Todas las mañanas miles de personas toman una taza de café como parte de un ritual extendido entre una amplia parte de la población. La cafeína provoca una sensación de energía y concentración que pocos alimentos más aportan al organismo. De hecho, su consumo es una práctica diaria socialmente aceptada al estar normalizado entre millones de personas.
Consumir café en ayunas se asocia tradicionalmente con problemas estomacales como úlceras y acidez crónica. Sin embargo, la realidad es que distintos estudios científicos señalan que los efectos nutricionales dependen de distintos factores como la cantidad ingerida y la respuesta individual de cada persona.
¿Qué pasa si se toma café en ayunas?
Los beneficios de la primera taza de café en ayunas al comenzar el día son amplios. La cafeína estimula el sistema nervioso central mejorando el estado de alarma del cuerpo y promueve el correcto tránsito intestinal.
Aunque no hay que olvidar que esta bebida también tiene un nivel alto de acidez. Su Ph está entre 4,8 y 5,1 generando preocupación sobre su impacto negativo para el estomago vacío.
Su alto Ph no tendría por que provocar daños en el cuerpo si se consume de manera moderada. Diversos estudios señalan que no hay un vínculo real entre tomar café con la aparición de úlceras gástricas o intestinales.
Efectos adversos de tomar café con el estomago vacío
A pesar de que la ciencia afirma que no hay un peligro alto relacionado con la ingesta de café sin haber comido nada antes, existen efectos secundarios que conviene tener en cuenta.
- Aumento de la acidez estomacal: expertos de la salud indican que el café puede agravar síntomas de reflujo gastroesofágico o úlceras preexistentes, provocando ardor y molestias.
- Síndrome del intestino irritable (SII): la cafeína acelera el tránsito intestinal, una característica positiva para algunos pero perjudicial para quienes sufren enfermedades como SII, al inducir calambres, diarrea o hinchazón.
- Ansiedad y nervios: si se bebe café en ayunos entra más rápido en el torrente sanguíneos. Esto provoca mayor intensidad en los efectos estimulantes y posibles picos de ansiedad o aumento del ritmo cardíaco.
- Subida del cortisol: la cafeína puede alterar los niveles de cortisol, la hormona del estrés, especialmente cuando se encuentra elevado por las mañanas.
¿Quiénes no deben tomar café en ayunas?
La ciencia señala que una persona sana puede tomar de forma segura hasta 400 miligramos de cafeína diaria, es decir, el equivalente a cuatro tazas, aproximadamente.
Sin embargo, la sensibilidad a la cafeína depende mucho de cada persona. Quienes no la consumen de forma habitual o tienen una mayor reactividad pueden experimentar inquietud, dificultad para dormir o dolor estomacal incluso con dosis moderadas.
Además, utilizar el café para compensar la falta de sueño puede provocar el efecto contrario, ya que la cafeína puede interferir en el descanso nocturno y perpetuar el cansancio.
Los especialistas recomiendan especial precaución a mujeres embarazadas, en periodo de lactancia o personas que toman determinados medicamentos, ya que la cafeína puede interactuar con algunos tratamientos o agravar problemas como la ansiedad.
En este sentido, lo recomendado es reducir su consumo de forma progresiva ayuda a evitar síntomas de la retirada como dolores de cabeza o irritabilidad. Beber café en ayunas no es perjudicial para todo el mundo, sin embargo conviene conocer cómo afecta al estómago y organismo para ajustar su consumo de forma pautada.
¿Cuál es la mejor forma de tomar café?
La mejor forma de beber el café sin sufrir problemas adversos es hacerlo acompañándolo con algo sólido para neutralizar la acidez. También puede ayudar añadir leche para equilibrar el pH o acompañarlo por un vaso de agua para evitar la deshidratación.
Usar filtros para preparar la bebida ayuda a eliminar sustancias que pueden elevar el colesterol. Asimismo, lo más recomendable es evitar el exceso de cremas dulces, azúcar y otros edulcorantes que puedan contrarrestar las propiedades beneficiosas que tiene el café.
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