CaixaBank ha celebrado los resultados de 2016 con un alza en bolsa cercano al 3% -el mejor banco de la eurozona en la sesión-, pese a haber revisado las líneas fundamentales de su plan estratégico 2015-2018. El entorno de tipos de interés en mínimos, adverso para el negocio de la banca, ha obligado al grupo catalán a marcarse objetivos más modestos, en términos de rentabilidad y eficiencia. Sigue los pasos de Santander, que ya revisó su plan en septiembre, y Sabadell, que tras no cumplir sus objetivos al cierre de 2016, ha optado por convertir el actual ejercicio en un periodo de transición.

En 2015, la entidad que preside Jordi Gual anunció su intención de obtener una rentabilidad (ROTE o retorno sobre capital tangible) de entre el 12% y el 14% a partir de 2017, y situar la ratio de eficiencia por debajo del 45%.

Ahora, sin embargo, CaixaBank aspira a situar su rentabilidad entre el 9 y el 11% a final de 2018, mientras que la eficiencia -mejor cuanto más baja- la sitúa en el 55%, 10 puntos por encima de lo que esperaba.

Compromisos de ‘pay out’

Gonzalo Gortazar, consejero delegado de la entidad, ha explicado que la menor rentabilidad esperada responde a la caída del euribor hasta tasas negativas y la reducción del crédito.  Subraya que, pese a la actualización del plan, el objetivo sigue siendo «ambicioso», ya que alcanzar un retorno sobre el capital de entre el 12 y el 14% en dos años supone duplicar los niveles actuales.

Pese a la revisión del plan estratégico, los inversores celebraron los resultados. Las acciones de CaixaBank ganaron el jueves un 2,9%, convirtiéndose en el segundo mejor valor de la jornada, tras Acerinox. Los analistas de Sabadell consideran que «la subida de la acción tras el inicio de la conferencia con inversores se justifica por las previsiones que han dado con respecto a las provisiones, apuntando a la ausencia parcial o total de costes de riesgo asociados a los inmuebles. La entidad explicó que las provisiones realizadas hasta el momento le permiten vender activos sin anotarse pérdidas en la cuenta de resultados y este movimiento es el que daría potencial adicional».

Gual se ha mostrado durante la presentación de resultados satisfecho con su evolución, por la mejora de la actividad comercial y de la fortaleza del balance. «Hemos adaptado nuestros objetivos, pero continuaremos avanzando en la diversificación con el foco en negocios con más margen como crédito al consumo, empresas y asesoramiento, así como la reducción de activos improductivos», ha apuntado.

Además, el presidente del grupo ha subrayado, en el marco de la presentación de resultados de 2016, su compromiso con mantener un pay out (porcentaje del beneficio destinado a remunerar al accionista) del 50%, tal como señaló a principios de 2015.

Paralelamente, el primer ejecutivo ha destacado la importancia de crear valor en el portugués BPI, donde tiene una participación del 45%, al tiempo que apuesta por la digitalización.

Respuesta a las cláusulas suelo

Los responsables de la entidad también han hecho referencia a un asunto clave en la actualidad de la banca española, como es el de las cláusulas suelo. A este respecto,  Gonzalo Gortazar ha señalado que la iniciativa del Gobierno tiene mucho sentido y que “CaixaBank utilizará el cauce extrajudicial para dar una respuesta fácil y sencilla a sus clientes”. El ejecutivo ha asegurado que ya han establecido un sistema centralizado para analizar y procesar las peticiones, en el que están trabajando 130 empleados.

Se desmarca de Bankia y BMN, que en los últimos días manifestaron su intención de devolver a todos los afectados el importe pagado de más por el efecto de las cláusulas suelo y, en su lugar, asegura que “valorarán y estudiarán caso por caso y, en el caso de que se considere que la cláusula se considere abusiva, se devuelva todo el dinero de manera sencilla y fácil”. Si, por el contrario, el banco considera que la cláusula se estableció con transparencia, se lo comunicará al cliente explicando por qué no se procede al reintegro.

CaixaBank está expuesto a un impacto máximo por el efecto de estas cláusulas de 1.250 millones de euros. Ha provisionado 625 millones, cifra que estima será suficiente para hacer frente a las posibles contingencias.

Mejora el beneficio

CaixaBank obtuvo un beneficio de 1.047 millones de euros en 2016, un 28,6% más, volviendo a superar los 1.000 millones por primera vez desde el ejercicio 2011, ha informado este jueves la entidad financiera, que ha registrado un resultado neto atribuido al negocio bancario y de seguros, excluyendo la actividad inmobiliaria y las participadas, de 1.979 millones.

En un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), ha atribuido el crecimiento a la evolución de los ingresos y los gastos recurrentes, que ha hecho que el margen bruto se mantenga estable en 7.827 millones y el margen de explotación alcance los 3.711 millones (+15,3%), a la vez que ha habido un menor impacto de los gastos extraordinarios respecto a 2015 (-77,7%,hasta 121 millones) y se han reducido las pérdidas por deterioro de activos financieros y otras provisiones (-57,5% hasta 1.069 millones).

Los recursos de clientes ascienden a 303.895 millones (+2,5%), la morosidad ha descendido 103 puntos básicos, hasta situarse en el 6,9%, los saldos dudosos se han reducido en 2.346 millones en los últimos doce meses (hasta 14.754 millones), y la solvencia del banco es de un CET1 ‘fully loaded’ del 12,4%, un CET1 regulatorio del 13,2% y una ratio de capital total del 16,1%.