El Independiente

El paro en las personas con discapacidad se sitúa en el 30%

Integra lleva años trabajando por la inclusión laboral y la sensibilización social de los discapacitados.

El primer paso para la integración arranca en la escuela. Sólo se pueden romper barreras cuando los niños integrados crecen en un entorno educativo normal. Si los empresarios de mañana han sido educados junto a niños con discapacidad, en el futuro no tendrán problema para contar con ellos en sus empresas. La contratación de estos adultos es una cuestión cultural. Hoy se celebra el Día de las Personas con Discapacidad y una de sus reivindicaciones es el derecho al empleo.

El grupo Integra CEE, empresa que surgió en 2001 como Centro Especial de Empleo con la misión de generar oportunidades laborales adaptadas a los profesionales con diversidad funcional, lleva años trabajando por la inclusión laboral y la sensibilización social de este colectivo. Con motivo del Día de las Personas con Discapacidad organiza Viaje a la diversidad, una actividad para sensibilizar a la población que se centrará en una acción en la Plaza de Sánchez Bustillo. Los transeúntes que se acerquen al Museo Reina Sofía podrán sentir cómo viven aquellos que se ven obligados a trasladarse en silla de ruedas por la ciudad, tendrán la oportunidad de relacionarse a través del lenguaje de signos, les invitarán a caminar sin ver y podrán participar en una gymkhana muy especial, ya que les pondrán las mismas trabas que encuentran las personas con problemas cognitivos.

Hablar de discapacidad te lleva a la idea de no ser capaz, es un término arcaico”

“Lo que pretendemos es que empaticen con las diferentes disfuncionalidades. Aunque oficialmente se celebra el Día de las Personas con Discapacidad, nosotros preferimos utilizar el término diversidad funcional. Hablar de discapacidad tiene un tono peyorativo puesto que te lleva a la idea de no ser capaz, es un término arcaico. Diversidad funcional es más inclusivo”, explica Conchi Manzano, delegada social de Integra CEE.

Las personas con diversidad funcional han ido derribando barreras y hoy en día ocupan empleos antes supuestamente inalcanzables para el colectivo. Aun así, los números reflejan que todavía encuentran trabas a la hora de acceder a puestos de trabajo y les siguen cerrando muchas puertas por tener una discapacidad física, psíquica o sensorial.

Situación laboral

El número de personas de edades comprendidas entre los 16 y los 64 años, residentes en hogares familiares y con discapacidad oficialmente reconocida en 2015 fue de 1.774.800. Esta cifra representa el 5,9% de la población española en edad laboral.

Actualmente, el 81% de las empresas españolas sigue sin cumplir los preceptos incluidos en la Ley General de Discapacidad que exige a las empresas que superen los 50 trabajadores que cuenten con, al menos, un 2% de personas con discapacidad en su plantilla. Estos datos se desprenden del estudio realizado por la consultora Leialta sobre la inserción laboral de este colectivo. En este contexto, una de cada cuatro personas con discapacidad tiene un puesto de trabajo y el paro en este colectivo se sitúa en el 30%, frente a un 18,6% de la población general.

Estos trabajadores presentan mayores tasas de temporalidad en el mercado ordinario

Estos trabajadores presentan mayores tasas de temporalidad en el mercado ordinario y sufren una elevada tasa de rotación, España es uno de los países de la UE con tasas más bajas de empleo entre las personas disfuncionales (esta situación, se agrava aún más en relación con el factor género  y con el factor edad). “No quieren contratar, pero es por miedo a lo desconocido. Existen un montón de falsos mitos. Los empresarios asocian la diversidad funcional al absentismo laboral y miles de tópicos más. No ven a la persona, ven un diagnóstico. Cuestiones que se desmuestra que son falsas cuando tienes la experiencia real de trabajar con este colectivo”, comenta Manzano.

“Estas personas crean modelos de referencia altamente positivos dentro de la plantilla. Contribuyen a generar buen ambiente dentro la empresa y son referentes en esfuerzo y dedicación. Son un ejemplo de superación para todos”, añade.

El compromiso con la integración de las personas con diversidad funcional es una tarea que recae en la sociedad.

Compromiso de la sociedad

El compromiso con la integración de las personas con diversidad funcional es una tarea que recae en todos los niveles de la sociedad, por lo que es importante trabajar en la misma dirección para construir un mundo más accesible y menos desigual. “La colaboración de empresas e instituciones públicas, además de las asociaciones, es clave en la lucha para derribar barreras. Sin su apoyo y compromiso todo este esfuerzo no sería posible”.

El cumplimiento de la ley vigente en materia de integración, el respeto de los convenios o la inclusión de cláusulas sociales en los pliegos para favorecer la inclusión de estos colectivos son acciones que aún tienen un largo recorrido. La completa y eficaz inserción de estos trabajadores sólo se conseguirá desde la normalización.

“Esto significa valorar y tratar a las personas por sus cualidades y capacidades diversas y no porque tengan una determinada discapacidad o vivan una situación personal excepcional. El problema es que incluso la administración pública incumple las cuotas. Por no hablar de las barreras y los problemas de movilidad que se encuentran diariamente estas personas. Es cierto que existen unos compromisos por parte de la empresa pública, pero tampoco se están cumpliendo. ¡Ellos que debería dar ejemplo! ¿Cómo coger el metro cuando no hay ascensor o está estropeado? Por ejemplo. Nosotros luchamos por inculcar a la población cierto grado de responsabilidad social. Cada persona con un granito puede conseguir grandes cosas”, concluye.


Este contenido ha sido elaborado con la colaboración de Clece

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