En un mercado que se rige por la libre competencia, los artículos más vendidos son, generalmente, los favoritos del consumidor por su calidad, precio o diseño. Sin embargo, cuando lo que se va a adquirir es un producto de inversión, cambia la película.

Ya sea por desconocimiento del cliente o por el interés del propio comercializador, la realidad es que los productos superventas no son, generalmente, la mejor opción para el ahorrador. Y, en el mundo de los fondos de inversión, salvo contadas excepciones, los vehículos que más patrimonio gestionan o los más vendidos en las sucursales no suelen situarse ni entre los más rentables de su categoría, ni entre los más baratos en términos de comisiones.

La banca se defiende. Señala que «diseña productos acordes al perfil de riesgo de los clientes, generalmente conservadores, especialmente en entornos de incertidumbre como el actual». Asegura que la mayor parte de los ahorradores demanda productos garantizados o con muy limitadas opciones de incurrir en pérdidas, de ahí la avalancha de lanzamientos durante este año de productos a largo plazo, que permiten ofrecen algo más de rentabilidad, en el actual escenario de tipos de interés del 0%.

Los fondos que lideran los ránking de rentabilidad son internacionales o de gestoras independientes

Por su parte, Martín Huete, analista financiero y cofundador de Finizens, tiene claro que “la razón por la que los fondos de la banca son los más vendidos es clara: el poder de las redes bancarias para comercializar sus productos y el síndrome de Estocolmo bancario, que todavía asola a buena parte de los ahorradores e inversores españoles». Sin embargo, «la revolución digital y otros catalizadores, como la normativa Mifid II -defiende el asesoramiento independiente frente a la colocación de productos-, y el relevo generacional harán que todos estos viejos paradigmas sean  pronto cosa del pasado”.

Tal como indica Huete, la primera causa para entender por qué el cliente no siempre invierte en el mejor producto está en la esencia del modelo de distribución de los fondos.

Los bancos tienen sus propias gestoras con un propósito: proveer de fondos a la red y generar comisiones

Los bancos tienen sus propias gestoras, una división con un único cometido: proveer de fondos a las oficinas y generar comisiones. Los productos que estas gestoras fabrican no tienen competencia, ya que se venden exclusivamente en su casa y las campañas comerciales tienen gran alcance, dada la pobre cultura financiera de muchos ahorradores.

Además, la gestión de activos es una división no estratégica para muchas entidades -complementa sus servicios, pero no es su negocio principal-  por lo que le dedican recursos limitados, lo que repercute en la calidad de la gestión.

Mientras los clientes del montón sólo pueden acceder a los fondos que fabrican las gestoras de los bancos, los clientes con elevados patrimonios, del segmento de banca privada, sí pueden invertir en productos de firmas internacionales, que están especializadas en la gestión de activos y que, en general, logran mejores resultados y lideran los ránking por rentabilidad.

Es cierto, tal como confirma Fernando Luque, editor de la firma de análisis Morningstar, que los vehículos que más dinero captan son los que se dirigen a los clientes prudentes. Éstos son los fondos mixtos defensivos, que combinan una importante inversión en deuda y otra pequeña parte en Bolsa; los garantizados, que aseguran una rentabilidad fija en el momento del vencimiento, tras varios años sin tocar el patrimonio; y los fondos de rentabilidad objetivo, que prometen, pero no garantizan, una rentabilidad determinada al término de un plazo previamente prefijado.

Comisiones más altas

Pero, más allá del poder de distribución de fondos en las oficinas, es significativo el impacto de las comisiones, especialmente evidente en los fondos de bajo riesgo.

Luque señala que «los fondos que vende la banca suelen aplicar unas comisiones más altas que la media de sus categorías, circunstancia que hace que sea difícil que destaquen en rentabilidad frente a sus competidores. Por ejemplo, el Caixabank Equilibrio -uno de los mayores vehículos por volumen de patrimonio- cobra en su clase estándar un 1,7% de gastos corrientes, por encima del 1,4% que cobran los demás fondos mixtos defensivos del mercado español».

Los costes medios de los fondos de la banca suelen superar a los de otros productos comparables

El señalado Caixabank Equilibrio pierde hasta el cierre de octubre un 1,7%, cuando fondos de la misma categoría -Mixtos Defensivos EUR Global- ganan un 1,35%, según datos de Morningstar.

Pero no es un caso excepcional. En general, los fondos españoles con mayor volumen de patrimonio gestionado acumulan rentabilidades por debajo de sus comparables. Quality Inversión Moderada, de BBVA, pierde hasta octubre un 1,1%, cuando sus competidores ganan de media un 1,1%. Por su parte, Santander Select Prudente S cede un 0,8%, mientras productos de riesgo similar ganan un 0,9%.

Los mejores productos de la categoría de Mixtos Defensivos EUR Global, equiparables al Caixabank Equilibrio, ganan más de un 5% en lo que va de 2016. Son M&G Prudent Allocation, Pimco Global Investors Strategic Income, Axa Global Income Generation y BlackRock Strategic Funds Managend Index Portfolio Defensive X2.  Algunos productos españoles similares que destacan por su buen comportamiento con ganancias superiores al 3% en el año son Abaco Renta Fija Mixta Global y EDM Valores 1, ambos de gestoras independientes.

Por su parte, los productos estrella del grupo de los Mixtos Moderados Eur Global, similares al Quality Inversión Moderada de BBVA, ganan en torno a un 8%. Con esta abultada rentabilidad, destaca Barclays Portfolios Sicav Global Beta, Invesco Balanced Risk Allocation y BNP Paribas L1 Diversified World Balanced Privilege-Cap. Los mejores productos españoles en el grupo de Mixtos Moderados Eur Global son Xenia Flexible, con una ganancia en el año superior al 5%, y Laboral Kutxa Aktibo, que se anota un alza próxima al 4%.

Otra categoría cercana a la anterior, la de Mixtos Moderados Eur, a la que pertenece Santander Select Prudente, cuenta con fondos que ganan hasta un 15% este año, como el Banco Madrid Confianza y Banco Madrid Equilibrio, actualmente gestionados por Renta 4, tras la liquidación del grupo andorrano. Tras éstos, Sabadell Funds Sicav Appreciation repunta un 5,5% en el ejercicio.

En los últimos meses, la banca se ha lanzado a comercializar fondos a muy largo plazo (entre cinco y ocho años), que les permiten lograr comisiones recurrentes en un horizonte temporal prolongado. Los clientes, en general aversos al riesgo y con pocas alternativas en el actual momento de mercado, se muestran proclives a comprarlos, sin tener en cuenta que su dinero podría generar rendimientos superiores en productos de mayor calidad.

Éxitos de venta

El fondo de moda de la temporada es CaixaBank Rentas Euribor. El éxito del producto, que ha atraído más de 4.400 millones de euros en lo que va de año, ofrece (no garantiza), en función de la evolución del euribor a tres meses, una rentabilidad anual de entre el 0,25% y el 3,98% con un horizonte temporal de ocho años. La gran ventaja de este producto, clave de su buena acogida, es que ofrece ventanas de liquidez mensuales, en las que el inversor puede rescatar su dinero sin pagar comisiones.

El folleto del fondo hace una simulación en el que otorga un 28% de posibilidades de lograr un 0,25% anual durante los 8 ejercicios, un 50% de obtener un 0,54% y un 90% de lograr una rentabilidad inferior al 1,64%. Es decir, explican los asesores independientes, «el fondo te da a inviertiendo a largo plazo retornos similares a los que pueden lograrse invirtiendo a corto plazo».