Enfermedades, infecciones, el origen de nuevas plagas… Son algunos de los riesgos que trae consigo la proliferación de insectos y ratas en las ciudades. No se trata de una situación desconocida: las noticias y las denuncias existen y se repiten cada año, aunque se trata de una situación difícil de cuantificar.

Para paliar esta carencia, la ciudad de Barcelona presentó en 2018 un informe que buscaba dar una cifra aproximada del número de roedores que transitaban las alcantarillas de la Ciudad Condal. Se trata, no obstante, de un estudio pionero y no se ha extendido a otras ciudades, como Madrid.

La referencia más parecida para Madrid son los avisos que los propios ciudadanos dan de presencia de animales e insectos indeseables. A pesar de no ser un censo como tal, sirve para dar una idea de cuáles son las zonas de la ciudad más afectadas por una u otra plaga

Según el último dato publicado, en el 2018 se produjeron 4,93 avisos por plaga de ratas por cada 10.000 habitantes en Madrid, frente a los 2,94 avisos por cucarachas orientales y a los 0,67 avisos por la cucaracha americana. En total, se registraron cerca de 2210 avisos, ya sea por una plaga de ratas o cucarachas.

Las ratas

El Cañaveral, Hellín y Lucero son los barrios de Madrid con mayor tasa de avisos por ratas por cada 10.000 habitantes, según se desprende de los datos sobre plagas falicitados por el Ayuntamiento de Madrid a través del portal de datos abiertos.

En general, los avisos por ratas se concentran en las zonas periféricas de la ciudad, salvando el caso del barrio de Sol, en donde también se ve una alta tasa, con 13,83 avisos por cada 10.000 habitantes. En el siguiente mapa, puede comprobar la tasa de avisos en la vía pública por ratas.

En El Cañaveral se registró una tasa de 158,56 avisos por cada 10.000 habitantes, muy alta si se compara con el resto de barrios de la ciudad. De hecho, en Atalaya, el barrio con la segunda tasa más alta, se produjeron 31 avisos, mientras que en el barrio del Aeropuerto fueron en torno a 27 por cada 10.000 habitantes.

Todos los datos son corregidos, es decir, son los avisos que, tras ser estudiados por el ayuntamiento, han resultado ser realmente una infestación en el espacio público cuya titularidad es municipal.

La cucaracha americana

El Ayuntamiento de Madrid también ofrece datos sobre dos tipos de cucharachas, la americana y la oriental. La primera es la más frecuente en el levante español, aunque en las zonas y climas continentales, como Madrid, “su presencia es más rara”, según se desprende de un documento de MadridSalud.

En este caso, las zonas más afectadas son barrios del centro de la ciudad, Sol, Legazpi y Cortes. Aunque también el barrio del aeropuerto se ve afectada por la plaga de estos insectos.

A estos tres barrios, les siguen los de Butarque, Aeropuerto, Estrella, Pacífico, Goya, Acacias y Valdebernardo como las diez zonas de Madrid con mayor tasa de avisos por cucarachas en las vías públicas.

La cucaracha oriental

Por lo que respecta a la cucaracha oriental, el departamento de plagas de Madrid indica que existe un patrón estacional en la mayor proliferación de estos insectos, aunque en los últimos años “el dato de avisos corregidos muestra una marcada tendencia a reducirse”.

“La distribución espacial por barrios obedece a factores medioambientales que generan mejores o peores condiciones para la supervivencia y proliferación de estos insectos”, agrega en el documento MadridSalud. En este sentido, la presencia de humedad (cubierta vegetal) es un factor relevante.

De nuevo, la periferia se ve más afectada por esta plaga. El Plantío, Orcasitas y Hellín fueron los tres barios que más avisos realizaron por plagas de cucarachas orientales en 2018. Sin embargo, en Sol también se presentó una alta tasa, con 8,30 avisos por cada 10.000 habitantes, en comparación con el resto de la ciudad.

El Pardo, Vinateros, Colina, Apóstol Santiago, Piovera y Palomas son los otros barrios en donde la tasa supera los 7 avisos por cada 10.000 habitantes.

Por último, el Ayuntamiento de Madrid también proporciona el número de pozos revisados en 2018, con una alta incidencia de inspecciones en las zonas periféricas de la ciudad en contraposición al centro de la ciudad.