Llegan protestas vecinales a Madrid la semana que viene y se reabren las grietas en la coalición Ahora Madrid, que dirige el ayuntamiento de la capital. Y en el horizonte la amenaza de una denuncia por parte de la asociación vecinal del Distrito de Hortaleza, al norte de la ciudad. ¿La razón? El derribo de varios edificios catalogados como históricos aunque en estado de ruinas dentro de la finca que aloja a la Congregación religiosa de la Misión San Vicente de Paúl, conocida en el barrio como la finca «de los Padres Paúles». Una operación que despejará 13.665 metros cuadrados para construir un parking de tres plantas, un gimnasio enorme con piscina, ludoteca, cafetería…

La aprobación del Plan Especial se hizo de tapadillo, denuncia Vicente Pérez, urbanista de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM). Concretamente en un Pleno municipal a principios de junio, y salió adelante con los votos de Ahora Madrid y del PP, que había impulsado el plan en las corporaciones anteriores. Una extraña pinza criticada por PSOE y Ciudadanos. La edil socialista Mercedes González calificó la jugada de «guarrería», de «atentado al patrimonio» y de «beneficio a la Iglesia».  «Les recuerdo que ustedes venían a asaltar el cielo, pero no me cabe ninguna duda de que Dios, si existe, les compensará», ironizó González.

Para la edil socialista Mercedes González la operación es una «guarrería»

El responsable madrileño de Urbanismo, José Manuel Calvo, defendió entonces que el uso dotacional de la finca de Padres Paúles era privado, y que la operación se produce entre la congregación y la empresa privada, que en este caso es Ingesport, propietaria de la marca Go Fit y que gestiona varios polideportivos municipales privatizados en la capital, caso del de Vallehermoso. Calvo también subrayó en el pleno de junio que «durante el periodo de información pública no se presentaron alegaciones». «Claro que no hubo alegaciones», lamenta Vicente Pérez, de la FRAVM, «porque nadie se enteró».

Vecinos de Hortaleza protestan contra el derribo de edificios históricos.

Vecinos de Hortaleza protestan contra el derribo de edificios históricos.

La Plataforma Ganemos Hortaleza, vinculada a la corriente de, entre otros, Guillermo Zapata, ya se ha desmarcado, mostrando su «absoluta disconformidad ante la decisión de facilitar un gimnasio en un lugar tan emblemático». «La operación urbanística escapa a toda lógica de vecinas y vecinos», dice una nota a la que ha tenido acceso este medio. «Comprenderíamos y entenderíamos cualquier movilización que en el barrio se organice con el objetivo de paralizar lo que consideramos un error». Hay operativo un Change.org con más de mil firmas.

No hubo alegaciones al plan. «Porque nadie se enteró», denuncia la FRAVM

Los Paúles están en el casco viejo de Hortaleza, que fue un municipio diferenciado de Madrid hasta 1950, cuando fue engullido. Gestionado de forma privada por los frailes, en sus edificios en uso se aloja, además del convento, una escuela de imagen y sonido. Ambos sobrevivirán a la operación, pero no los cuatro edificios semiderruidos, alguno con más de 150 años de historia. «Creo que este Ayuntamiento debería pensárselo dos veces antes de tirar edificios históricos. Solo pido eso», reflexiona Vicente Pérez, quien entiende que la Corporación de Ahora Madrid debería primero descatalogar los inmuebles centenarios si quiere derribarlos.

El otro paso decisivo antes del Pleno del pasado junio se dio el 22 de mayo de 2015, tan solo tres días antes de las elecciones municipales. Entonces la Comisión de Protección del Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de Madrid dio luz verde mediante un informe al plan especial. Este trámite fue seguido de otros dos informes positivos: uno  de la Consejería de Medio Ambiente y Administración Local de la Comunidad de Madrid el 8 de abril de 2016, y otro de la Dirección General de Planeamiento del Área de Desarrollo Urbano Sostenible, fechado el 25 de abril de 2016.

Problemas de movilidad

Debido a su gran tamaño, los Paúles llegó a ser un seminario. Y a contar con una parcela de más de 50.000 metros cuadrados que fue pasto de sucesivas operaciones urbanísticas. Hoy es una estampa rural en la gran urbe, un foco de resistencia en medio de edificios modernos. La Federación Vecinal critica que un plan de tal envergadura «que puede generar problemas insólitos de movilidad». Los aledaños de la finca están salpicados efectivamente de calles muy estrechas y las asociaciones creen que la afluencia masiva puede traer contratiempos inesperados.

La Congregación de la Misión de San Vicente de Paúl tiene una particular relación con el mundo pecuniario y financiero: en 2015 la entidad financiera Bankinter fue condenada por el Tribunal Supremo a devolver casi 300.000 euros a los frailes de Hortaleza por venderles diez años antes bonos de Lehman Brothers sin indicarles quien era el emisor. Cuando en 2005 los Padres Paúles y Bankinter suscribieron el contrato la calificación de los títulos del banco a posteriori quebrado era «bono senior rating A1, A, A+».