La Comisión Europea ha dado el visto bueno al  plan presupuestario enviado a principios de diciembre por el Gobierno español, porque considera que cumple “en líneas generales” con el Pacto de Estabilidad y Crecimiento. La decisión de Bruselas se aplica a pesar de estimar que el déficit público de este año será del 3,3%, dos décimas por encima del compromiso adquirido. Por ello, “invita” a las autoridades españolas a “estar preparadas” para adoptar medidas adicionales”, ante el “riesgo elevado” de no cumplir con los objetivos estipulados.

El desfase de dos décimas entre las previsiones del Gobierno y las de Bruselas equivalen a unos 2.200 millones de euros. El Ejecutivo comunitario señala que España no cumplirá por un “estrecho margen” el objetivo de déficit público este año, a pesar de que las medidas aprobadas por el Gobierno han incrementado “significativamente” la probabilidad de cumplir con el objetivo de déficit nominal para 2016 y se corresponden con el “esfuerzo estructural exigido” en 2017.

En concreto, calcula que España cerró 2016 con un déficit nominal del 4,6%, en línea con lo pactado, mientras que el de 2017 será del 3,3% y 2018 cerrará con un desfase del 2,8%, dos décimas y seis décimas por encima de los objetivos, respectivamente.

“La discrepancia con respecto a los objetivos del borrador presupuestario actualizado reflejan principalmente un escenario macroeconómico menos optimista y un menor impacto de las medidas fiscales en las previsiones de la Comisión”, destaca el informe.

Bruselas canceló en julio del pasado año la multa a España por haber incumplido el objetivo de déficit y otorgó dos años más, hasta 2018, para reducir el desfase por debajo del 3%. La nueva senda fiscal estableció unos objetivos del 4,6% en 2016, del 3,1% en 2017 y del 2,2% en 2018.

A cambio, exigió un ajuste estructural del 0,5% en 2017 y otro tanto en 2018. En este sentido, el dictamen del Ejecutivo comunitario estima que el esfuerzo estructural de este año alcanzará el 0,7% del PIB.

La Comisión Europea ha incluido en su dictamen una previsión de crecimiento para la economía española del 3,3% para este año, que es una décima superior a la proyección que hizo pública en primavera. Sin embargo, Bruselas no ha variado su previsión con respecto al crecimiento del PIB para este año, que se mantiene en el 2,3%.

Por último, Bruselas advierte del progreso “limitado” logrado por España en cuanto a las reformas exigidas para fortalecer el marco fiscal y la política de contratación pública. Del mismo modo, invita al Gobierno a avanzar en estos dos aspectos y recuerda que se analizarán los progresos de forma amplia más adelante.

España envió en octubre, entonces con un Ejecutivo en funciones, un borrador presupuestario que prorrogaba los presupuestos de 2016. Ya en diciembre, el nuevo Gobierno de Mariano Rajoy envió una actualización que incluye medidas para cumplir con el objetivo de déficit de este año.

Entre estas medidas están la modificación del impuesto de sociedades y el incremento de los llamados impuestos especiales, y acciones para combatir el fraude, que supondrán, según las cuentas del Gobierno, una recaudación adicional de 7.500 millones de euros.

De Guindos se felicita de que Bruselas no pida más ajustes a España

Por su parte, el ministro de Economía, Industria y Competitividad, Luis de Guindos, ha asegurado hoy que lo más importante de la validación de Bruselas es que no pide medidas adicionales de ajuste.

En declaraciones a los medios de comunicación, el ministro ha asegurado que el informe de la comisión supone “un espaldarazo” a las cuentas presentadas a Bruselas y saca a España de la situación en la que se encontraba, que era la de riesgo de incumplimiento del déficit público.

Aunque la Comisión ha pedido a España que esté alerta para tomar medidas adicionales, para el titular de Economía se trata de una advertencia “lógica”, aunque se ha mostrado convencido de que con las subidas de impuestos adoptadas por el Gobierno se va a cumplir el objetivo del 3,1 % del PIB previsto para este año.

Las proyecciones de Bruselas difieren ligeramente, ya que Bruselas prevé que el déficit en 2017 se situará dos décimas por encima de lo exigido (3,3 %), lo que el ministro ha achacado a las diferentes previsiones de crecimiento que manejan Bruselas (2,3 %) y España (2,5 %).