El desplome previsto en la producción de los países del arco mediterráneo hace presagiar un aumento de las exportaciones nacionales de aceite de oliva en los próximos meses, lo que convertirá a España más que nunca en la gran despensa de oro verde. La mitad de la disponibilidad mundial de este producto saldrá de las almazaras españolas.

De acuerdo con el aforo de producción de olivar en Andalucía, dado a conocer la pasada semana por la Junta en vísperas del inicio de la cosecha, España produciría la próxima campaña (2016/17) 1.380.o00 toneladas de aceite de oliva, cifra ligeramente inferior a la de la 2015/16. En concreto, se registraría un descenso del 1,55%, lo que en cifras absolutas se traduce en unas 21.000 toneladas menos.

De confirmarse estas estimaciones, España habrá producido en la campaña que está a punto de comenzar el 47,2% de lo que se prevé a nivel mundial (2.918.000 toneladas), lo que da una idea de la hegemonía del país y la importancia que tiene este producto para la economía nacional. Sólo en Andalucía, con una superficie de olivar que supera el millón y medio de hectáreas, el valor de la producción supera anualmente los 2.300 millones de euros.

De la cantidad total a nivel nacional, Andalucía aporta 1.108.400 toneladas (un 0,8% menos, pero un 8,6 superior a la media de las últimas cinco campañas), lo que quiere decir que 8 de cada 10 kilos de aceite de oliva español se produce en esta comunidad. Principalmente en la provincia de Jaén, de cuyos molinos de molturación -según las previsiones- saldrán unas 542.000 toneladas (un 2,5% más que en la campaña anterior).

España llega a la nueva campaña con un stock de 210.000 toneladas, casi el doble que hace un año

Para calcular la disponibilidad total hay que sumar a la producción el stock de enlace. Al cierre de octubre, las existencias en España serán de unas 210.000 toneladas, casi el doble de la cantidad con que se contaba un año antes por las mismas fechas (alrededor de 110.000 toneladas).

Mientras España logrará prácticamente repetir la producción, no ocurre lo mismo con sus competidores del Mediterráneo. A tenor de los datos que se van conociendo, los expertos ya dan por hecho una merma de casi 300.000 toneladas la próxima campaña como consecuencia del mal comportamiento de los olivares de otros países, lo que hará que la producción mundial no alcance los tres millones de toneladas (se cifra en 2.918.000).

Línea de envasado en una productora de aceite de oliva.

Línea de envasado en una productora de aceite de oliva. EUROPA PRESS

Así, se calcula que Italia pase de 470.000 a 225.000 toneladas y que Grecia produzca unas 240.000 toneladas, 70.000 menos que en la anterior campaña. Aunque más moderada, también se prevé una caída en Siria (de 215.000 a 160.000 toneladas), Marruecos (de 130.000 a 95.000), Túnez (de 140.000 a 110.000) y Portugal (de 99.000 a 95.000 toneladas), mientras que Turquía se desmarca de esa tendencia y podría poner en el mercado 32.000 toneladas más. Es el único país donde la estimación de cosecha no es menor que la anterior.

El recorte de la producción traerá aparejadas dos consecuencias. De un lado, al reducirse la aportación de otros productores importantes, España registrará más demanda -especialmente de Italia- y sus exportaciones crecerán de forma muy significativa, no descartándose que pueda acercarse al récord alcanzado en la campaña 2013/2014. Entonces, los productores españoles de aceite de oliva colocaron en el exterior 1.150.000 toneladas, rebasándose por primera vez la ansiada barrera del millón de toneladas.

Con datos referidos al 30 de septiembre pasado, la Mesa Sectorial del Aceite de Oliva y la Aceituna de Mesa certificó la pasada semana que las exportaciones ascendieron la pasada campaña a 866.100 toneladas, con un aumento del 5% respecto a la anterior y del 1% en relación con la media de las cuatro últimas campañas. El mercado interno aparente, por su parte, también repuntó hasta absorber 502.500 toneladas.

Italia es el principal mercado para las exportaciones españolas de aceite de oliva a granel

De acuerdo con la información de la Asociación Española de la Industria y Comercio Exportador de Aceites de Oliva y Aceites de Orujo (Asoliva), Italia es el principal mercado para las exportaciones nacionales a granel, seguido de EEUU, Portugal, Reino Unido, Japón y Francia. Los principales destino del aceite español envasado son EEUU, Francia, Portugal, Reino Unido, Australia y China. En total llega a unos 180 países de los cinco continentes.

De otro lado, al reducirse la oferta, no debe descartarse un encarecimiento del producto. Según el Observatorio de Precios y Mercados de la Junta de Andalucía, a finales de septiembre se situaba en 3,19 euros por kilogramo, un 22% por debajo de lo que cotizaba el mismo mes del año anterior pero un 40% mayor que en septiembre de 2008.

«No hay motivos para pensar que el precio va a estar por debajo de ese nivel. Hay muchas probabilidades de que no descienda, sobre todo si las condiciones climáticas no acompañan y no llueve ni en invierno ni en primavera», advierte el director gerente de Oleoestepa, Álvaro Olavarría. Éste recuerda que el mercado del aceite de oliva es muy «sensible» y «adelanta con antelación» lo que va a ocurrir en la cosecha siguiente.