Si un inversor extranjero desea trasladar su oficina o crear una filial, Madrid es un buen lugar. De hecho el ritmo inversor en este tipo sector sigue al alza en 2016. Pero la capital española carece aún del atractivo de otras grandes urbes, caso de París, Fráncfort o Londres. “Tenemos esperanza en España, por su potencial de crecimiento. Pero a la hora de invertir en oficinas, logística o centros comerciales , España va dos o tres años por detrás que los grandes países de la UE”, valora Humphrey White, de la consultora Knight Frank.

Son algunas de las conclusiones a las que llega el informe Global Cities 2017 presentado por Knight Frank, que destaca que Madrid ocupa el séptimo puesto mundial en este peculiar ránking de ciudades con inversión en oficinas, una categoría que también se conoce como cross-border. En el caso de Madrid la inversión directa foránea asciende a 5.000 millones en lo que va de año. Pero los beneficios que iba a traer el Brexit en forma de deslocalización de oficinas desde Londres no terminan de llegar.

Para Humprey White, director general de la consultora, urge hacer de Madrid un polo receptor internacional. “Aquí hay experiencia, hay suelo, hay liquidez. Madrid tiene el mejor aeropuerto de Europa, a dos pasos del centro, y el transporte más barato. Hay un clima espectacular la mayor parte del año”. White tan solo echa en falta “quizás beneficios fiscales, un parque de viviendas institucional y potenciar el idioma inglés”.

Madrid, Barcelona y Bilbao engloban la mayor parte de la inversión directa en oficinas y centros comerciales, cuya previsión total para este año se eleva a más de 7.000 millones de euros para todo el país. Los inversores, dice White, se mueven en un escenario “volátil”, principalmente por los tipos de interés negativos y las ganas de diversificar sus carteras de activos inmobiliarios.

La inversión de otras regiones del mundo hacia la UE ha menguado; pero no en España. Según las estimaciones de Knight Frank, la adquisición de oficinas y logística en Europa procedente de EEUU ha caído un 43%; la que viene de Oriente Medio un 87%; y la de Asia un 21%. Pero los números de España son positivos. “Los estadounidenses siguen siendo los mayores inversores. A los que proceden de Oriente Medio les interesan las grandes operaciones, y en Madrid solo tenemos Canalejas de momento. Y los asiáticos invierten sobre todo en su propio continente”, disecciona White.

La clasificación mundial la encabeza el distrito neoyorquino de Manhattan (con más de 24.000 millones de euros), al que siguen de Londres, París, Sidney, Shanghai y Los Ángeles.