No hay dos sin tres. Éste parece ser cada vez más el pensamiento dominante en los mercados sobre Banco Popular. La entidad, que ya ha ejecutado dos grandes ampliaciones de capital a lo largo de la crisis (por un valor conjunto de 5.000 millones de euros), podría verse forzada a ejecutar una tercera para hacer frente a las debilidades que le acosan.

Las cuentas de cierre de 2016 mostraron un incremento de los activos problemáticos en el balance de la entidad, unas ratios de cobertura claramente por debajo de los objetivos marcados y unas ratios de capital también muy inferiores a las previstas.

La debilidad de las cifras de capital oscurece la buena marcha del negocio principal del banco

Esta terna de factores ha hecho cundir el desánimo entre los analistas, a pesar de la mejora de las cifras de negocio. “Los números subyacentes fueron positivos en el trimestre, pero esto puede parecer poco importante si se tiene en cuenta la evolución negativa del capital y la falta de disminución de los activos no productivos junto con la ausencia de cumplimiento en los niveles de cobertura prometidos”, indica Mario Ropero, analista de Fidentiis.

Esta visión negativa fue la dominante entre los inversores, como evidencia el fuerte castigo sufrido por las acciones de Popular. Los títulos del banco han llegado a registrar caídas superiores al 5,5%, con lo que se situaban por debajo de los 0,9 euros, en sus niveles más bajos desde el pasado noviembre.

Déficit de capital de 3.000 millones

Este revés responde, en gran medida, a la asunción por parte de los inversores de que el banco se verá forzado a ampliar capital en los próximos meses, a pesar de que la dirección del banco ha explicado que cuenta con alternativas para reforzar sus ratios sin necesidad de captar financiación en los mercados. “Popular planea reconstruir sus ratios de capital de forma orgánica”, sin embargo “continuamos viendo riesgo de ampliación de capital, dado la elevada cantidad de activos no productivos y los bajos niveles de cobertura y de ratios de capital”, indica en Alantra Equities.

Para los analistas de UBS, la debilidad de las cifras presentadas este viernes justificaría un incremento en la brecha de valoración entre Popular y el resto de la banca española. “Creemos que los resultados confirman nuestra postura cauta en Popular, basada en que vemos una insuficiente posición de capital para encarar un gran proceso de reducción de los activos problemáticos”, indican.

La entidad suiza estimaba hasta ahora que el banco cuenta con un déficit de capital de 2.500, “pero las cifras del cuarto trimestre probablemente empujarán ese déficit más alto, a pesar de las indicaciones de la compañía sobre la posibilidad de apoyar el capital a través de la venta de activos”.

En Fidentiis manejan también unas cifras de necesidades de capital superiores. “Estimamos un déficit de capital de 2.000 millones con el fin de restablecer una ratio de capital fully loaded del 11%. Además, añadiríamos al menos 1.000 millones de euros (1.400 millones en cifras brutas) para cumplir con la cobertura prometida del 50%”, de modo que “estimamos un déficit de capital de 3.000 millones”.

Las firmas de análisis ven inevitable una ampliación de capital por un monto de, al menos, 3.000 millones

Estas cifras representan alrededor de un 80% del valor total actual de Popular en los mercados, que se sitúa ligeramente por encima de los 3.700 millones de euros.

Para los analistas de Fidentiis, el nuevo presidente de la entidad, Emilio Saracho, que asumirá el cargo el 20 de febrero, tendrá que decidir sobre la posibilidad de una nueva ampliación de capital que, en su visión, “parece inevitable”.

Incluso las firmas más optimistas con el banco dan por descontada una nueva operación para captar capital en los mercados. Es el caso de Citi, que asume una ampliación por un monto total de 3.000 millones.

En cualquier caso, en el banco estadounidense defienden que gran parte de las noticias negativas en torno a Popular están ya recogidas en el precio de sus acciones y valoran de forma favorable la marcha de su negocio, por lo que le otorgan un consejo de compra y un potencial de revalorización superior al 45%.

“El negocio principal está mejorando, con los préstamos, los márgenes y la rentabilidad aparentemente no afectados por el saneamiento del balance”, señalan. En su opinión, el nuevo equipo gestor será capaz de completar el proceso de saneamiento, ampliación de capital mediante, lo que debería reflejarse posteriormente en una mejora de la rentabilidad del grupo.