La infección de los pulmones y del aparato respiratorio del niño lo suelen sufrir, por lo general, menores de 2 años. Puede ser causada por varias clases de virus, la bronquiolitis más frecuente es la del denominado virus respiratorio sincitial (VRS). En este caso, si el niño lo sufre antes de cumplir los 3 años podría multiplicar por 2,5 el riesgo de asma, según ha detallado el doctor del Instituto de Investigación Sanitaria La Fe de Valencia, Antonio Nieto.

La mayoría de los casos son leves y en muchas ocasiones no se suele acudir a las urgencias hospitalarias, por lo que el experto ha avisado de que es «difícil» saber con precisión la incidencia que está teniendo en la actualidad. Aunque, por lo que se sabe hasta ahora, la incidencia de bronquiolitis en España en 2022 está siendo el doble que en el periodo 2019-2020, entre 12 y 15 veces superior que en el periodo 2020-21 (en pleno aislamiento por la pandemia de COVID), y un 50 por ciento superior a la del año pasado.

Los fármacos antivirales tampoco han mostrado una eficacia consistente, según ha declarado el experto. «Hay que tener en cuenta que el precio de los anticuerpos monoclonales anti-VRS, como palivizumab, limita su uso a poblaciones de riesgo (niños con cardiopatías congénitas o niños con displasia broncopulmonar grave), además de que, si bien el VRS es el virus causante de la bronquiolitis en la mayoría de los casos (sobre todo en lactantes menores de 6 meses), en algunos casos los responsables son otros virus, como rinovirus o metapneumovirus. Por tanto, al ser palivizumab un tratamiento específicamente anti-VRS, no sería eficaz en estos otros casos», ha dicho.

Se plantea la posibilidad de prevenir las infecciones virales mediante el uso de vacunas dirigidas a entrenar la inmunidad innata. Estas vacunas, novedosas conceptualmente, confieren protección inespecífica pero duradera, al tiempo que favorecen respuestas adaptativas frente a eventuales infecciones concurrentes.

Nieto ha recalcado que los resultados de un número creciente de estudios clínicos junto con los avances en el conocimiento de la respuesta inmune innata frente a patógenos y los nuevos conceptos como ‘inmunidad entrenada’, han cambiado la visión de la inmunidad innata como una parte de la inmunidad ‘menor’, de emergencia, carente de memoria inmunológica, lo que está propiciando el desarrollo de una nueva generación de vacunas antivirales de amplio espectro basadas en bacterias.