En España uno es rico o es pobre como es alto o bajo, chato o narigón y de ojos negros o de ojos azules. Es rico o pobre, generalmente por herencia, y por una herencia que tiene todos los caracteres de la herencia fisiológica”.

Lo escribía Julio Camba en sus crónicas hace casi un siglo, cuando sus lectores tenían prácticamente imposible convertirse en millonarios, a menos que la riqueza le viniera de familia. Los tiempos han cambiado, pero Camba sigue teniendo algo de razón.

Los orígenes de los multimillonarios

Según un informe del Peterson Institute for International Economics (PIEE), que analiza el origen de las grandes fortunas mundiales, en España la mayoría de los ricos lo siguen siendo por herencia (53,8%).

Es la tónica general en todo el Viejo Continente, donde la mitad de los multimillonarios lo son de familia, con la excepción de Reino Unido. Ganan allí por mayoría los ejecutivos de éxito (36,2%). E Italia, donde priman los empresarios hechos a sí mismos (40%).

EEUU es el país, según el informe, que más multimillonarios aporta al selecto club del 1% más privilegiado. Muestra este mapa que el origen de la riqueza no es muy diferente, curiosamente, entre las dos primeras economías del mundo. Tanto en China como en EEUU están en cabeza la creación de empresas y las fortunas del sector financiero.

No obstante, la gran diferencia es que en EEUU la herencia sigue jugando un papel relevante: equivale a un tercio del total (mucho menos que en Europa). Mientras, en China es testimonial. En el reciente boom económico del país asiático, que ha creado cerca de 200 multimillonarios, casi todos son nuevos ricos.

Menos hijos de papá

El estudio del Peterson Institute, que basa su análisis en la evolución de los multimillonarios de la lista de Forbes durante 20 años (de 1996 a 2015), muestra también que los ricos ya no son lo que eran.

Puede deducirse mucho de cómo ha cambiado el mundo en las últimas dos décadas en función de quiénes encabezan la lista de los más privilegiados. Primero, porque “la extrema riqueza crece mucho más en países emergentes” que en los avanzados. Además, disminuyen los hijos de papá en favor del origen más emprendedor en todo el mundo (salvo en Oriente Medio y África, donde aumenta la riqueza heredada).

Navegar por esta geografía del origen de los millonarios, desvela también que el ingrediente principal para triunfar en países como Rusia, Tailandia y Rumanía son las conexiones políticas. India completa la geografía más espinosa de la riqueza vinculada al poder.

La buena noticia es que el peso de los superricos involucrados en sectores regulados y próximos al gobierno se va reduciendo también en las economías emergentes. Los países donde los mercados de materias primas siguen siendo una fuente de riqueza principal, o viven en economías altamente reguladas, los índices de corrupción son mucho mayores.

“Las grandes riquezas de hace 30 años y las de ahora han cambiado mucho, tanto en España como en el mundo”, explica Javier Marrero, economista y profesor de la Universidad Europea de Canarias. “Que de la lista de supermillonarios de 1987 y 1988 ninguno siga en cabeza demuestra que los entornos cambian, que los sectores que pueden ser lucrativos en una década se arriesgan a estar obsoletos en otra”.

Hace 30 años, Japón acaparaba los primeros puestos. Eran los años de la burbuja económica del Imperio del Sol. Caído ahora en el olvido, Yoshiaki Tsutsumi, un barón inmobiliario japonés fue el primero en ostentar el título del hombre más rico del mundo en la primera edición de la lista de Forbes, en 1987. Otro magnate inmobiliario japonés, Taikichiro Mori, le arrebató el honor un par de años después y ambos se disputaron el podio hasta que, en 1995, un joven ingeniero informático llamado Bill Gates marcó el comienzo de una nueva era.

Los nombres de la riqueza en España

Dos décadas más tarde, la lista de los más ricos del mundo la sigue encabezando Bill Gates (75.000 millones de dólares), seguido de cerca por el español Amancio Ortega, de 80 años, fundador de Zara (cuya fortuna estima Forbes en 72.000 millones euros).

En la lista de los españoles multimillonarios, le siguen en el ranking los dueños de Mercadona, el matrimonio Juan Roig y Hortensia Herrero (8.000 millones), que superan al presidente de Ferrovial, Rafael del Pino (7.650 millones), y sus hermanos, que este año ocupan el tercer puesto de las fortunas patrias. Y la primera de las heredadas.

“Las grandes fortunas españolas más emblemáticas ya no son por herencia”, afirma el profesor de Historia Económica de la Universidad de Navarra, Rafael Torres. “Como demuestran los fundadores de Mercadona, Mango e Inditex, ya es posible hacerse rico empezando de cero. No deberíamos caer en los tópicos, aunque aquí es más difícil emprender que en otros países como Reino Unido, se han roto muchas barreras en las dos últimas décadas”.

Sin embargo, aunque Inditex se ha convertido en el mejor emblema de que en España se puede forjar una fortuna de la nada, cuando ésta se transforme en herencia descompensará la balanza. Sandra Ortega (con 7.600 millones), hija de Amancio Ortega y Rosalía Mera, ya está en cuarta posición de la lista desde que heredó las acciones de su madre de Inditex.

De las 100 mayores fortunas españolas, hay 21 (un 13,49%) que han sobrevivido varias generaciones y suman 26.775 millones de euros. Además de los Del Pino (Ferrovial), está la familia Herráiz Mahou y Gervás, los Álvarez (El Corte Inglés) y los Entrecanales (Acciona).

“Claro que a veces, y de un modo individual, se arruina un rico en España o se enriquece un pobre”, decía Camba. “Pero también a veces nace una ternera con cinco patas o le brotan a una mujer unas barbas hasta la cintura”. Y añadía: “Cuando se enriquece un pobre en España o cuando se arruina un rico parece que se hubiera subvertido no ya el orden social, sino el propio orden de la Naturaleza”.