La Sociedad de gestión de activos procedentes de la reestructuración bancaria (Sareb) explora una vía para dar salida a los millones de metros cuadrados de suelo que tiene en propiedad. Mientras que las ventas de inmuebles de Sareb, el mayor promotor de España, supusieron el 97% de su cartera en 2016, las operaciones con suelo apenas fueron del 3%.

Una de las opciones para cambiar esta tendencia en 2017 es reunirse con las cooperativas, uno de los gremios más especializados en gestionar suelo, de acuerdo con varias fuentes institucionales consultadas.

La Sareb, cuya disolución está fechada para 2027, generó el año pasado 1.500 millones con la venta de activos inmobiliarios, residenciales principalmente, pero la venta de suelo del denominado banco malo fue testimonial, muchas veces incluida en las grandes operaciones. Por eso Sareb y varias asociaciones patronales han iniciado una ronda de contactos, confirman en ambas partes. El primero tuvo lugar el viernes pasado.

Arranca una ronda de contactos clave para agilizar la venta de suelo

«Oficialmente no tenemos nada con Sareb», responden portavoces de Concovi, la patronal de las cooperativas, sorprendidas de que la reunión haya trascendido. «No hemos definido un modelo de cooperación». Las cooperativas destacan que constituyen aproximadamente el 10% del sector de la vivienda y que aportan mucha más seguridad que las promociones tradicionales de vivienda. En Sareb evocan otra reunión con la Federación de Cooperativas de Vivienda y Rehabilitación de la Comunidad de Madrid.

Sareb, nacida a finales de 2012 a instancias del Ministerio de Economía para agrupar los activos dañados de la banca -evitando de paso su colapso- con el fin de venderlos posteriormente mediante agresivos descuentos, contaba con 13 millones de metros cuadrados de suelo antes de su nacimiento. Aunque este medio no ha conseguido datos actualizados del stock de suelo actualmente en manos de la sociedad, es evidente que le queda mucho por hacer en los próximos diez años. Un ejemplo es esta web donde Sareb oferta masivamente suelo.

En 2016 las ventas de activos inmobiliarios supusieron el 97% de las operaciones

Las cooperativas empiezan a remontar el vuelo poco a poco. Hasta ahora han tenido una presencia muy limitada en el ámbito promotor, principalmente por el desconocimiento sobre su funcionamiento y por la mala imagen que arrastran por culpa de escándalos como el de la cooperativa PSV en los años 90.

Sin embargo, esta forma de promoción colectiva va camino de completar su primer año de crecimiento desde 2012, en lo que a proyectos finalizados se refiere. Mientras que ese año se certificaron 700 edificios, al siguiente la cifra se desplomó hasta los 283. Además, estos certificados aún cayeron hasta los 217 en 2014 y los 214 en 2015.

Los proyectos cooperativos han repuntado: 2016 es el mejor año desde 2011

Pero con la recuperación económica y del empleo en 2014, nuevos proyectos cooperativos se pusieron en marcha y empiezan ahora a dar frutos. Los edificios levantados por esta vía hasta octubre de 2016 suman 205, un ritmo que, de mantenerse mientras se acaban de registrar todos los certificados hasta diciembre, dará lugar a unos 250 edificios terminados en 2016.

En paralelo, el presupuesto dedicado a la construcción de estos inmuebles ya repuntó en 2015, con un incremento del 62%, hasta los 348 millones de euros. El acumulado en octubre del pasado año ya se ha superado también esa cifra, con 350 millones. Esto hace pensar que 2016 habrá sido el año con mayor movimiento de dinero en las cooperativas desde 2011.