El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, habla ya de “enterrar” la crisis económica. Hasta en dos ocasiones se ha referido a ello durante su comparecencia de este jueves ante la Comisión de Hacienda del Congreso de los Diputados.

Fiel al discurso del Ejecutivo, ha afirmado que solo se podrá dar por superada cuando se alcancen los 20 millones de ocupados. Sin embargo, igual que el ministro de Economía, Luis de Guindos, ha venido anunciando que este año se alcanzará un nivel de rentas similar al de 2007, Montoro saca pecho con la recaudación tributaria y sostiene que el plan del Gobierno es volver a reducir el IRPF en esta legislatura.

Según ha precisado, el nivel de recaudación por IRPF ha alcanzado en 2016 los 72.000 millones de euros, en línea con lo que se ingresaba por este impuesto en 2007. Del mismo modo, la recaudación del IVA logrará cuando se liquide el pasado ejercicio un nivel “claramente superior” al de ese año, de alrededor de 62.900 millones de euros.

En el caso de los Impuestos Especiales, Montoro es más cauto. Estima que los ingresos rondaron los 20.000 millones de euros en 2016 -con altibajos según el impuesto que se considere-, en cifras cercanas también a los registros precrisis.

El Impuesto de Sociedades es el lastre

Sin embargo, el ministro de Hacienda no puede decir lo mismo del Impuesto de Sociedades, cuya recaudación se encuentra aún a la mitad de ese camino de recuperación.

La supresión de los anticipos del impuesto el pasado año ocasionó desplomes de la recaudación por este impuesto de hasta el 80%, lo que llevó al Gobierno a establecer de urgencia un tipo mínimo en estos pagos del 23% con carácter general para las empresas que facturen desde 10 millones de euros.

Montoro se ha referido, en cambio, a la última batería de medidas de minoración de las reducciones fiscales a las que hasta ahora tenían derecho de las grandes empresas, con las que el Gobierno prevé recaudar hasta 4.500 millones de euros.

El titular de Hacienda ha justificado este hachazo fiscal por la necesidad de “equilibrar” la aportación recaudatoria de todos los impuestos. Además, ha dicho que esta medida se ha aplicado en un momento en el que “están aumentando su beneficio”.

Rebajas fiscales a la vista

Por otro lado, Montoro ha asegurado que estos mayores márgenes de ingresos permiten mantener el compromiso, compartido con otros grupos parlamentarios, de reducir el IRPF en la presente legislatura.

Para empezar, Montoro ha desempolvado la promesa electoral de PP de eximir del pago del IRPF a aquellas personas que decidan prolongar su vida laboral.

Por último, el ministro de Hacienda se ha referido a las cotizaciones sociales, cuya recaudación ha sido una de las grandes damnificadas por la vía del paro. Sobre esta cuestión, Montoro ha dicho que a partir de los últimos meses de 2016 se ha identificado una “recuperación en el tono de la capacidad de recaudación” por esta vía y ha avanzado que “irá a más a medida que la mejora económica permita una mejora del empleo y los salarios” y también, “con un poco más de inflación”.

El Presupuesto será «exigente»

Frente al incremento de la recaudación, el ministro de Hacienda ha recalcado que el nivel total de gasto se ha reducido de los 490.261 millones de euros en 2011 a los 474.803 millones, del 45,8% del PIB al 42,5%.

Con ambos vectores, Montoro ha asegurado que el crecimiento económico es hoy «más sano», y permitirá abordar la prioritaria reducción de la deuda pública y del déficit. Ahora bien, ha anticipado que el proyecto de Ley de Presupuestos para este año, que prevé presentar en «las próximas semanas» y en el que se tendrá que sustanciar el ajuste fiscal necesario, será «exigente».