El Gobierno aprobó el viernes pasado un Real Decreto con el fin de evitar el colapso de los tribunales, ante una hipotética avalancha de demandas contra la banca por la crisis de las cláusulas suelo. El lunes, primer día para que los 1,5 millones de afectados comenzasen a cursar las reclamaciones, las entidades financieras aseguraron haber vivido una jornada en el que la afluencia de clientes fue la habitual.

Por el contrario, los bufetes de abogados están protagonizando jornadas especialmente agitadas esta semana. Fuentes de Arriaga aseguran que el lunes batieron récords de consultas. Acordaron 1.280 citas y la web registró entre 100 y 200 usuarios únicos por segundo. En los últimos 30 días, han alcanzando los 160.000 usuarios.

Las oficinas de la banca registran la afluencia habitual de clientes, mientras los bufetes no dan abasto

El segundo despacho más grande especializado en derechos del consumidor, Bufete Rosales, abunda en la misma línea que Arriaga: “Entre el lunes y el martes llevamos 1.000 citas concertadas con clientes. Ahora mismo no puedo decir cuántas exactamente teníamos la semana pasada, pero sí puedo asegurar que eran menos. Muchas menos”, asegura José Baltasar Plaza, de Rosales.

Plaza no duda de que mucha gente haya acudido al banco a explorar la vía extrajudicial plasmada en Decreto Ley, “pero en general los clientes nos dicen que el procedimiento lanzado por el Gobierno no les aporta ninguna garantía. Por ejemplo, se ha dicho por activa y por pasiva que la vía extrajudicial será gratuita”, agrega este socio d Rosales, “pero en el apartado tercero del Decreto se apunta de que los gastos de formalización devengarán sobre el cliente. Por cosas como estas tenemos más visitas”.

Los abogados creen que la afluencia masiva responde a la vaguedad del Real Decreto

Silvia Borrell, del Bufete Borrell, incide en esta idea. “Los clientes están supercabreados con la banca, que les ofrece de media entre 2.000 y 3.000 euros con el procedimiento del Gobierno. Y vienen aquí”. Borrell destaca que su despacho “parece la Casa Blanca, pero con menos dinero”. “Mi teléfono móvil y el fijo han sonado más el lunes y el martes que los de Donald Trump”, bromea.

Los pequeños despachos también notan la mayor afluencia. Lucía Ruiz, abogada de la firma murciana Serrano Alcázar, relata su inicio de la semana: “En el despacho somos cinco, hacemos lo que podemos con los medios que tenemos. Y estos días hemos tocado a como mínimo 10 consultas cada uno”. La letrada además apunta a otro fenómeno. “La gente está además como loca buscando escrituras de préstamos hipotecarios para traérnoslos”, afirma Ruiz.

Los abogados consideran que la avalancha de consultas, que se contrapone al que esperaba el Gobierno con su norma para impulsar los acuerdos extrajudiciales, responde a la ambigüedad del Real Decreto. “Al final, no obliga a la banca a nada y le deja potestad para pactar lo que quiera con el cliente”, explica Jesús María Ruiz de Arriaga, socio director de la firma.