Cuando la paciente MCC tenía 17 años fue diagnosticada de un tumor cerebral por el que fue intervenida en enero de 2011 para extirparlo mediante una craneotomía. La menor recibió el alta con la «confirmación» de la extirpación del tumor. Sin embargo, meses más tarde descubrió que el tumor seguía en el mismo sitio y con el mismo tamaño. De nuevo, al año siguiente la paciente volvió a ser operada, y de nuevo quedó en su historial que “el lecho quirúrgico queda completamente limpio”, y al alta, de nuevo, se informó de “extirpación aparentemente completa de la lesión”. La paciente y su familia volvieron a confiar en esta información y en haber superado la amenaza. Pero en 2014, de nuevo se vio que el tumor seguía ahí.

Hechos tan «insólitos» los ha dado a conocer la Asociación «El Defensor del Paciente», que ha llevado la demanda de la familia. El juzgado de primera instancia 36 de Madrid ha dictado sentencia en la que estima íntegramente la demanda de M.C.C y se condena a la aseguradora médica Segurcaixa Adeslas a indemnizarla con 60.000 Euros, intereses sancionadores y costas, por daños con ocasión en una asistencia médica. Resulta bastante sorprendente, pero a la afectada le abrieron dos veces el cráneo para extirpar el tumor y en ninguna intervención se efectuó con el agravante de decir que sí se hizo.

Hasta ese momento y tras dos arriesgadas cirugías, dos neurocirujanos, tres anatomopatólogos y dos radiólogos, daban por hecho en sus informes, cada uno de ellos dentro de los ámbitos de su especialidad clínica, que el tumor ya no estaba en el cerebro de la paciente, según el comunicado del Defensor del Paciente. Sin embargo, la madre de la paciente, lega en medicina, no entendía por qué seguía viendo que en las pruebas de imagen de su hija parecía seguir saliendo el tumor, y ante sus sospechas acudió a otros profesionales que desgraciadamente le confirmaron en una RM cerebral de 30 de enero de 2014 que lo que, asombrosamente, tras haberle abierto a su hija dos veces el cráneo, el tumor seguía “sin modificación” desde 2010,dio lugar a una tercera intervención el 11 de marzo de 2014 en la que, ahora sí, quedó por fin extirpado.

Por estos hechos se incoaron dos procedimientos penales: uno en Sevilla por la primera intervención fallida, que sigue abierto; el otro en Madrid, por la segunda intervención, que fue sobreseído por el fallecimiento del neurocirujano. Siendo ya imposible la depuración de responsabilidades por la segunda cirugía en vía penal por la muerte del acusado, por el daño producido por ésta la afectada interpuso demanda civil contra Segurcaixa Adeslas como responsable por la negligente actuación de los profesionales de su cuadro médico.

En el informe pericial realizado por el cirujano que realizó la tercera operación, concluyó que «el tamaño del cavernoma era exactamente igual desde su diagnóstico en 2010, tampoco en la segunda intervención se extirpó el cavernoma, con la consiguiente mala praxis manifiesta, volviéndose a faltar nuevamente a la verdad al informar de: “extirpación aparentemente completa”, de repetida persistencia de “pequeño resto”, y de “posibles restos de sangrado” consecuencia de la intervención. El cavernoma permanecía exactamente igual en tamaño y localización a los estudios previos, con lo cual se mintió tanto en informe quirúrgico, como anatomopatológico, como en estudios de R.M. posteriores”, no han resultado en modo alguno desvirtuadas por la prueba propuesta por la parte demandada».