A finales del pasado mes de octubre Apple mantuvo una disputa con el gigante del comercio electrónico Amazon por la venta de productos de la compañía como originales, cuando eran falsos. La mayoría de estos artículos eran cargadores con conectores lightning, los que sirven para recargar la batería de, por ejemplo, el iPhone. La empresa dirigida por Tim Cook argumentaba que el 90% de los anunciados como “originales de Apple” eran en realidad imitaciones, y por ello presentó una reclamación ante la firma de Jeff Bezos, que rápidamente retiró los anuncios.

Este es uno de los grandes problemas que enfrenta Amazon cada día. El marketplace cuenta con un nombre de prestigio que casi todos los usuarios asocian con calidad y buenos precios, por lo que confían plenamente a la hora de realizar una compra online. Casi todo el mundo tiene el convencimiento de que si compra algo en Amazon será verdadero, pero lo cierto es que la empresa no puede controlar si los productos lo son. Hacerlo sería una tarea ingente que no acabaría nunca.

Tras mucho tiempo anunciado posibles medidas para evitar la venta de estos artículos en su portal, la empresa con sede en Seattle ha decidido tomar medidas y ha convertido la lucha contra los productos falsificados en uno de sus objetivos prioritarios para 2017.

Para ello su idea es trabajar de manera directa con las marcas, y que sean estas la que controlen a los vendedores de sus productos. Pedirá que las marcas concedan una suerte de licencia a los pequeños comerciantes que vendan sus artículos, y que estos certifiquen que efectivamente son originales.

Hasta ahora la estrategia que seguían las marcas para denunciar la venta de productos falsos consistía en hacer un pedido del producto, hacerle fotografías y enviarlas a Amazon remarcando las evidentes pruebas de que el producto no era original. Una vez hecho esto Amazon procedía a retirar el anuncio de la venta y cerraba la cuenta del vendedor, que rápidamente abría una nueva y comenzaba de cero el proceso.

Así hasta que el fabricante afectado se aburría de dedicar recursos humanos y económicos a denunciar estas ventas entrando en un bucle que no tenía final.

Primeros pasos

Amazon ya ha comenzado a dar los primeros pasos para implantar esto tipo de protección anti falsificaciones. Ha comenzado con una colaboración con la marca de productos deportivos Nike, que ha seguido el proceso para otorgar licencias. La idea ahora es continuar con esta misma estrategia con los miles de firmas diferentes cuyos productos son vendidos a través de Amazon por particulares.

Esta solución intermedia, que seguramente no resuelva gran cosa porque obligará a las marcas a realizar un fuerte esfuerzo, sigue dejando vía libre a Amazon para dar cabida a todos esos pequeños vendedores independientes. El gigante de Seattle no puede crecer por sí mismo, necesita que sean los propios usuarios los que cada día sumen productos nuevos a su ya inmenso catálogo. Y para eso tiene que permitir ciertas prácticas que no gustarán a los fabricantes.

Fortaleza

Amazon sigue siendo una de las mayores cotizadas del mundo y demuestra su fortaleza trimestre a trimestre con sus resultados. Actualmente tiene una capitalización de más de 364.000 millones de dólares, casi 343.000 millones de euros, con un precio por acción que está en el entorno de los 767 dólares.

Los analistas de Citi, sin embargo, consideran que las acciones de la compañía tienen un margen de crecimiento cercano al 20% y sitúan el precio objetivo de las mismas en 960 dólares. Pese a ello, aún consideran que existen ciertos riesgos para la compañía a medio y corto plazo, sobre todo por “su estrategia de inversión en desarrollar contenidos de vídeo y por su exposición en el mercado del comercio electrónico en India”.