Desde el Banco de España hasta los principales servicios de estudios coinciden con el Gobierno en que la economía crecerá más de un 3% en 2016 y que se ralentizará hasta el entorno del 2,3% en 2017. Sin embargo,  presentan previsiones de tasa de paro peores que las oficiales, especialmente para el próximo año. ¿Por qué?

El Gobierno en funciones envió en julio, en medio de las negociaciones para la formación de Gobierno tras las segundas elecciones generales fallidas, la actualización del Programa de Estabilidad 2016-2019 junto con su último escenario macroeconómico. Las nuevas previsiones mejoraban las presentadas en el mes de abril, tanto en lo que se refiere a crecimiento como a creación de empleo.

El Gobierno espera una tasa de paro del 19,7% en 2016 y del 17,8% en 2017

Concretamente, el Gobierno rebajó las proyecciones de tasa media de desempleo para 2016 desde el 19,9% al 19,7% y del 17,9% al 17,8%, para 2017. Además, anticipaba que la ratio de desempleo sería del 16,6% en el último trimestre del próximo año.

Esta cifra no era baladí ya que, de cumplirse situaría el número de parados por debajo de los cuatro millones –3,7 millones de desempleados—y sería la tasa de paro más baja desde 2008, al inicio de la crisis.

Los servicios de estudios son más pesimistas

Sin embargo,  el consenso de los principales servicios de estudios del país no dan por buenas esas cifras de paro que proyectó el Gobierno de Mariano Rajoy.

El Banco de España ha sido el último en disentir y apunta que la tasa de desempleo se situará en el 19,8% en 2016, una décima por encima del pronóstico oficial, y del 18,3% en 2017, lo que lo empeora en medio punto porcentual.

Además, un  vistazo rápido al último panel de previsiones de la economía española de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), que se elaboró a partir de una encuesta a 17 de los principales servicios de estudio a principios del mes de septiembre, muestra que las cifras de paro que manejan los analistas son de media del 19,8% para este año y del 18,3% para 2017.

Estas previsiones son ligeramente más pesimistas que las del Gobierno en lo que se refiere a 2016, pero en el caso de 2017 la tasa de paro esperada vuelve a ser medio punto porcentual más alta.

Solo CEOE, IEE y AFI creen que se cumplirán las previsiones de paro del Gobierno

Bajando al detalle, los datos que manejan los principales servicios de estudios para 2016 varían desde las previsiones más optimistas del BBVA o CEOE, ambos con proyecciones de un 19,6%, hasta las más pesimistas de Funcas (20%).

Sin embargo, para 2017 solo Analistas Financieros Internacionales (AFI), CEOE  y su ‘think tank’, el Instituto de Estudios Económicos (IEE), creen que se cumplirán las previsiones del Gobierno. El resto sitúan la tasa media de paro para el próximo año por encima del 18%, frente al 17,8% oficial.

La previsión de Bankia se eleva hasta el 18,2%, la de CaixaBank, al 18,4%, mientras que la de BBVA alcanza el 18,5%, en línea con Funcas, y el Centro de Predicción Económica (Ceprede) llega a prever un 19,6%.

¿El problema es la creación de empleo o la población activa?

La tasa de paro mide la proporción de parados en relación con la población activa y una caída del número de personas dispuestas a trabajar puede suponer también una reducción del desempleo. Del mismo modo, con el mismo pronóstico de creación de puestos de trabajo, la variable de población activa puede determinar una tasa de paro más elevada o no más baja.

En efecto, fuentes consultadas entre estos servicios de estudios señalan que las diferencias no radican tanto en las previsiones de unos y otros respecto al avance del empleo, medidos en términos de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, sino que se encuentran en la previsible evolución de la población activa.

De hecho, el Gobierno espera avances de la ocupación del 2,7% y del 2,2% para 2016 y 2017, respectivamente, mientras que el consenso de analistas vaticina crecimiento del 2,8% y del 2,1%, en línea con el cuadro macroeconómico.

¿Por qué cae la población activa?

El Banco de España explica que, aunque en los momentos de creación de empleo suele crecer también la oferta laboral, en la situación actual se está produciendo el efecto contrario. La población activa ha caído en medio punto porcentual desde el inicio de la recuperación del mercado de trabajo, hasta el 59,4%.

La principal razón es que el colectivo de entre 16 y 34 años, sobre todo los más jóvenes dentro de este grupo, han dejado de buscar empleo y han vuelto a las aulas para mejorar su formación y empleabilidad. En paralelo, el Banco de España indica que el envejecimiento de la población, con cada vez mayor peso de los trabajadores de más de 64 años, está hacienda mella, puesto que sus tasas de actividad son muy reducidas.