En Uruguay el cannabis nunca fue ilegal. Son los jueces, a discreción, los que deciden cuándo se considera uso personal o tráfico de drogas. Ahora el gobierno de Montevideo ha dado un paso más, autorizando la venta de marihuana para uso recreativo en las farmacias.

La decisión es el resultado de un largo camino antiprohibicionista, pionero en América Latina. En 2014 Uruguay autorizó la posesión personal de hasta seis plantas de cannabis y un máximo de 99 para grupos de cultivadores. Desde 2013 casi 7 mil personas han empezado el cultivo privado y se han abierto 63 club de fumadores.

Marihuana ‘ligera’ y barata

El Instituto para la Regulación y el Control de la Cannabis (IRCCA) ha autorizado desde el 19 julio la venta de dos variantes de marihuana en paquetes de cinco gramos. La versión con prevalencia de cannabis índica se llama Alfa I, mientras la que tiene un porcentaje mayor de cannabis sativa se llama Beta. El coste de cada confección es de 180 pesos, alrededor de seis euros y el sobre llevará instrucciones para un consumo responsable y seguro.

Se trata de marihuana más ligera porque la cantidad de THC, el principio activo del cannabis, que contendrán será mínima. No llega al 10%, que es la media de THC que contienen las plantas. Una decisión que ha provocado muchas críticas entre los consumidores.

Prohibida la venta a turistas

Dos empresas se encargarán, bajo control del ejército, de la producción de la sustancia.  En 2012 fue en anciano presidente José Mujica en hablar por primera vez de “tarifas fijas por el estado para luchar contra los narcos”. Una propuesta que recibió el apoyo del principal intelectual latinoamericano, Mario Vargas Llosa.

Son 16 las farmacias autorizadas en la capital. Sólo los residentes que se inscriban en un registro especial podrán comprar legalmente el cannabis. De momento ya se han apuntado casi cinco mil personas, cuya identidad se verificará a través de un escáner dactilar. La restricción está pensada para prevenir el “turismo de la droga”, pero quizá los amantes de la hoja verde podrán consolarse con una visita al Museo del Cannabis de Montevideo.