La economía acumula 13 trimestres consecutivos de crecimiento, con tasas anuales de PIB y de empleo superiores al 3% en los últimos años, pero las familias siguen sin notar la salida de la crisis en sus bolsillos. Los componentes de más de 3,3 millones de hogares sólo consiguen acumular ingresos por todos los conceptos que no llegan a los 900 euros netos al mes.

Esto equivale a una ganancia media de 30 euros diarios y confirma la baja calidad de los salarios y la prácticamente nula revalorización de las pensiones. Este colectivo representa el 18% del total de familias españolas. Es decir, casi uno de cada cinco hogares tiene severas dificultades para llegar a fin de mes.

Según los datos del barómetro de enero del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) y del Instituto Nacional de Estadística (INE), este colectivo incluye a 110.272 hogares cuyos miembros no tienen ingreso alguno; 91.893 que no llegan a los 300 euros mensuales; 1.029.207 se sitúan entre 301 euros y 600 euros; y 2.076.792 alcanzan entre 601 y los 900 euros. Aunque no hay cifras del número de sus componentes, si se mantiene la misma proporción de las familias que figura en la Proyección de Hogares del INE, un millón largo de estas viviendas estarían formadas por dos personas; 825.000 serían unipersonales; 636.000 se conformarían con tres personas; unos 600.000, con cuatro; y el resto, más de 200.000, con cinco o más residentes. Lo que evidencia la aún dura factura de la crisis.

Se trata de la cifra más alta en la crisis y sigue su repunte. Estos bajos ingresos afectaban hace un año al 17,4% de los hogares y, por ejemplo, a principios de 2008 sólo al 13,4%. Además, en este año no había familias que reconocían no tener ingresos. En términos reales y en euros corrientes, este aumento de ingresos bajos es aún más significativo ya que desde que comenzó la crisis se ha producido una inflación media anual del 3,4% a pesar de las tasas negativas de 2015 y 2016.

En este grupo (el 16% son hombres y el 19% mujeres) se encuentra casi el 30% de los mayores de 65 años (pensionistas) y destaca también el 18,3% de quienes tienen entre 55 y 64 años. Es decir, se trata de quienes están inmersos en un ERE, en una situación de prejubilación o los que aceptan cualquier empleo y salario para reducir lo menos posible su futura pensión. Por ejemplo, de los 450.000 trabajadores temporales existentes en esta edad, unos 325.000 tienen un contrato a tiempo parcial (por horas). También está aquí el 14% de quienes tienen entre 45 y 54 años y la misma proporción de entre 35 y 44 años.

Por condición económica, la mayor parte de estos ingresos más bajos se concentra en los hogares habitados por parados (31,9% de estas familias) y pensionistas (28,1%). Y también, por ejemplo, afecta al 13,8% de las viviendas de obreros no cualificados, al 11% de comerciantes y autónomos y, curiosamente, al 5% de empresarios y profesionales.

Por estatus económico, más del 57% de estos hogares están habitados por clase media-baja. Se trata de obreros manuales no cualificados, capataces, artesanos, y asalariados en general de la industria y servicios, así como jornaleros del campo. Un 31% de este colectivo se considera clase media (pequeños empresarios y a asalariados no manuales) y es llamativo que aquí se ubique casi el 4% de la denominada clase media-alta (profesionales, técnicos, directivos y cuadros medios).

¿En qué entorno viven estas familias?

Un 27% de estos hogares se encuentran en municipios entre 400.000 y un millón de habitantes, y un 24% en las localidades con menos de 2.000. Dónde menos afectan estos bajos sueldos es en las grandes ciudades con más de un millón de habitantes (12%).

Por nivel de estudios, en este grupo de familias se halla el 56,4% de quienes dicen no tener estudios, pero también el 9,4% de los que tienen formación profesional y el 4,1% con estudios superiores.

¿Qué ideología manifiestan y a quienes votan?

Entre estos hogares que ganan menos de 900 euros al mes se encuentra el 30,3% de los votantes del PSOE; el 19,1% de los del PP; el 10,4% de Ciudadanos y el 9,9% de Podemos y grupos satélite. Los dos partidos mayoritarios acumulan mayoritariamente el sentido de voto de estas familias con menos recursos económicos ya que abundan personas mayores, más reacias a apostar por cambios y en general más conservadoras a la hora de votar. Esta cuestión se observa en la ideología manifestada. Aquí se ubica el 26% de quienes votan a la izquierda (rentas salariales) y el 40% de quienes se dicen de derechas (pensionistas).

¿Cuánto ingresan las familias más favorecidas en España?

La mayor parte tiene ingresos medios netos entre 900 y 3.000 euros al mes. En este grupo se encuentra casi el 46% del total de los hogares (unos 8,5 millones), casi dos puntos menos que hace un año y seis menos que en el inicio de la crisis. Se trata de la clase media salarial y son el principal caladero electoral de los partidos. Aquí figura el 54,6% del voto de los hogares a Podemos; el 44% del PSOE; el 42,1% del PP; y el 13,1% de Ciudadanos.

Con ingresos entre 3.000 y 6.000 euros sólo aparece el 4,9% de las familias (unas 900.000). Y en el top, es decir, con más de 6.000 euros mensuales, sólo hay un 0,4% de hogares (73.500), la misma cifra de hace un año, pero la mitad que en 2008. Al contrario de lo que sucede en los tramos más bajos de las rentas declaradas, en estos grupos más pudientes destaca su poca colaboración a la hora de definir sus ingresos. Así, frente al 33% de los encuestados por el CIS que dice no saber cuáles son sus ingresos o directamente no contestan, la cifra llega a casi al 42% entre los que manifiestan disponer de la mejor condición económica: empresarios, altos funcionarios, altos ejecutivos y profesionales.