La industria oftalmológica está a punto de ver el nacimiento de un gigante mundial. Essilor, el fabricante de lentes de contacto Varilux, y Luxottica, dueño de marcas emblemáticas como Ray-Ban y Oakley, han decidido unir sus caminos.

La fusión de las compañías francesa e italiana está valorada en unos 46.000 millones de euros (el valor conjunto de ambas en bolsa) y dará forma a un líder global en el sector, con unos ingresos superiores a los 15.000 millones, un resultado operativo neto de 3.500 millones y más de 140.000 empleados.

El acuerdo entre ambas compañías contempla que Leonardo del Vecchio, propietario del 62% de Luxottica, canjeará sus títulos por acciones de nueva emisión de Essilor, de modo que se convertirá en el principal accionista de la compañía con entre un 31 y un 38% del capital. Tras esto, Essilor lanzará una oferta de canje sobre la totalidad de las acciones del propietario de Ray-Ban y Oakley que queden en circulación, a una ecuación de 0,461 títulos de la compañía gala por cada uno de la italiana.

Essilor subía cerca de un 14% en bolsa, mientras Luxottica se anotaba alrededor del 8,5%

La operación fue recibida con notable entusiasmo en los mercados financieros. Pasadas dos horas y media del inicio de la jornada, los títulos de Essilor repuntaban cerca de un 14%, hasta sus niveles más elevados desde el pasado septiembre. El fabricante de Ray-Ban, por su parte, firmaba un repunte del 8,5%, que le situaba en sus cotas más elevadas en once meses.

«En líneas generales creemos que la fusión entre el principal fabricante de lentes del mundo y el líder en monturas tiene todo el sentido a nivel estratégico por la elevada complementariedad de sus productos, siendo ésta la principal razón de que en los últimos años haya habido rumores recurrentes en torno a esta operación. Así, creemos que se trata de una noticia positiva que afianzará el crecimiento del grupo», indican en Banco Sabadell.

Los promotores de la fusión calculan que la operación va a generar «progresivamente» sinergias, en términos de cifra de negocios y de costos, que supondrán «entre 400 y 600 millones de euros a medio plazo y que se acelerarán a largo plazo».

Según el acuerdo, Del Vecchio se convertirá en presidente ejecutivo y director ejecutivo del grupo fusionado. Por su parte, el actual presidente y consejero delegado de Essilor ocupará el cargo de vicepresidente ejecutivo y viceconsejero delegado. Está previsto que la fusión se culmine durante la segunda mitad de 2017.

La unión de estos dos gigantes de la industria óptica se encuadra en el objetivo de aprovechar el crecimiento potencial del sector. Según comentaron ambas compañías, el objetivo de la integración es estar «en una posición más fuerte para aportar una respuesta a las necesidades visuales» de los 7.200 millones de personas que hay en el mundo, de los que 2.500 millones siguen sin poder beneficiarse de una corrección visual.

El envejecimiento de la población, el efecto pernicioso de los rayos del sol -que ha convertido las gafas de sol en un artículo casi de necesidad- y el crecimiento de las clases medias en los países emergentes son tendencias que justifican la expectativa de un crecimiento sostenido del negocio. Según May Ling Tham, jefe de accesorios personales y análisis de gafas en Euromonitor, el sector crecerá a un ritmo sostenido del 2,5% hasta 2020, informa Financial Times.