La figura de Asurbanipal, último gran soberano de Asiria, protagoniza la nueva exposición que CaixaForum Madrid presentó este miércoles. Soy Asurbanipal, rey del mundo, rey de Asiria, constituye una ambiciosa muestra que reúne 158 piezas procedentes del British Museum.
La presentación oficial contó con la participación de Isabel Fuentes, directora del centro, Nicholas Cullinan, director del British Museum, y Sébastien Rey, comisario de la exposición y responsable del Departamento de Antigua Mesopotamia y Oriente Medio del Museo Británico, quien se encargó de guiar la visita por el recorrido expositivo. Sus intervenciones sirvieron para enmarcar una propuesta que no solo reconstruye la figura de un rey del siglo VII a. C., sino que invita a reflexionar sobre el poder, el conocimiento y la memoria.
La exposición, abierta al público desde hoy, 9 de abril, hasta el próximo 4 de octubre, propone un viaje a la antigua Mesopotamia. Se traslada al momento en que Asurbanipal gobernaba desde Nínive -cerca del actual Mosul, Irak- un imperio que se extendía desde el Mediterráneo hasta las montañas del oeste de Irán. Considerado en su tiempo como "el hombre más poderoso del mundo", su figura sigue destacando por una complejidad que constituye el eje central del relato expositivo.
Un rey entre la violencia y el saber
Durante la visita guiada, Sébastien Rey insistió en la dualidad de Asurbanipal, la idea que articula toda la muestra. "Es una de las figuras más complejas del mundo antiguo", subrayó, destacando la convivencia entre su faceta de gobernante militar y su perfil intelectual.
La exposición traduce visualmente todo lo que le define desde el primer momento. En los relieves que reciben al visitante, el rey aparece participando en la caza ritual de leones, símbolo del dominio sobre el caos. Sin embargo, en esas mismas representaciones se revela también cómo quería ser recordado: no solo como guerrero, sino también como erudito.

Durante su reinado, el Imperio asirio alcanzó su máxima expansión, sostenido por una compleja maquinaria administrativa y militar. Pero ese poder no se ejercía únicamente a través de la organización política. También se apoyaba en la violencia, la propaganda y la intimidación de los territorios sometidos.
La biblioteca de Nínive: el conocimiento como forma de poder
Lo que el comisario define como el punto central de la exposición es la parte de la biblioteca de Nínive, considerada la primera gran colección sistemática de conocimiento de la historia. Sébastien Rey la definió como un proyecto de enorme ambición: el primer intento de reunir todo el saber disponible en el mundo conocido.
Las miles de tablillas de escritura cuneiforme (una de las formas de escritura más antiguas que se conocen) que se conservan contienen textos de muy diversa naturaleza, y muchas de ellas están presentes en la muestra. Desde tratados religiosos y médicos -considerados muy importantes y relacionados entonces con la magia- hasta documentos administrativos o literatura. Entre estos últimos figuran fragmentos de la epopeya de Gilgamesh, uno de los relatos más antiguos que se conocen.
Sin embargo, esta acumulación de conocimiento no respondía únicamente a un interés cultural. Como subraya la exposición, el saber era también una herramienta de poder. Controlar la información permitía administrar el imperio, interpretar señales consideradas divinas y reforzar la legitimidad del monarca. En ese sentido, la biblioteca de Nínive fue tanto un archivo intelectual como un instrumento político.
Un imperio sostenido por la fuerza
A lo largo del recorrido, se documenta también la dureza con la que se imponía el dominio sobre los territorios conquistados, así como los conflictos internos que marcaron el reinado de Asurbanipal. Uno de los episodios más significativos fue la rebelión de su propio hermano, gobernador de Babilonia, que terminó en un desenlace trágico. Aunque acabó con la victoria de Asurbanipal, marcó el principio del fin.
Solo 20 años después de la muerte de Asurbanipal, los babilonios invadieron Asiria. Desmantelaron su ejército y conquistaron el corazón del imperio, destruyendo por completo ciudades. Este episodio ilustra tanto la fragilidad de las estructuras de poder como la brutalidad de las luchas dinásticas. De hecho, una de las muestras en esta parte de la exposición presenta a un Asurbanipal sin brazos. Como señalaba Rey, no se trata de un fallo, sino de algo simbólico, reflejando que el rey perdió las riendas.
Una experiencia expositiva accesible e inmersiva
La propuesta de CaixaForum Madrid no se limita a la exhibición de piezas arqueológicas. Tal y como destacó Isabel Fuentes durante la presentación, la muestra apuesta por una experiencia accesible e inmersiva que permita al visitante conectar con la historia desde distintas perspectivas. Cuenta con medidas de accesibilidad como reproducciones táctiles, materiales en braille y recursos adaptados.

Organizada en siete ámbitos temáticos, la exposición combina objetos originales con recursos audiovisuales, reconstrucciones digitales y espacios interactivos. Entre los elementos más destacados se encuentra la recreación de la ciudad de Nínive, que permite imaginar la escala y riqueza de la capital asiria, así como los dispositivos que invitan a experimentar con la escritura cuneiforme.
Colaboración entre Fundación "la Caixa" y el British Museum
La exposición es también el resultado de una colaboración internacional que alcanza ya su décima edición entre la Fundación "la Caixa" y el British Museum. Durante la presentación, Nicholas Cullinan subrayó la importancia de compartir las colecciones y de facilitar su acceso a públicos diversos.
En un contexto global marcado por la fragmentación y los conflictos, el director del museo británico defendió el papel de las instituciones culturales como espacios de conexión. La circulación de obras y conocimientos no solo permite ampliar el acceso al patrimonio, sino también generar vínculos entre culturas. Este planteamiento enlaza con el propio espíritu de la exposición, que aborda no solo la historia de Asurbanipal, sino también el valor del conocimiento como elemento de cohesión.
La conexión de la exposición con la actualidad
Uno de los aspectos más relevantes de la exposición es su conexión con la actualidad. Gran parte de los restos del Imperio asirio se encuentran en el actual Irak, una región donde el patrimonio cultural ha sufrido graves daños en las últimas décadas como consecuencia de los conflictos, algo que se abordó también durante la rueda de prensa de la presentación. Se hizo referencia a la dificultad de continuar las investigaciones arqueológicas en determinadas zonas debido a la inestabilidad.
Este contexto pone de relieve la importancia de iniciativas como esta exposición, que permiten conservar y difundir ese legado. Más allá de la conservación material, la muestra plantea una reflexión sobre la memoria: qué se preserva, cómo se interpreta y quién tiene acceso al conocimiento del pasado.
Soy Asurbanipal, rey del mundo, rey de Asiria trasciende también el ámbito arqueológico para plantear cuestiones de fondo que siguen vigentes. Entre ellas, el uso del conocimiento como herramienta de poder, la construcción de relatos históricos o la fragilidad de las civilizaciones. Tal y como apuntó Sébastien Rey, el objetivo no es ofrecer respuestas cerradas, sino establecer conexiones con el presente. En ese sentido, la figura de Asurbanipal adquiere una relevancia inesperada. Su ambición de reunir todo el conocimiento disponible recuerda a las dinámicas contemporáneas de acumulación de información.
En un momento en el que el acceso al conocimiento y la preservación del patrimonio vuelven a situarse en el centro del debate global, la exposición invita, por tanto, a mirar al pasado como ejercicio de contemplación y como herramienta para entender el presente.
Cómo y cuándo disfrutar de esta y otras exposiciones de CaixaForum
La muestra se inscribe dentro de la programación de la temporada 2025-2026 de CaixaForum Madrid, que reúne algunas de las grandes apuestas culturales del centro junto a exposiciones dedicadas a figuras como Claude Monet o Henri Matisse y a distintas corrientes del arte moderno y contemporáneo. En ese contexto, Soy Asurbanipal, rey del mundo, rey de Asiria podrá visitarse hasta el próximo 4 de octubre. Las entradas están disponibles en la página oficial de CaixaForum.
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