La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, han llegado a un principio de acuerdo este miércoles 30 de noviembre en el ministerio para tratar de desbloquear la Operación Chamartín, que lleva 23 años estancada. No se han tocado los detalles, donde residen las principales diferencias: se trata de una operación impulsada por BBVA y la Promotora San José de 17.000 viviendas en el norte de la capital que el Ayuntamiento ha rebajado hasta 4.000. Pero sí se ha pactado crear una mesa técnica “liderada por el Ayuntamiento de Madrid” -en palabras de De la Serna- para llegar a un acuerdo “lo antes posible”.

La comparecencia ha transcurrido entre alabanzas de las dos partes. “Manuela y yo manejamos un mismo lenguaje. Mis recuerdos como alcalde están vivos”, ha dicho De La Serna, hasta hace unas semanas regidor de Santander. “Nos encantan que vengan personas de otras partes de España a Madrid”, ha recalcado Carmena, quien además ha destacado la “costumbre de negociar” de su equipo de Gobierno.

La comisión se reunirá antes de final de año y será conformada por Cibeles, el ministerio -que representa a Renfe y sobre todo a Adif, propietaria de la mayoría de los terrenos-, la Comunidad de Madrid, el grupo Distrito Castellana Norte (BBVA y San José) y propietarios particulares de terrenos afectados.

Prórroga a la concesión

Ambos mandatarios han descartado comentar ningún aspecto técnico. El concejal de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo, ha loado “la voluntad de De la Serna de dejar al Ayuntamiento liderar esta operación”.

El ministro de Fomento además ha confirmado haber “dado instrucciones para prorrogar el plazo” de la concesión de terrenos a DCN, ya que dicho plazo expiraba el 31 de diciembre. Sobre las enormes diferencias en cuanto a la edificabilidad no ha habido ninguna información nueva.

El responsable municipal de Urbanismo señaló esta semana en el Pleno que la propuesta del Ayuntamiento de hacer 4.000 viviendas es “abierta”. Probablemente la solución al embrollo, que va camino de cumplir un cuarto de siglo desde que se lanzó la idea, esté en una cifra intermedia entre las 4.000 y las 17.000 viviendas que plantean una y otra parte. Antes de la llegada del nuevo ministro, el Consistorio se quedó solo en la defensa de su plan. Pero las relaciones se reanudan con buen pie. De momento.