El emporio industrial extremeño Cristian Lay se ha hecho finalmente con GES (Global Energy Services), una firma vasca especializada en energía eólica, que presentó un preconcurso de acreedores a finales de julio. Cristian Lay planea llevar a la compañía al concurso de acreedores. Paralelamente, GES ultima un plan para reestructurar su plantilla, a través de un ERE y un ERTE, explican a El Independiente fuentes próximas al proceso.

El jueves 10 de noviembre por la noche, GES y Cristian Lay llegaron a un principio de acuerdo, que está pendiente de rubricarse a falta de algunos flecos. La nueva propuesta contaría con el beneplácito de la banca acreedora, que tiene 110 millones de euros en el aire. BBVA es la entidad más expuesta con 60 millones en vilo, seguido por Sabadell, Santander y Bankinter, a los que se les adeuda el resto.

La aceptación de la oferta de Cristian Lay, dedicado entre otras actividades a la bisutería, se produce exactamente un mes después de que la banca tumbara su propuesta inicial, que planteaba una ambiciosa quita. La nueva fórmula del grupo supone salvar 10 millones de la deuda, más el 100% de los avales (30 millones) y desembolsar, adicionalmente, en torno a 20 millones de euros. Los puntos son revisables, en función de cómo evolucione la operativa de la compañía.

GES presenta un plan de regulación de empleo, mediante un ERE y ERTE, para una plantilla de mil empleados

Con este acuerdo, que ha de ser homologado por un juez, al encontrarse GES en fase de preconcurso de acreedores, Cristian Lay, asociado con el empresario José Luis Morlanes, se impone a grandes fondos de inversión como Springwater y KKR, que habían mostrado interés en la operación.

Otra de las modificaciones en las condiciones de la oferta respecto a la oferta original es que la firma de bisutería se habría comprometido a mantener parte del negocio de mantenimiento preventivo eólico. Algo que hace un mes habría rechazado, según varias partes.

Desde el anuncio del preconcurso en julio hasta ahora, en la eólica vizcaína queda aproximadamente un millar largo de trabajadores, de los 1.600 que formaban la plantilla hace unos meses. Su futuro laboral es incierto, ya que la empresa presentará de forma inminente un ERE y un ERTE para garantizar la viabilidad del grupo. Los mil puestos se reparten en alrededor de 250 en la sede de Bilbao, 450 empleados en parques eólicos, 600 personas en mantenimiento y otros 200 contratados fuera.

El principio de acuerdo salvará 10 millones de deuda, los avales y supone un desembolso de 20 millones de euros

Fuentes sindicales indican que se les ha informado el viernes 11 de noviembre desde el consejo de administración de la adquisición y que la idea de Cristian Lay es pasar del preconcurso al concurso de acreedores. Las mismas fuentes señalan que están satisfechos con el resultado final «porque es mejor que a GES la absorba un grupo industrial nacional que un fondo de inversión».

El mismo 11 de noviembre a primera hora de la tarde CCOO ha enviado un comunicado con relación a la compra de GES en la que el sindicato dice esperar poder alcanzar con Cristian Lay «condiciones razonables para quienes se vean afectados por el despido en la empresa de renovables especializada en proyectos solares y eólicos». O, en otras palabras, se asume que como poco habrá despidos.