Vida Sana

Casi la mitad de la población culpa al alcohol de la mayoría de las violaciones a mujeres

La Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género publica en funciones el primer estudio sobre la percepción de la violencia sexual y pone de manifiesto que algunas creencias "dificultan que las víctimas pidan ayuda" y perpetúan ciertos comportamientos.

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Casi la mitad de la población culpa al alcohol de la mayoría de las violaciones a mujeres

Resumen:

La primera encuesta sobre percepción de la violencia sexual muestra algunas creencias preocupantes para la mujer.

Y es que el 41% de los hombres y el 33,4% de las mujeres creen que la responsabilidad para controlar el acoso sexual reside en la mujer acosada. “Esta creencia dificulta que las víctimas pidan ayuda y favorece que los agresores mantengan su comportamiento, fomentando así que la violencia sexual se perpetúe”, sostienen los autores del informe realizado por la Delegación del Gobierno contra la violencia de género en funciones.

Además, el 43,7% de la población cree que la mujer no debería coquetear con un hombre si no tiene intención de tener sexo con él y casi la mitad de los españoles (47,7%) culpa al alcohol como causante de muchas violaciones a mujeres. De hecho, un 16,7% de la población cree que si una mujer es agredida sexualmente estando borracha tiene parte de la culpa por haber perdido el control, rechazando así culpar a la víctima de una agresión sexual.

El estudio, hecho en base a entrevistas presenciales a 2.465 personas de ambos sexos de 16 y más años, concluye que los consultados culpan parcialmente a la víctima de la agresión sexual y muestran, por tanto, cierta tolerancia a la violencia sexual. Además, creen que se exime al menos parcialmente al agresor.

No obstante, la mayoría de los entrevistados rechaza las afirmaciones que culpan a la víctima de forma explícita de las agresiones sexuales, aunque los hombres toleren en mayor medida las actitudes sexistas. Una de cada tres mujeres cree que si una mujer invita a un hombre a tomar una copa a casa después de haber salido por la noche es que quiere sexo, algo en lo que coincide el 40% de los hombres.

Además, el 22,5% de las mujeres y 34% de los hombres creen que las mujeres tienden a exagerar el problema de la violencia machista, lo que “implica restar importancia a un problema de gran magnitud social”, según los autores del informe.

La primera encuesta sobre percepción de la violencia sexual muestra algunas creencias preocupantes para la mujer. Y es que el 41% de los hombres y el 33,4% de las mujeres creen que la responsabilidad para controlar el acoso sexual reside en la mujer acosada. “Esta creencia dificulta que las víctimas pidan ayuda y favorece que los agresores mantengan su comportamiento, fomentando así que la violencia sexual se perpetúe”, sostienen los autores del informe realizado por la Delegación del Gobierno contra la violencia de género en funciones.

Además, el 43,7% de la población cree que la mujer no debería coquetear con un hombre si no tiene intención de tener sexo con él y casi la mitad de los españoles (47,7%) culpa al alcohol como causante de muchas violaciones a mujeres. De hecho, un 16,7% de la población cree que si una mujer es agredida sexualmente estando borracha tiene parte de la culpa por haber perdido el control, rechazando así culpar a la víctima de una agresión sexual.

El estudio, hecho en base a entrevistas presenciales a 2.465 personas de ambos sexos de 16 y más años, concluye que los consultados culpan parcialmente a la víctima de la agresión sexual y muestran, por tanto, cierta tolerancia a la violencia sexual. Además, creen que se exime al menos parcialmente al agresor.

No obstante, la mayoría de los entrevistados rechaza las afirmaciones que culpan a la víctima de forma explícita de las agresiones sexuales, aunque los hombres toleren en mayor medida las actitudes sexistas. Una de cada tres mujeres cree que si una mujer invita a un hombre a tomar una copa a casa después de haber salido por la noche es que quiere sexo, algo en lo que coincide el 40% de los hombres. Además, el 22,5% de las mujeres y 34% de los hombres creen que las mujeres tienden a exagerar el problema de la violencia machista, lo que “implica restar importancia a un problema de gran magnitud social”, según los autores del informe.

Ante el enunciado “cualquier mujer que sea tan poco precavida como para andar sola de noche por callejones oscuros tiene parte de culpa si es violada”, el 85,4% de la población muestra algún grado de desacuerdo. También el 82,7% de las mujeres y el 79,2% de hombres rechaza la idea de que si una mujer se viste de forma provocativa no debería sorprenderse si un hombre intenta obligarle a mantener relaciones sexuales. Además, la mayoría (el 73,2%) de los encuestados rechaza que una mujer tenga menos credibilidad al denunciar una agresión sexual si ha tenido muchas parejas sexuales.

Casi la totalidad (93,6%) de la población está de acuerdo con la necesidad de educar en el consentimiento sexual como forma de prevenir las agresiones. La mayoría de los que están a favor consideran que esta educación debería recibirse antes de los 16 años y el 73,5% antes de los 12 años.

Respecto al acoso en el ámbito laboral, el 72,5% de la población muestra algún grado de acuerdo con la afirmación “las mujeres a menudo pierden buenos empleos debido a la discriminación sexual” y casi el 70% expresa desacuerdo en que es difícil trabajar para un jefe que sea mujer. Sobre hacer comentarios y sugerencias de tipo sexual no deseados a una mujer, es la afirmación que menos rechazo suscita con el 86% de las personas entrevistadas que lo consideran inaceptable. Es más, una de cada diez personas entrevistadas (9,9%) cree que es un comportamiento aceptable en algunas circunstancias.

Un preocupante 19,3% no ve delito en la violación en el ámbito de la pareja, aunque el 95,2% lo considera “inaceptable”.

Por su parte, más del 95% de la población considera inaceptables todos los comportamientos de violencia sexual ligados al uso de las nuevas tecnologías por los que se pregunta en la encuesta, como el envío de correos electrónicos o mensajes de texto con contenido sexual no deseados, presionar a una mujer para que envíe fotos de sí misma desnuda, compartir fotografías o videos de carácter sexual a través de redes sociales, o chantajear a una mujer con difundir fotografías o videos de carácter sexual suyos, entre otros.

Por otro lado, el 99,3% expresa rechazo con la idea de obligar a una mujer a prostituirse y el 97% cree que debe castigarse por ley. En concreto, el 61,4% de las mujeres y el 53,5% de los hombres consideran que el consumo de prostitución es inaceptable, y el 31,1% de varones y el 38,6% de mujeres abogan por penalizarlo por ley. Los autores recalcan que de todos los comportamientos analizados sobre prostitución, este es el que menos personas identifican como una forma de violencia sexual contra la mujer.

Según el informe, el 27,6% de la población afirma conocer en su entorno cercano a alguna mujer que ha sufrido una agresión sexual: el 30,7% de las mujeres conoce a alguna víctima en su entorno frente al 24,3% de los hombres. A medida que aumenta la edad de la persona entrevistada disminuye el conocimiento de mujeres víctimas en el entorno cercano: el 40,6% de las mujeres y el 33,3% de los hombres de 16 a 24 años conocen a alguna mujer víctima de una agresión sexual frente a un 13,9% y 8,9% respectivamente de quienes tienen 75 y más años.

Por último, el 74,3% de las mujeres y el 66,9% de los varones encuestados opinan que las agresiones sexuales casi no se denuncian. Asimismo, el 73% de las mujeres considera que las denuncias raramente o nunca son falsas, frente a un 59,9% de hombres. El motivo más citado para no denunciar es el miedo al agresor, mencionado por el 73,9% de las personas entrevistadas, seguido de la vergüenza, citada por el 58%.