El Gobierno de España se ha quejado ante el de Italia por haber convocado, antes de la cumbre informal de los Veintisiete de este jueves, otra reunión de líderes a la que Pedro Sánchez no fue invitado y que considera que mina los principios básicos de la Unión Europea (UE).

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Los jefes de Estado o de Gobierno de la UE se han reunido este jueves en el castillo de Alden Biesen, en la localidad belga de Bilzen, convocados por el presidente del Consejo, António Costa, con el fin de debatir sobre la profundización del mercado único y la mejora de la competitividad de la Europa comunitaria.

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Pero de forma previa, una veintena de líderes mantuvieron un encuentro para coordinar sus posturas en un hotel próximo al castillo, un acto que fue impulsado por el canciller alemán Friedrich Merz; la primera ministra italiana Giorgia Meloni; y su homólogo belga, Bart de Wever.

El encuentro estaba centrado en avanzar en la "desregulación" y "simplificación" del mercado único, una línea de acción que viene promoviendo Berlín y a la que se ha sumado Roma, con vistas a sacar más partido a la economía europea, entre otras medidas, para reforzar el potencial industrial de los Veintisiete.

A esa cita no fue invitado Sánchez, y fuentes del Gobierno han informado de que se han puesto en contacto con el de Italia no para pedir que se le invitara, sino para hacerle saber que esa clase de iniciativas minan los principios básicos de la Unión Europea.

En ese sentido, consideran que, en lugar de acercar soluciones en el seno comunitario, las alejan.

Conversación al margen de la cumbre

Posteriormente, el presidente del Gobierno y la primera ministra italiana mantuvieron una charla en los márgenes del retiro de líderes europeos en Bélgica. Sin embargo, según fuentes del Ejecutivo italiano, Sánchez no planteó durante esa conversación la cuestión de la falta de invitación a la reunión previa.

“En el curso de la charla, el presidente Sánchez no ha planteado cuestión alguna en relación a la falta de invitación a la reunión de coordinación que tuvo lugar por la mañana”, señalaron desde el Palacio Chigi, que reaccionó así a las informaciones sobre el malestar trasladado por España.

Fuentes de Moncloa, por su parte, matizan que los canales entre Estados miembros son múltiples y habituales, aunque no precisan cuál fue el empleado en esta ocasión para comunicar su descontento a Italia.

El Gobierno español subraya, en todo caso, que Sánchez sí participó en la reunión formal convocada por António Costa en el castillo de Alden Biesen, en la que estuvieron representados todos los socios de la Unión Europea.