes, de esto que se llama libertad, pero bien entendida”.

Libertad en el respeto y el cuidado de los demás, por el bien de todos”

En este punto, asevera que “no es bien entendido el hecho de ser libre para determinadas actitudes que a veces se ven, sino libertad en el respeto y el cuidado de los demás, por el bien de todos”.

“A lo largo de mi trayectoria de compositor he escrito a la libertad muchas veces”, rememora Perales, que indica que durante el confinamiento se acordó en varias ocasiones de una de sus canciones, “Me gusta la palabra libertad”.

Preguntado por si le hubiera gustado que alguno de los más de 500 temas que ha compuesto durante sus cinco décadas de carrera se hubiera convertido en uno de los “himnos” de la pandemia, el artista conquense afirma que le vino a la cabeza en varias ocasiones ese tema, incluido en el álbum Sueño de libertad, de 1987.

“No es que me hubiera gustado que sonara o no, eso es algo que la gente debe elegir, pero sí creo que habría sido oportuno que sonara a todo tren la música de esta canción en esta ocasión”, aunque apunta que “está por ahí para cualquier momento que la gente la quiera escuchar”.

Perales retomará el próximo 28 de julio una gira interrumpida por la pandemia en marzo de 2020 y que le sorprendió en el continente americano, y durante estos meses “he sentido el dolor por todo lo que ha pasado, por la gente que ha muerto y por la que ha visto enterrar a sus familiares… es algo tremendo y que no me gustaría haber visto”.

He cuidado un poco del jardín, he escrito una próxima novela, que no sé cuándo saldrá… He aprovechado bien el tiempo»

¿Y cómo ha pasado José Luis Perales la pandemia en el plano personal? Dedicado a actividades “que me entretienen, que son muy vocacionales, como el taller de cerámica, de porcelana, que tengo en el sótano de mi casa. He cuidado un poco del jardín, he escrito una próxima novela, que no sé cuándo saldrá… He aprovechado bien el tiempo y eso me lo ha hecho más llevadero.”

Y por supuesto, ha estado presente la música: “He escrito algo de música, como dos o tres temas nuevos, que algún día se conocerán”.

«No voy a dejar la música»

En este punto, el cantante y compositor conquense precisa que afronta una gira de despedida, con más de 70 conciertos en España, Estados Unidos y Latinoamérica “pero no voy a dejar la música, evidentemente porque nunca podría dejarla, aunque sí que es momento de tomarme un respiro”.

Una despedida que Perales viene “madurando desde hace tiempo, y siempre se acaba aplazando”, y sostiene también que “llega un momento en el que uno tiene 76 años y tiene ganas no de descansar, que no me he cansado, sino de disfrutar de un tiempo más tranquilo, con mis nietos, mis hijos, mi mujer” y “hacer ese viaje que siempre he querido hacer y que siempre se va aplazando”.

Así, asegura que “voy a seguir haciendo música, haciendo discos si me lo proponen”, y que está “perfectamente en condiciones” pero considera que es mejor despedirse de la música en vivo ahora “y no esperar demasiado tiempo a que no puedas ya moverte”.

La Medalla de Oro que Castilla-La Mancha le entregará este lunes la recibe “con mucha ilusión y mucho agradecimiento”, ya que el artista opina que una medalla así “en cualquier otro sitio no te hace tanta ilusión como de tu propia tierra, y yo en mi tierra no me siento profeta, pero sí me siento bastante querido”.

Precisamente por ese motivo la gira “Baladas para una despedida” incluye entre sus más de 70 conciertos fechas en Cuenca, el 21 de agosto, o en Albacete, el 30 del mismo mes, porque “tengo que estar en esas ciudades, que son las de mi tierra”.

«Mi dependencia de Cuenca es casi excesiva»

La pandemia no ha obligado sólo a demorar la gira, sino también el homenaje que le quiere rendir la ciudad de Cuenca, que le va a nombrar Hijo Adoptivo y pondrá su nombre al Teatro Auditorio.

Un reconocimiento que, “como músico, es el premio que más satisfecho me deja”, admite Perales, que lo considera “una gran responsabilidad y espero poderlo merecer”, a la vez que recuerda la sorpresa cuando, en plena gira en 2020 en Panamá, recibió la llamada del alcalde de la ciudad para comunicárselo y fue “una noticia gratísima”.

El artista subraya que “mi dependencia de Cuenca es excesiva casi”, y durante toda su vida ha tenido mucha relación con la ciudad, mientras que hablar de su localidad natal de Castejón es “mi tierra chica” y el lugar al que ha acudido para escribir sus canciones.

Mi música está toda escrita en el campo de la Alcarria, en Castejón, y la verdad es que sigue siendo necesario para mí ir allí muy a menudo

“Mi música está toda escrita en el campo de la Alcarria, en Castejón, y la verdad es que sigue siendo necesario para mí ir allí muy a menudo”, confiesa Perales, que afirma que es una zona “que tenía algo especial, cuando tenía que escribir un disco tenía que ir a Castejón, al campo”, y allí se hizo una casa donde “parecía que las musas estaban esperándome” para inspirar sus canciones.

La Alcarria conquense, donde se enclava la localidad natal de Perales, es una de las zonas más despobladas de España, “muy pobre y muy dura”, y sobre este asunto puntualiza que “es una zona que necesita mucha ayuda, y los castellano-manchegos y los alcarreños deseamos que se tenga un ojo allí, para mirar los problemas que tiene desde hace mucho tiempo”.