La berenjena es un alimento tradicional de la dieta mediterránea que se ha ganado un puesto muy destacado dentro de cocina por su sabor, por su versatilidad en cocina y sus saludables propiedades. De origen asiático esta hortaliza llegó a Europa por la Península Ibérica y se encuentra actualmente en un buen número de recetas tradicionales; incluirla en la dieta diaria permite no solo enriquecer los platos sino que también le otorga al organismo los nutrientes esenciales y regular diferentes funciones al tiempo que contribuye a mantener el estado de bienestar de una forma continuada.
Beneficios de las berenjenas
La berenjena está formada por un 92% de agua y contiene muy pocas calorías, por lo que es un alimento ideal para cualquier programa de control del peso; su contenido en fibra ayuda a regular la saciedad, el tránsito intestinal y la digestión.
Salud cardiovascular y equilibrio del colesterol
Los flavonoides presentes en la berenjena colaboran con la disminución del colesterol y mejoran la circulación sanguínea. Así mismo, su contenido en potasio, magnesio y las vitaminas del grupo B y C ayudan a mantener un corazón sano y prevenir las cardiopatías, disminuyendo el riesgo de sufrir enfermedades asociadas de manera natural.
Propiedades nutritivas de las berenjenas
Fuente de antioxidantes naturales
La berenjena destaca por su contenido en antioxidantes como la nasunina, que cuida a las células de todo tipo de lesiones oxidativas y retrasa el daño celular.; estos compuestos refuerzan el sistema inmunitario y actúan como barrera a las enfermedades degenerativas, ayudando al organismo a mantener su funcionalidad en la lucha contra los radicales libres.
Aportación de minerales para huesos y riñones
El calcio, el fósforo y el magnesio que contiene la berenjena ayudan a mantener los huesos fuertes, mientras que el equilibrio entre el alto contenido en potasio y el bajo en sodio la hace conducir adecuadamente a los riñones, facilitando la eliminación de líquidos y evitando la retención.
Cómo introducir berenjenas en la dieta
La berenjena es apta para múltiples preparaciones -al horno, hecha a la plancha, rellena, en guisos o como base de salsas-. La facilidad de la berenjena para absorber los sabores la convierte en un alimento ideal para combinaciones con hierbas aromáticas, quesos, legumbres o cereales; este alimento incluso puede ocupar el lugar de la carne en las preparaciones vegetarianas y veganas, lo que refuerza su valor en el marco de una alimentación equilibrada.
Consejos para aprovechar todas sus propiedades
Para sacar el máximo provecho a esta hortaliza conviene que se consuma cocinada, ya que contiene solanina cruda, una sustancia que se elimina con el calor; se aconseja también dejar la piel, donde se concentran los antioxidantes y fibra. Por otro lado a la hora de adquirir las hortalizas, lo ideal es escoger aquellas con piel brillante y libre de manchas, ya que son las que mejor retendrán su textura y su sabor; además, si se almacenan frescas y secas pueden conservarse durante varios días sin perder sus propiedades.
La berenjena no solo es un alimento exquisito, sino que también es un alimento repleto de virtudes que mejoran la salud en términos globales; tomar berenjena habitualmente ayuda a controlar el peso, favorece el sistema cardiovascular, refuerza nuestro sistema óseo y renal, eleva el estado de la digestión y proporciona beneficios al cuidado de nuestra piel y de nuestro cabello.
Incorporar la berenjena a nuestra alimentación diaria es sinónimo de mantener una alimentación saludable, equilibrada, apetitosa y rica de beneficios que se harán visibles por dentro y por fuera de nosotros; una apuesta por mejorar la calidad de la vida y por la salud a largo plazo.
Te puede interesar