China y Estados Unidos suman el 40% de los gases de efecto invernadero del planeta, hasta ahí ninguna novedad. Pero de la comparación del gasto que hacen ambas potencias en dos partidas tan dispares como armamento y lucha contra el cambio climático se encuentran datos sorprendentes: «China se toma más en serio el clima que EEUU», revela el informe Combat vs. Climate, publicado por el Institute for Policy Studies, un think tank con sede en Washington.

El país asiático destina a Defensa 230.000 millones de dólares (206.000 millones de euros), frente a los 30.000 millones al clima (27.000 millones de euros), una proporción de 1 a 8. En el caso de EEUU, sin embargo, la diferencia entre ambas partidas es mucho mayor: de 30 a 1.

Es lo que va de los 586.000 millones de dólares en armas, frente a los 21.000 millones de dólares que suman todas las principales categorías relacionadas con el clima – la investigación sobre el calentamiento global y la energía limpia, los créditos fiscales de energía renovables, etc.

Estados Unidos gasta 2,5 veces más que China en fuerzas militares, mientras que el gigante asiático dedica 1,5 veces más que su potencia rival al cambio climático.

China dedica 1,5 veces más gasto a combatir el cambio climático que EEUU

Según el think tank, esta enorme disparidad entre la seriedad de la amenaza y la inversión para combatirla plantea un serio problema. Es, también, una contradicción, dado que no sólo los expertos de la ONU hablan de que las posibles «consecuencias catastróficas para el planeta» si no se toman medidas contra el aumento de temperatura, también los informes militares de la inteligencia estadounidense reconocen que el cambio climático «plantea riesgos inmediatos para la seguridad nacional», tales como bases navales en riesgo por el aumento del nivel del mar, el aumento de las epidemias de enfermedades infecciosas, y los conflictos regionales por la comida y el agua.

«Gastar 28 veces más en seguridad tradicional que en seguridad climática», afirma el Institute for Policy Studies, «no se corresponde con la magnitud de lo que los propios informes militares califican de «amenaza urgente».

La lucha contra el calentamiento global es un tema polémico en la campaña electoral estadounidense, especialmente desde que el candidato republicano Donald Trump aseguró al Washington Post hace unos meses que «no se creía el cambio climático, solo el del tiempo». Un grupo de 375 científicos estadounidenses ha firmado una carta abierta en la que afirman que «tales alegaciones son incompatibles con la realidad».

Sin embargo, por más titulares que acapare su negacionismo, el problema no es Trump. El informe del Institute for Policy Studies recuerda que las cifras de su estudio que reflejan este «desequilibrio en la inversión medioambiental frente a otras amenazas» también se produce durante la Administración Obama, especialmente sensible a estos temas. «Algún día veremos esto como el momento en que finalmente decidimos salvar nuestro planeta», dijo el propio Obama hace unas semanas en la pasada cumbre del G-20 en China. En ese discurso también alabó los esfuerzos realizados con China en la lucha contra el cambio climático. Lo que no mencionó es que fuera mayor que la suya.