En la historia del banco más antiguo del mundo hay ya espacio reservado para su etapa como entidad controlada por el Estado. Monte dei Paschi parece, cada vez más, abocado al rescate público ante el escaso respaldo de los inversores a su oferta para ampliar capital por valor de 5.000 millones de euros.

A falta de menos de 24 horas para que se cierre el proceso, Monte dei Paschi no ha logrado atraer el interés de un inversor ancla -un inversor de relevancia que aportara una gran suma, animando la entrada de otros inversores-, según informa Reuters.

El banco, obligado a reforzar su capital antes del cierre del ejercicio tras suspender los test de estrés a los que el Banco Central Europeo (BCE) sometió al sector, cuyos resultados se conocieron en julio, había depositado sus esperanzas en el fondo soberano de Qatar, del que se había especulado con que invirtiera unos 1.000 millones de euros. Sin embargo, esta opción ya no está sobre la mesa, según detalla la agencia.

El banco no ha logrado atraer el interés de un inversor ancla que anime a otros a poner dinero en la ampliación

De este modo, la única solución viable para Monte dei Paschi parece pasar por la inyección de capital público. El Gobierno italiano ha obtenido esta misma semana autorización para elevar su deuda en hasta 20.000 millones de euros para apuntalar al sistema financiero. El Estado, que actualmente es propietario del 4% del banco, elevaría su participación convirtiéndose en accionista mayoritario.

En las últimas semanas se ha especulado sobre las diferentes formas en las que podría plasmarse el respaldo del Gobierno a Monte dei Paschi. Una de las cuestiones más relevantes será el impacto que tiene el rescate sobre los bonistas de la entidad, ya que buena parte de la deuda del banco está en manos de inversores minoritarios que, de aplicarse el sistema de rescates europeo, sufrirían la pérdida de su capital. Los actuales accionistas de la entidad también parecen condenados a ver diluirse su participación a la mínima expresión.

Las dudas sobre el futuro del banco se evidenciaron ayer sobre el parqué con una nueva jornada agitada para sus acciones. Los títulos de Monte dei Paschi sufrieron un retroceso del 12,08%, hasta los 16,3 euros, un nuevo mínimo histórico. En el año acumula un descenso próximo al 87% y su valoración bursátil ha descendido a menos de 500 millones de euros -400 millones menos de lo que vale Liberbank. Sus caídas ascienden a más del 98% desde el verano de 2014.

Los miedos de los inversores se exacerbaron también cuando Monte dei Paschi reconoció problemas de liquidez, después de que entre enero y septiembre hayan salido de su balance 14.000 millones de euros en depósitos, equivalentes al 11% de sus activos. La entidad ha señalado que de prolongarse la fuga de depósitos a unos ritmos elevados sus ratios de liquidez se situarían por debajo de los requerimientos regulatorios en cuatro meses.

En este escenario los expertos dan por sentado que la entidad precisará de un rescate público que podría concretarse esta misma semana. «Es casi imposible que los inversores institucionales pongan el dinero que necesita el banco. Lo mejor es que se cierre el rescate cuanto antes», comenta Pablo García, director general de Carax-Alphavalue.

Calma en el sector

Los problemas de Monte dei Paschi han sido durante meses un quebradero de cabeza para el sector financiero italiano, que temía que una hipotética caída de la entidad pusiera en tela de juicio la solidez del conjunto del sistema aquejado por un monto de créditos de dudoso cobro que supera los 300.000 millones de euros.

Sin embargo, en los últimos días, la banca italiana parece haberse liberado de estos temores y se mueve sobre el parqué con total independencia de los avatares de Monte dei Paschi. De hecho, este jueves, firmas como Ubi Banco y UniCredit se situaron entre los valores más alcistas del índice trasalpino Ftse Mib, con avances superiores al 1,2%.

Los 20.000 millones con los que Italia pretende apoyar al sector podrían resultar insuficientes, según los expertos

Los analistas señalan que la mayor confianza del mercado hacia el sector reposa en buena medida en la disposición del Gobierno italiano a apoyar al sector en caso de necesidad con hasta 20.000 millones de euros. Algunos expertos, no obstante, creen que esta cantidad podría resultar insuficiente.

Así, por ejemplo, Paola Sabbione, analista de Deutsche Bank, calcula que serían necesarios unos 10.000 millones más, dado que el sector tiene capacidad para captar por sus medios unos 20.000 millones de euros de los 52.000 millones que necesitan para elevar la cobertura en sus balances de los activos improductivos, según apunta Bloomberg. Esos 32.000 millones restantes tendrían que ser cubiertos por el gobierno, según la analista.