El Real Decreto-Ley de modificación del Impuesto de Sociedades que el Consejo de Ministros prevé aprobar este viernes y que el Gobierno en funciones se encuentra negociando con los grupos parlamentarios incluirá un tipo mínimo del 23% en los pagos fraccionados que realicen las empresas que facturan más de 10 millones de euros. En el caso de la banca, el tipo será del 25%, según ha podido saber El Independiente en fuentes gubernamentales.

Los nuevos términos del decreto son más duros de lo previsto. Inicialmente se estimó que la medida afectaría a empresas con una cifra de negocio de más de 20 millones de euros, lo que implicaba a unas 4.400 empresas. Ahora, más sociedades entrarán en el saco. Según cálculos de CEOE, solo un 5% de las empresas españolas cuentan con una cifra de negocio de más de 10 millones, pero su peso en el impuesto ronda el 65%.

Hacienda también eleva de esta forma la recaudación prevista, con la que pretende conjurar la caída de la recaudación por este impuesto hasta agosto, de 6.000 millones de euros a 8.000 millones de euros. Además, al aprobarse el decreto antes de que acabe el mes de septiembre, se abriría la puerta a que la medida  afectara ya a los periodos de pago fraccionado de octubre y diciembre.

En la práctica, el efecto de los nuevos tipos implica que las empresas deberán adelantar un 23% –un 25% en el caso de la banca– de sus pagos por el impuesto. Una vez finalizado el ejercicio, las empresas, como es habitual, realizarán la liquidación anual en el mes de julio del siguiente año. En el caso de haber adelantado más dinero del que le correspondiese, recibirán la diferencia, de la misma forma que funciona el IRPF en el caso de las rentas de los ciudadanos. El cambio afecta, por tanto, a la liquidez de las empresas.

La medida afectará a las empresas que facturen más de 10 millones no solo a las de más de 20 millones

El departamento que dirige Cristóbal Montoro ha esperado hasta conocer los resultados de la recaudación tributaria hasta agosto para adoptar esta decisión. Los ingresos que se perseguían estaban claros, el tipo de interés necesario para lograrlos estaba en función de la evolución actual de los ingresos.

Los registros de la Agencia Tributaria reflejan una moderación en la caída de los ingresos por el Impuesto de Sociedades desde el 85% en julio al 32% un mes más tarde. En cualquier caso, la cifra compromete el cumplimiento de los objetivos de déficit del Estado.

El Gobierno en funciones avanzó esta medida en el escrito de alegaciones remitido el pasado 12 de julio a Bruselas para evitar la sanción por no adoptar las medidas necesarias para cumplir el objetivo de déficit público en 2015, que se desvió del 4,2% del PIB comprometido al 5%. La multa fue finalmente cancelada, pero a cambio el Gobierno debía adoptar ésta y otras medidas de ajuste para reconducir las cuentas públicas, así como presentar un plan presupuestario convincente de cara a 2017, antes del próximo 15 de octubre.

Todo el ajuste prometido con una sola medida

El ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos, sumó entonces al cambio en Sociedades otros 1.000 millones adicionales procedentes de la lucha contra el fraude, otros 1.000 millones por el ahorro de intereses de la deuda y el cierre anticipado del Presupuesto de 2016. En total, el ajuste superaría los 8.000 millones, la cifra que ahora se prevé recaudar solo anticipando la recaudación por parte de las grandes empresas.

De este modo, el Ministerio de Hacienda ha desoído los requerimientos de la CEOE, que había solicitado un tipo de interés más bajo, en línea en todo caso con el del 12% que fue suprimido desde inicios de año. Además, el equipo de Montoro sigue defendiendo que  no se trata de una subida de impuestos, mientras que, en tanto que esta medida tiene vocación de permanencia, ha sido vista como tal por los empresarios.

El Gobierno decidió suprimir desde enero de 2016 una serie de medidas transitorias que había adoptado en 2012 para incrementar los ingresos, entre ellas, el gravamen del 12% en los anticipos de las grandes empresas, lo que ha provocado la actual caída de los ingresos por este impuesto.  Ahora lo recupera y lo duplica en el caso de la banca.

Hacienda recupera el gravamen y lo duplica en el caso de la banca

Una vez se apruebe el Real Decreto-Ley, éste deberá ser convalidado en el Congreso de los Diputados en un plazo de 30 días. El equipo del Ministerio de Hacienda ha mantenido una reunión este miércoles con el PSOE para exponer las condiciones del decreto y tratar de recabar apoyos.

Por el momento, el portavoz de Hacienda de Ciudadanos en la Cámara Baja, Francisco de la Torre, asegura que la formación naranja «hará todo lo que esté en su mano para evitar una sanción de más de 5.000 millones de euros a España, derivada de los incumplimientos presupuestarios del PP y de su fallida reforma del Impuesto de Sociedades». «En estas condiciones, no estaríamos en contra de la salida de emergencia que supone el incremento de los pagos fraccionados, aunque querríamos ver los detalles», añade.