Una escueta nota de prensa del Ministerio de Fomento enviada este viernes 18 de noviembre recogía la «satisfacción» del recién nombrado titular del ramo, Íñigo de la Serna, por el «principio de acuerdo alcanzado entre el Consorcio del AVE de La Meca y las autoridades Saudíes». “Se trata de un importante paso para culminar el AVE del desierto, un gran proyecto de ingeniería que además es bandera de la Marca España y que demuestra el liderazgo de nuestras empresas a escala mundial”, ha declarado de la Serna.

¿Qué acuerdo? El comunicado solventa este punto con una sola frase: «resuelve las diferencias que surgieron entre ambas partes durante el proceso, despeja el camino para la finalización de las obras». Pero fuentes de Fomento explican a este medio -y también al resto de la prensa nacional- que el éxito de la negociación radica en la prórroga de 14 meses concedida por Riad a las empresas españolas: el AVE de los peregrinos tendrá que estar en marcha en marzo de 2018 en vez de a principios de 2017.

Se trata de la misma prórroga que el ministerio obtuvo en mayo de este año y que fue igualmente publicitada en los medios. Hace seis meses, Fomento comunicó idéntica noticia: un permiso de demora que permitirá finalizar las obras de alta velocidad (el mayor contrato jamás obtenido por un consorcio español en el extranjero) en marzo de 2018.

De hecho, las últimas informaciones apuntaban a que el consorcio de Al Shula que construye el tren perseguía una prórroga de 18 meses, cuatro meses más del retraso pactado en mayo pasado.

140 millones en impagos

La gran novedad podría ser la aceptación de las autoridades saudíes de abonar 140 millones de euros por los impagos a las firmas españolas que construyen el AVE entre La Meca y Medina. Sin embargo, se trata de una cantidad muy por debajo de lo ambicionado: en mayo, cuando se anunció la prórroga, Renfe subrayó que la cantidad reclamada rondaba los 300 millones de euros. Nunca ha bajado de esa cuantía.

Otras noticias de la prensa española elevan los sobrecostes por encima de los 1.000 millones de euros. La información a este respecto nunca ha sido demasiado nítida por parte de Fomento.

Según apuntan varias fuentes, Arabia Saudí ha obtenido una victoria ya que apenas reconocía 100 millones de euros y ahora abonará 140. La mitad de lo que le reclaman los contratistas de Al Shula. El consorcio está formado por Adif, Ineco y Renfe (públicas) y las empresas privadas Cobra, Copasa, Consultrans, Imathia, Inabensa, Indra, OHL, Siemens y Talgo, y las saudíes Al Shoula y Al Rosan.