Volkswagen se ha mantenido como líder de ventas en el mercado español durante cuatro años. Pero 2016 ha sido el año del fin de su reinado. La firma francesa Renault ha destronado al grupo alemán como la más vendida en España, que incluso ha descendido hasta la tercera posición por detrás también de Opel.

Según datos de las patronales de fabricantes (Anfac), vendedores (Ganvam) y concesionarios (Faconauto), la primera plaza por volumen de ventas en España fue Renault, con 90.503 unidades, un 17,4% más, por delante de Opel, con 89.383 unidades, un 16,9% más; de Volkswagen, con 89.012 unidades, un 0,8% más; de Peugeot, con 83.523 unidades, un 9,4% más, y de Seat, con 77.643 unidades, un 0,1% más.

El ‘top 10’ de marcas más vendidas en España en 2016 lo completaron Citroën, con 60.607 unidades (+3%); Ford, con 60.114 unidades (-6,5%); Nissan, con 57.087 unidades (+3,2%); Toyota, con 55.672 unidades (+13,3%), y Kia, con 53.412 unidades (+18,6%).

Otra vez, más de un millón de coches vendidos

Las matriculaciones de turismos y todoterrenos en el mercado español se situaron en 1,14 millones de unidades durante el conjunto del pasado ejercicio, lo que supone un aumento del 10,9% en comparación con los datos de 2015

El crecimiento de las entregas en España durante 2016 podría haber sido superior si se hubiera mantenido durante todo el año el Plan PIVE, que terminó en julio. De esta forma, las asociaciones empresariales del sector defendieron que se mantengan estos programas de incentivo a la compra que permiten rejuvenecer el envejecido parque automovilístico español.

Anfac, Faconauto y Ganvam indicaron que este «buen resultado» al cierre del ejercicio es consecuencia de la mejora del clima económico, del esfuerzo comercial de los concesionarios y marcas, de la fuerte actividad turística y del «excelente comportamiento» del canal de empresas.

No obstante, indicaron que el canal de clientes particulares crecía a «doble dígito» durante la primera mitad del año, gracias al impulso del Plan PIVE, aunque, durante el segundo semestre, a falta de este programa las entregas se ralentizaron.

«Todavía estamos lejos del potencial que le corresponde a España por su desarrollo económico, por lo que la fiscalidad y los programas de achatarramiento son herramientas fundamentales para impulsar el mercado y la renovación del parque», añadieron. Así, la antigüedad media del parque español a cierre de 2016 fue de 12 años, con una tendencia al alza hasta, al menos, 2020 si no se toman las medidas adecuadas.