Los programas electorales de los partidos políticos son lo más parecido a su ADN. Hacen fácilmente diferenciables las ideologías. Sin embargo, el escenario abierto tras las elecciones del 20 de diciembre de 2016 y del 26 de junio de 2016 dio lugar a pactos sucesivos (primero PSOE-Ciudadanos, luego Ciudadanos-PP) en los que todos trataron de reconocerse. Y en el caso del partido de Albert Rivera, reconocerse en ambos a pesar de cambiar la melodía del contenido.

Ahora que el Gobierno ya se ha formado tras casi un año de interinidad y que los Presupuestos para 2017 echan a andar, es el momento de poner en marcha esos acuerdos y pactos, y empieza la pugna por apuntarse la autoría de las medidas más populares.

Dicen en los mentideros parlamentarios que esa va a ser la tónica dominante durante la legislatura. Y es precisamente lo que ha ocurrido con la ampliación del permiso de paternidad de dos a cuatro semanas. Ciudadanos y Gobierno han protagonizado una carrera por ver quién es el padre.

Ciudadanos y Gobierno han protagonizado una carrera por quien es el padre de la medida.

Tomando como referencia las elecciones generales del 20-D, el programa electoral del PP incidía en la necesidad de implicar más a los varones en el cuidado y educación de sus hijos, al tiempo que ponía el foco en el impulso de la conciliación entre la vida laboral y familiar.

Sin embargo, Ciudadanos hablaba ya de igualar la baja por paternidad a la de maternidad, hasta un total de 26 semanas: ocho reservadas para cada progenitor y 10 restantes compartidas.

Llegó el mes de febrero y, con la idea de poder formar un Gobierno que nunca se produjo, Ciudadanos y PSOE suscribieron su ‘Acuerdo para un Gobierno reformista y de Progreso’, que incluyó esta misma iniciativa.

Así pues, hubo que repetir elecciones el 26 de junio, volvió a ponerse en marcha el carrusel negociador y Ciudadanos se acercó entonces al PP. Un nuevo documento titulado ‘150 compromisos para mejorar España’ fue el resultado de este movimiento de la formación ‘naranja’.

No obstante, la medida relativa al permiso de paternidad fue entonces reformulada con un enunciado más sencillo: “Aprobar las medidas necesarias con el objetivo de igualar los permisos de paternidad con los de maternidad en los próximos años”.  Por otro lado, se le asignaba una dotación presupuestaria de 400 millones de euros en 2017 y de 800 millones en los años siguientes.

Batalla de anuncios

Esta vez sí fue posible investir al nuevo Gobierno, con Mariano Rajoy repitiendo al frente del Ejecutivo. Desde entonces, el PP ha tenido que negociar con los diferentes grupos parlamentarios para recabar apoyos con los que sacar adelante los Presupuestos de 2017, cuyo veto podría suponer la vuelta a un escenario electoral. En este juego de equilibrios, Ciudadanos siempre se ha mostrado como su principal socio, aunque los pactos también se han sucedido con PSOE.

Concretamente, los de Albert Rivera y el Ejecutivo cerraron un acuerdo a principios de este mes para poner en marcha un primer paquete de medidas sociales en 2017, con una dotación de 3.850 millones de euros, de los que 230 millones se dedicarían a financiar la ampliación de dos a cuatro semanas del permiso de paternidad.

Se trata de un avance algo menos ambicioso que el planteado en un principio por Ciudadanos, pero un paso en la equiparación de los permisos de paternidad y maternidad al fin y al cabo. Y la popularidad de una medida así es un capital político que nadie ha querido desaprovechar.

La ministra de Empleo, Fátima Báñez, avanzó durante su comparecencia ante la Comisión de Empleo del 12 de diciembre que este cambio se haría efectivo el próximo 1 de enero.

 

Ciudadanos entró entonces en acción. Fue su portavoz en el Congreso de los Diputados, Toni Roldán, quien durante el debate de convalidación de los objetivos de estabilidad para los años 2016 a 2019, el pasado 15 de diciembre, aprovechó para “anunciar” que, “gracias a Ciudadanos”, los nuevos padres tendrán cuatro semanas de permiso desde enero.

 

Un día más tarde, el portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, comparecía en rueda de prensa tras el Consejo de Ministros. El mensaje era similar: “Puedo anunciarles que el permiso de paternidad se ampliará de dos a cuatro semanas a partir del 1 de enero”. Sin embargo, en esta ocasión no hizo mención a Ciudadanos al mencionar la iniciativa.

Y desde ese momento, la campaña de Ciudadanos no ha cesado para dejar claro que la medida estaba en su programa electoral y que es una exigencia que ha logrado sacar adelante a golpe de negociación con el Gobierno. Desde su presidente, Albert Rivera, hasta su portavoz en asuntos de empleo, Sergio del Campo, pasando por la portavoz del grupo parlamentario ‘naranja’ en Cataluña, Inés Arrimadas, han recurrido a esta cuestión en sus comparecencias y manifestaciones a través de las redes sociales. La medida lleva su ADN.

https://twitter.com/InesArrimadas/status/809791196335919104