La última Encuesta de Población Activa (EPA) elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), correspondiente al cuarto trimestre de 2016, refleja un panorama de luces y sombras. Sigue descendiendo el paro y sigue aumentando la ocupación, pero con un evidente frenazo respecto a 2015.

Al mismo tiempo, aumenta el empleo a tiempo completo, disminuye la temporalidad y caen las tasas de paro juvenil, pero la distribución de la ocupación por sectores sigue mostrando un patrón de crecimiento que se escora hacia los servicios y que sigue sin abrir las puertas de par en par al empleo femenino.

En primer lugar, el número de ocupados aumentó en 413.900 personas en el cuarto trimestre de 2016 respecto al mismo periodo del año precedente (+2,29%). De esta forma, la ocupación se situó en 18.508.100 trabajadores, 19.400 menos que en el trimestre anterior.

Estas cifras evidencian que la mejoría del mercado laboral se está frenando, ya que en 2015 el aumento de la ocupación alcanzó las 525.100 personas, alrededor de 111.000 más. Además, en el cuarto trimestre de 2014 y 2015 se produjeron incrementos de la ocupación de 65.000 y 45.500 personas, respectivamente.

El Gobierno de Mariano Rajoy se ha propuesto retornar a los 20.000 millones de empleados, como en los tiempos de bonanza, al final de la legislatura. Con los resultados de 2016, España tendría que crear alrededor de 1,5 millones de puestos de trabajo en esos años.

La tónica de desaceleración del empleo se deja ver también en lo que se refiere al paro, que bajó en 541.700 personas en 2016, lo que supone un descenso del 11,3% y sitúa el total de la población desocupada en 4.237.800 personas, la cifra más baja en términos absolutos desde el tercer trimestre de 2009. No obstante, el descenso del desempleo fue de 678.200 personas en 2015.

Con todo, esta caída ha permitido que la tasa de paro se sitúe en el 18,63%, en niveles también de finales de ese año. De esta forma, la ratio de desempleo ha retrocedido en 2,26 puntos porcentuales a lo largo de 2016.

En el caso de que esta tasa hubiera caído por debajo del 18%, muchos parados de larga duración sin ingresos habrían quedado en vilo a la espera de si el Gobierno prorroga las ayudas del Plan Prepara, supeditado a que el paro permanezca por encima de este umbral.

Una de las razones por las que la tasa de paro no ha experimentado un descenso aún mayor es que la población activa (el denominador de la tasa) descendió en 102.400 personas en el cuarto trimestre de 2016 y se situó en 22.745.900 personas, su nivel más bajo desde 2007.

Aumenta el empleo de calidad

Por otro lado, el número de asalariados subió en 396.600 a lo largo del pasado año. La buena noticia es además aumenta el empleo de calidad. Los puestos de trabajo a tiempo completo bajaron en el cuarto trimestre de 2016 en 155.300 personas, mientras que el número de ocupados a tiempo parcial subió en 135.900. Pero esto se debió al efecto de la campaña de Navidad.

Si se toma como referencia el año entero, el empleo a tiempo completo se incrementó en 424.600 personas, mientras que el número de ocupados a tiempo parcial disminuyó en 10.700.

Del mismo modo, el empleo indefinido aumentó en 169.900 personas y el temporal en 226.700. De esta forma la tasa de temporalidad se redujo hasta el 26,47%.

Según los ámbitos, el empleo del sector privado presentó una variación anual del 2,84%, hasta las 428.500 personas, mientras que el empleo público descendió un 0,49%, con 14.600 empleados menos.

Además, el número de autónomos también repuntó este año en 14.000 personas (+0,45%), principalmente por el empuje de los trabajadores independientes sin asalariados.

Por sectores, también se observa que la economía española se adentra cada vez más en un modelo productivo basado en los servicios. Así, la ocupación creció especialmente en este sector durante el pasado año, con 240.400 empleados más, por delante de la industria (115.700), la agricultura (37.000) y la construcción (20.800).

El empleo crece más entre los hombres

Por otro lado, se repite el patrón de género. Durante el año 2016 el incremento de la ocupación fue mayor en el caso de los hombres, con 208.500 personas, que en el de las mujeres (205.400). Además, la tasa de paro femenina sigue superando el 20%.

Y es que el desempleo registró un descenso anual de 292.500 personas entre los hombres y de 249.200 entre las mujeres.

Cae el paro juvenil y el de larga duración.

Por edades, la reducción anual del desempleo se produjo en todos los grupos. Pero el mayor descenso se concentró entre los 25 y los 54 años, con 432.300 parados menos. De esta forma, la tasa de paro juvenil ha retrocedido un 3,3% durante el pasado año, hasta el 49,2%.

Al mismo tiempo, los trabajadores que llevan a años en busca de un empleo también son cada vez menos, aunque aún se cuentan por millones. Concretamente, los desempleados de larga duración suman 1,9 millones aún, pero un 16,4% menos que en 2015.

Otra de las conclusiones de la EPA del cuarto trimestre es que los hogares que tienen a todos sus miembros activos en paro disminuyeron en 168.900, mientras que los que tienen a todos sus activos ocupados crecieron en 353.200.