Los mayores de 45 años han sido el colectivo  más castigado durante la crisis. No hemos parado de escuchar cómo los trabajadores de esas edades pasaban a engrosar las listas del paro y, sobre todo, las dificultades que encontraban al intentar reincorporarse. Eran personas con mucha experiencia y, normalmente, con salarios más elevados. Se buscaba trabajadores menos costosos y más inexpertos o no se buscaba a nadie para cubrir sus puestos.

Los datos del paro que han salido hoy a luz muestran una recuperación en esta franja de edad. Una disminución de un 4,79% en los demandantes mayores de 45, algo impensable durante los años duros de las crisis. Juan San Andrés, experto en productividad y favor humano, asegura que «esta bajada muestra cómo las empresas están cambiando de mentalidad y vuelven a valorar la experiencia».

«Es un colectivo que aporta una alta motivación y un fuerte compromiso con la compañía a la vez que desempeña sus labores con mayor autonomía», añade. San Andrés considera que hay cinco razones esenciales por las que vuelven a forman parte de las plantillas de las empresas.

La primera es la experiencia, «la relación entre costes y rendimiento es excelente para las compañías que pueden obtener buenos resultados desde el primer día». Estos «nuevos» trabajadores ya han desempañado una larga trayectoria profesional, vienen de otras empresas donde ya han recibido una formación y no necesitan aprender tanto como los más jóvenes. Además, sus salarios se han adaptado al mercado actual, «hay compañías que han sabido encontrar empleados y directivos senior valiosísimos donde otras sólo vieron costes amortizables», asegura San Andrés.

Otra de las razones principales tiene que ver con las redes de contacto. Las empresas buscan trabajadores con un mayor nivel jerárquico y que estén bien conectados. Además, su experiencia les aporta información sobre la competencia, proveedores y clientes. «Aprovechar estos conocimiento es muy útil para las empresas», añade.

Para Juan San Andrés, este colectivo «está más motivado que otros ya que pueden tener importantes necesidades financieras, lo que les hace valorar una nueva oportunidad e implicarse en logar buenos objetivos para ellos y para la empresa». Además, sus perspectivas de futuro son a más largo plazo que la de los trabajadores más jóvenes que ellos, tienen más cargas familiares y les ha costado mucho recolarse por lo que tienden a «valorar mucho su puesto de trabajo y no pretenden cambiar».

Alta tasa de paro juvenil

Por otro lado, los jóvenes son los que más han sufrido el paro en este mes de septiembre. Teniendo en cuenta que la mayoría de los «nuevos» afiliados vienen de contratos temporales en el sector servicios, tras el periodo estival vuelven a ser los más perjudicados.

El desempleo en menores de 25 años se ha visto incrementado en 24.188 respecto a agosto, mientras que en los mayores de 25 ha disminuido en un 0.04%. Pese a esto, si tenemos en cuenta la comparativo interanual, este colectivo ha mejorado desde el último año, disminuyendo su desempleo en un 14%, según los datos aportados hoy por el Ministerio de Empleo.