Frutas o verduras encajadas en bandejas blancas de poliestireno. Manojos de plátanos envasados en cubiertas de plástico. Recipientes de ese mismo material para hacer packs de tomates o fresas cubiertos de una capa de plástico. Se trata de una fotografía totalmente habitual en supermercados, áreas de alimentación de centros comerciales, incluso algunos puntos de tiendas de barrio. Teniendo en cuenta que, en términos globales, en España de reciclaje está entre el 33 y el 34%, las siguientes fotografías, mucho más impactantes: vertederos repletos de plástico, costas que integran esos residuos en la arena, y, peor aún, plástico que llega a los mares en toneladas y que acaban siendo trampas para tortugas, sacados de las tripas de cetáceos por kilos,… Hasta 12 millones de toneladas entran en los océanos cada año, según Greenpeace.

El marco debe comprender la concienciación de la sociedad y el consumidor por el reciclaje y la presentación de alternativas por parte de las redes comerciales de venta. Greenpeace ha iniciado una campaña internacional con el foco puesto en los supermercados. La demanda es un cambio de política en la comercialización de frutas y verduras: eliminar los plásticos de un solo uso y presentar alternativas sostenibles al consumidor como fuera la venta a granel o con sistemas más amables para el medio ambiente. Según la organización, el 90% del plástico no se recicla.

“No es suficiente con que llevemos nuestra propia bolsa a los supermercados e intentemos reducir el plástico que consumimos de forma individual. Es necesario que los supermercados lideren este cambio y comiencen a ofrecer alternativas. De lo contrario, estos residuos seguirán llegando en cantidades ingentes al medio ambiente, y afectando tanto a la fauna marina como al ser humano”, subraya Alba García, responsable de la campaña de plásticos de Greenpeace.

El primer supermercado ‘libre de plásticos’

La campaña se une a otra activa en las redes sociales bajo el hashtag #DesnudaLaFruta pretende llenar las redes de imágenes de frutas y verduras sobreenvasadas publicando fotos de productos envueltos en plástico, mencionando al área de alimentación donde se ha realizado.

La cadena neerlandesa de supermercados ecológicos Ekoplaza inauguró a finales del pasado mes de marzo su primera instalación ‘libre de plásticos’ (ofertan cerca de 7000 productos de alimentación o bebidas sin necesidad de usar este material) en Amsterdam. Este supermercado presenta su oferta a granel o envueltos en papel, cartón u otras alternativas con sello ecológico.

Por su parte, Nestle pretende encontrar soluciones mejoradas para reducir, reutilizar y reciclar plásticos y se pone como objetivo para 2025 lograr envoltorios para sus productos 100% reciclables o reutilizables. “Los residuos plásticos son uno de los principales problemas de la sostenibilidad a los que se enfrenta el mundo hoy en día y hacerle frente requiere un acercamiento colectivo”, dijo el consejero delegado de la compañía, Mark Schneider. Aunque tuvo réplica por parte de Greenpeace, instando a que la solución no es rebajar la cantidad, sino eliminar el plástico.

Migraciones químicas

En 2011, más de 690 mil toneladas de envases de plástico se pusieron a la venta en el mercado español, un país donde se recicla menos del 35%. Los residuos, arrastrados por el viento o las lluvias, llegan a ríos y mares. El 80% de las 12 millones toneladas de plástico que llegan al mar en todo el mundo son de fuentes terrestres. Y esos materiales causan un grave impacto en animales y fauna marina. Más de 550 especies ingieren objetos o se enredan en ellos.

Se tiende a defender que el envasado es una herramienta de conservación de los alimentos, pero un informe de ‘Amigos de la Tierra’ sostiene que fomenta el despilfarro. Sólo en España, cada individuo genera una media de 30 kilos de residuos plásticos al año, de los que el 70% acaban abandonados, vertidos o incinerados. El estudio, además, subraya la necesidad de investigar sobre las posibles migraciones químicas entre los plásticos y los alimentos.

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