El aguacate se ha convertido en uno de los alimentos más populares en la gastronomía contemporánea por su sabor, su versatilidad y su alto valor nutritivo. En cambio, presenta un inconveniente típico como es su rápida oxidación tras abrirlo, pero existe un método poco conocido y varios trucos simples a la hora de conservarlo, que nos permite que podemos mantener su color verde y aprovechar cada pieza durante más tiempo con la garantía de que no perderá calidad, textura y sabor.
Por qué el aguacate
Al realizar un corte en el aguacate, la pulpa se expone al oxígeno. Si existe contacto con el aire, esto desencadena las reacciones naturales que llevan a que la superficie se oscurezca. El marrón aparecerá en un par de horas, y afectará la estética del aguacate, aunque en realidad sigue siendo apto para el consumo.
Un problema habitual
El aguacate un ingrediente que aparece en numerosas recetas, pero en muchas de estas solo se utiliza la mitad y no la pieza entera. Si no se asegura la otra mitad, no envolverla, no protegerla adecuadamente, provoca que se estropee muy rápidamente. Este problema es común y se repite constantemente, provocando desperdicio de comida si no se aplican aplican ciertas técnicas de conservación efectivas desde el primer momento.
El truco para conservar el aguacate
El método en cuestión y desconocido para que el aguacate no se oxide, consiste en cambiar el tipo de corte. En lugar del corte longitudinal clásico, se hace un corte transversal. Este simple gesto hace que la superficie de pulpa expuesta al aire sea menor y disminuye notablemente la velocidad de oxidación natural.
Menos exposición, mejor resultado
Al dejar menos parte carnosa de la fruta en contacto con el oxígeno, la pulpa del aguacate permanecerá mucho más tiempo de color verde. El hecho de dejar la parte del hueso cuando se conserva el aguacate, extiende este efecto de protección. Si además se conserva en agua o en hielo, se logra que aguante con un mejor aspecto más días.
Formas eficaces de conservar el aguacate
Barreras naturales contra la oxidación
El aceite de oliva puede contribuir a formar una delgada capa en la pulpa limitando el contacto con el aire. Otra solución sería envolver el aguacate con un papel de cocina ligeramente humedecido. Ayudan a frenar la oxidación y la mantienen en buen estado durante algunos días.
Soluciones prácticas para el frigorífico
Recubrir el aguacate con papel film que quede bien ajustado contendrá bien el mismo y garantizará un cierre casi hermético. Otra opción que se ofrece es guardar la mitad con hueso en un recipiente que contenga agua fría. Ambas tácticas mantendrán el mejor aspecto del aguacate de 2 a 3 días sin que haya grandes cambios perceptibles en su coloración y su tacto.
Congelar el aguacate para un uso posterior
El aguacate resiste de manera adecuada a las bajas temperaturas, y se puede congelar siempre que se prepare correctamente. Si lo cortamos en trozos y le añadimos unas gotas de zumo de limón, su oxidación se ralentiza antes de que se congele. Si bien su textura cambia una vez descongelado, el producto seguirá teniendo gran utilidad para cremas (vegetales, por ejemplo), guacamole, salsas o batidos caseros.
El aguacate presenta un contenido de grasas saludables, así como de fibra y vitaminas y minerales importantes, lo que explica su presencia habitual en las dietas equilibradas y los menús sanos. Aplicar estos métodos para conservarlo reduce el desperdicio y permite disfrutarlo en su mejor estado. Con pequeños cambios en la forma de cortarlo y en cómo guardarlo, el aguacate retiene el color, el sabor y las propiedades durante mucho más tiempo.
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