El ministro de Energía, Álvaro Nadal, aprovechó su primera comparecencia en la comisión del ramo en el Congreso de los Diputados, el pasado diciembre, para hacer una defensa a ultranza de la regulación del autoconsumo eléctrico que diseñó el anterior Gobierno (en concreto, su hermano gemelo, Alberto, que entonces era secretario de Estado de Energía).

Ese día, Nadal se enfrentó a la crítica unánime de todos los partidos políticos, con la esperada única excepción del Partido Popular, que reclamaron la derogación de la normativa para los que quieren producir su propia electricidad en casa, por todas las trabas que contiene para desarrollar el autoconsumo (incluidas las tasas adicionales denominadas popularmente impuesto al sol).

Ese día, Nadal lanzó un órdago a toda la oposición y les instó a derogar la norma: “Ustedes tienen mayoría [en el Congreso], háganlo. Podrían hacerlo, háganlo”. Y los partidos empiezan a trabajar en ello.

Apoyo de toda la oposición

Todos los grupos parlamentarios del Congreso, con la excepción del PP y Foro Asturias (un diputado), han respaldado hoy una proposición de ley que reclama fomentar el autoconsumo eléctrico (individual y colectivo en comunidades de vecinos), eliminar el impuesto al sol, simplificar los trámites administrativos que hoy complican activar nuevas instalaciones, y racionalizar el actual régimen de sanciones.

La proposición de ley cuenta con el apoyo de los grupos del PSOE, Unidos Podemos, Democracia i Llibertat (antigua Ciu), ERC, UPN, PNV, Coalición Canaria, Nueva Canarias y Bildu. Y Ciudadanos ha mostrado su apoyo sumándose a la rueda de prensa en el Congreso de hoy, pero no se ha sumado a la propuesta porque ya presentó su propio texto al respecto. Todos los partidos han reclamado al Gobierno que no vete la iniciativa, y han advertido, no obstante, de que la mayoría absoluta que representan podría revertir ese veto.

No pagar por lo que no se usa

Desde el Gobierno se sigue defendiendo que la actual regulación es “justa y eficiente”, dado que simplemente hace que los autoconsumidores paguen, como los demás usuarios, también los costes fijos del sistema eléctrico (el 70% de los cuales se paga a través del término de potencia del recibo de la luz de todos los usuarios  y el 30% restante con una parte variable incluida en el término de energía de la factura).

“El negocio del autoconsumo”, ha subrayado, “es trasladar parte de los costes al resto de consumidores.  Eso es injusto. No es adecuado que las autoconsumidores tengan una ventaja sobre el resto”, dijo el ministro Nadal en en diciembre en el Congreso. “Y sin el cargo compensatorio, los autoconsumidores trasladarían entre un 15 y un 20% de su recibo al resto de hogares”.

La propuesta de toda la oposición defiende el argumento de que “no hay que pagar por lo que no se usa”, retirando los peajes específicos al autoconsumo, que serían los que se agrupan bajo la etiqueta de impuesto al sol. La proposición de ley, en cualquier caso, no contempla el denominado balance neto, que sirve para ajustar la diferencia entre lo consumido de la red eléctrica y lo volcado a esa misma red por el productor casero.

El texto, en concreto, fija una serie de descuentos en los excedentes volcados que se realizarían al precio del mercado, de forma que al autoconsumidor se le reste de la factura final la parte que haya vertido a la red, pero no se grave la directamente autoconsumida. «Se contempla que no se cargue [el impuesto al sol] a la energía se produce en el tejado y se consume en frigorífico, o sea que no sale al exterior», ha explicado Jorge Morales de Labra, miembro de la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético (Px1NME), que respalda la iniciativa legislativa. Los partidos también cuentan con el apoyo de la patronal fotovoltaica UNEF.