El Ayuntamiento de Madrid tiene una idea para resucitar el Palacio de Congresos del Paseo de la Castellana, un edificio emblemático enfrente del estadio Santiago Bernabéu, cuya fachada la preside un gran mosaico de azulejos con un diseño del pintor Joan Miró. Cerrado en 2012 por fallos de seguridad, el palacio, inaugurado en 1970 -la placa de Miró se añadió a su frontispicio en 1980-, lleva clausurado desde hace cuatro años y para reabrirlo el Ministerio de Industria y Turismo, propietario del edificio, concibió un proyecto de rascacielos de 23 plantas.

El coste del proyecto ascendía a 80 millones y serviría para pagar las obras de seguridad del Palacio de Congresos y para levantar el rascacielos, en el cual iría un hotel de lujo. Pero un fallo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid dio al traste con los planes de Industria el pasado 22 de octubre. Turespaña, el organismo autónomo dependiente del Ministerio que gestiona el inmueble, piensa recurrir la sentencia, consciente de que el TSJM se ha cargado el único plan del Gobierno para resucitar una de las sedes históricas de la capital para albergar congresos. Y en esa búsqueda de alternativas aparece el equipo de Manuela Carmena.

Según fuentes municipales, en las próximas semanas el Consistorio madrileño propondrá tanto a la Comunidad de Madrid como a la administración central un plan de viabilidad para sufragar los fallos de seguridad que impiden la reapertura y una fórmula de gestión tripartita cuyo contenido aún está por definir. Ayuntamiento, Comunidad y Estado, con la Institución Ferial de Madrid (Ifema) jugando un papel preponderante en la organización de eventos y congresos.

El plan municipal no se ha oficializado. «Buscaremos fórmulas para que la entidad más prestigiosa a la hora de organizar congresos, que es Ifema, asuma un liderazgo», subrayan las fuentes. Ifema está participado en un 33% por Ayuntamiento, Comunidad y Cámara de Comercio, respectivamente.

El coste de las obras habría que pagarlo. Pero sin rascacielos. Desde que en 2012 se decretara una «suspensión temporal de la actividad», el Palacio de Congresos es un edificio fantasma en un lugar privilegiado de Madrid, a dos pasos del complejo financiero Azca y de Nuevos Ministerios. La sentencia del TSJM asegura que de permitir el proyecto de hotel de lujo se “produce una descatalogación de facto del edificio”, protegido desde 2004.

«El régimen de obras autorizable en un edificio o en cualquiera de sus elementos queda limitado en función de su catalogación y tiene por objetivo la preservación y puesta en valor de las características que singularizan o hacen digno de conservación (…) y con la implantación del uso asociado se permiten obras que eliminan la citada singularidad», señala el auto. Los magistrados también aceptan parcialmente un recurso de los vecinos contra el rascacielos.

Ifema, a por el Palacio Municipal de Congresos

Las negociaciones en torno a otro edificio congresual de Madrid, el Palacio Municipal de Congresos situado en el complejo de Campo de las Naciones -próximo al aeropuerto-, están a punto de concluir. En este caso, el palacio pertenece al Ayuntamiento, que ya lo intentó privatizar sin éxito en 2013 con Ana Botella de alcaldesa. Según varias partes, Ifema está a punto de hacerse con la gestión («compartida», matizan las personas consultadas) del inmueble.

Las conversaciones entre el equipo de Ahora Madrid y la Junta Rectora de Ifema avanzan rápido y habrá un acuerdo «antes de final de año». El Palacio Municipal es otro de los edificios más prestigiosos de la ciudad y hasta ahora era gestionado en exclusiva por Madrid Destino, la antigua Madrid Espacios y Congresos que entró en barrena con otro de los edificios de su catálogo, el fatídico Madrid Arena de la tragedia de Halloween de 2012. Pero Madrid Destino tiene con Carmena otros planes, como gestionar la actividad cultural de la capital y dejar de lado los congresos.