Los mercados siguen con atención la guerra interna que se libra en el PSOE en los últimos días. Unos sucesos que han supuesto un vuelco en la visión que las principales firmas de análisis tienen del escenario político español. Si hasta hace apenas dos días la repetición de elecciones parecía la opción más probable, hoy se vislumbra la posibilidad de que un cambio de líder socialista sea la llave que deshaga el bloqueo. “Si cambia la dirección del PSOE, esto podría sentar las bases de la abstención en el proceso de investidura y permitir un gobierno dirigido por el PP (con el apoyo de Ciudadanos) durante octubre”, observan en N+1.

Los analistas especulan con los caminos que se abren ahora para la segunda fuerza del Parlamento español. “Dada la creciente disidencia interna dentro del PSOE, creemos que los próximos tres días pueden resultar críticos”, indican en Barclays.

El banco británico asume que, de celebrarse el comité federal previsto para el próximo sábado, sería muy probable que los críticos presentaran una moción de confianza contra el secretario general, Pedro Sánchez. Una derrota del actual líder socialista daría paso a un liderazgo temporal en el PSOE que “probablemente acordaría con el Partido Popular y Ciudadanos permitir la formación de un gobierno minoritario del PP”. También en Bankinter apuestan porque la institución de un mando interino resultaría en un llamamiento a “una abstención del partido en el Parlamento nacional, de modo que provocaría un nuevo gobierno y eliminaría el riesgo de terceras elecciones”.

Pero la situación podría resultar más compleja. Así lo refieren en Barclays, donde también valoran la posibilidad de que Sánchez saliera respaldado por el Comité Federal del PSOE y se celebraran unas primarias el próximo 23 de octubre. En ese caso, la victoria de un candidato contrario al actual líder socialista serviría igualmente para acercar un gobierno popular, pero si Sánchez reeditara su mandato, «probablemente abriría negociaciones con Podemos y los partidos nacionalistas para intentar formar gobierno antes del límite constitucional antes del 31 de octubre».

La opción de que Podemos toque poder es una de las que genera más recelos entre los inversores. No obstante, Christopher Dembik, economista de Saxo Bank, duda de que una coalición de izquierdas fuera un desastre. «Como Syriza en Grecia, Podemos no tendrá otra opción que adoptar una postura más pragmática una vez en el poder», sostiene.

La opción de nuevas elecciones

En cualquier caso, Barclays cree que Sánchez tendría poco margen para sacar adelante un gobierno de ese tipo, dado el limitado plazo con el que contaría, el papel crucial en la negociación de asuntos espinosos, como el referéndum en Cataluña, y la posibilidad de disidencias internas en los partidos implicados en las negociaciones. Por todo esto, el banco británico señala que aunque «los eventos de los días recientes incrementan marginalmente la probabilidad de un gobierno minoritario liderado por el PP antes del final de octubre», no se pueden descartar unas terceras elecciones.

Unos recelos compartidos en BBVA, donde sostienen que «con la celebración de primarias y un congreso del partido, el PSOE no participaría en negociaciones para formar un nuevo gobierno, forzando casi con certeza unas elecciones generales en diciembre».

Estas terceras elecciones, al fin y al cabo, podrían no ser tan mala opción, ya que, según defienden en N+1, un gobierno formado entre PP y Ciudadanos, con la abstención del PSOE, carecería de fuerza suficiente para poner en marcha una agenda reformista de calado. «En este punto es probable que sea mejor seguir adelante con nuevas elecciones en diciembre, esperando que el PP y Ciudadanos alcancen una mayoría más confortable, que les permitiría formar un gobierno estable para los próximos cuatro años», apuntan.